Avanza el plan que busca dotar a Concordia de un centro comercial a cielo abierto

El arquitecto Enrique Martinengo presentará en los próximos días su proyecto en el Centro de Comercio, Industria y Servicios. “Un centro comercial no es sólo obra pública, es la idea de llevar adelante un proyecto integral como si fuese un shopping”, observó Walter Kleiman, presidente del CCIS.

 

El encuentro sería la semana próxima entre miembros del Centro de Comercio y el arquitecto Enrique Martinengo para avanzar en la idea de materializar en Concordia uno o dos centros comerciales a cielo abierto. Walter Kleiman, presidente del Centro de Comercio e Industria comentó que la iniciativa contemplaría “todo el radio céntrico, no sólo las cuadras peatonales”. “Somos optimistas, hay entusiasmo tanto del Municipio como de los comerciantes y creemos que no estamos lejos de poder hacerlo”, remarcó.

“Siempre se pensó en la zona céntrica y en avenida Las Heras. La sensación es que el camino más rápido, viable y corto es la zona céntrica donde con menos inversión se podría poner en marcha”, añadió.

Explicó el dirigente que su puesta en marcha no sólo estimula la actividad comercial, tampoco se reduce a la arquitectura; implica un manejo profesional que incluye gerenciamiento, valorización de sus edificios históricos y la comodidad de la gente. Por eso, “la idea es que haya un gerente dedicado exclusivamente a la tarea para que funcione como corresponde”, indicó.

Si bien el financiamiento del proyecto contará con aportes económicos compartidos del Municipio, el Centro y CAME, “no estaríamos hablando de grandes inversiones, en el caso de la zona céntrica sería un camino corto: solucionar problemas de cartelería, prolijidad, ordenar el cableado. Un centro comercial no es sólo obra pública, es la idea de llevar adelante un proyecto integral de manejo como si fuese un shopping. Con eventos (desfiles, musicales y conciertos al aire libre), espectáculos, valoración de edificios públicos. Que la gente que transite por ese espacio se sienta cómoda”, explicó Kleiman.

Un capítulo aparte será informar al resto de los comerciantes y a la comunidad sobre los beneficios que depara un centro comercial. “Es necesario que se sumen al proyecto, cuanta mayor participación”, mayor será la probabilidad de “éxito”, enfatizó.

Un punto que promete ser “muy polémico es el tema cartelería; tenemos que emprolijar la vía pública y adecuar la cartelería paulatinamente y por consenso obviamente, sin exigir plazos urgentes. Evitar grandes carteles que tapen edificios importantes o colocados en posición perpendicular a la fachada del comercio, por ejemplo”.

Los pasos siguientes serán “vestir a la ciudad con un logo, una marca que identifique al centro comercial, terminar de iluminar muchos edificios públicos y ya se está trabajando en la plaza principal”.

Con la intención de atraer al público emplearán conceptos propios del marketing. Organización de eventos, estrategias para imponer la marca y establecer un día en el cual todos los comercios acuerdan precios especiales, son algunos ejemplos.