Cabandié y un país que empieza a dar vergüenza

Ejercicio de catarsis periodística de Emiliano Damonte Taborda

Mientras el Presidente ataja penales en una playita después de haber gastado 1.400.000 dólares solo para funcionamiento de la aeronave en la gira presidencial, Cabandié sigue ninguneando a Valdés y no se apersona en Corrientes. Lentamente y tarde comienza a llegar ayuda a catástrofe consumada. Me pregunto cómo es posible que hayamos construido un sistema donde un tipo como Cabandié está a cargo de algo tan importante como el mediombiente. Mi país empieza a darme vergüenza, soy parte de todo esto también.

Juan Cabandié, Ministro de Ambiente y desarrollo sustentable continúa ninguneando al Gobernador Valdés

Los incendios en Corrientes no ceden y, por la falta de lluvias, no hay esperanzas serias de que la situación mejore en el futuro inmediato.  Se han quemado más de 500.000 hectáreas en las últimas semanas. Una catástrofe inevitable probablemente, con motivos extremadamente complejos y que hubiera requerido para su prevención paliativa, un alto grado de organización y coordinación de fuerzas.

Ayer por la tarde, crucé una caravana de camiones de bomberos de la Provincia de Buenos Aires que, según supe después, se dirigían a la provincia de Corrientes para prestar apoyo a las fuerzas locales y de otras partes del país que comienzan a reunirse entorno a las zonas afectadas. Emocionante el trabajo de esos hombres que no esperan otra cosa que entrar en acción. El espíritu de estos hombres y mujeres es siempre inquebrantable y su compromiso con la vida llega hasta el último aliento. La pregunta que enseguida me hice fue: ¿Qué impidió que esta ayuda se verificara varias semanas atrás?

Media Argentina viene prendiéndose desde hace un par de meses mientras atravesamos una sequía histórica. Las imágenes de bosques y pastizales quemándose en lugares tan distantes cómo Corrientes y Puerto Madryn, están en nuestros dispositivos cada día. Esto era inevitable, no tenemos los medios tecnológicos aún para prevenir sequías, pero si para verlas venir y tomar medidas paliativas. Si algo se seca y se calienta lo suficiente se prende fuego, eso lo sabe hasta mi hijo.

Medioambiente (Ambiente y desarrollo sustentable) maneja la caja destinada a la prevención y combate del fuego, con un fondo que se nutre de una alícuota sobre los seguros y que representa unos 3.000 millones de pesos anuales. Los fondos están. Medioambiente está dirigido por el Ministro Juan Cabandié, que no se ha perdido un solo foro internacional durante su gestión, y que decidió irse de gira con el Presidente mientras toda esta crisis se aceleraba, con el Gobernador Valdés pidiendo ayuda a gritos. Hoy este muchacho tiene en programa ir a la Provincia de Misiones, por compromisos ineludibles todos imaginamos. Pero parece que en su agenda no ha considerado necesario apersonarse en la Provincia de Corrientes para tomar contacto con la situación.

La pregunta que todos deberíamos hacernos es: ¿Qué nos pasa que tenemos a un tipo como Cabandié al frente de una situación semejante? Alguno podrá contestar que no tenemos nada que ver, pero yo sostengo que somos todos responsables. ¿Cómo es posible que hayamos construido un sistema que permite que Cabandié se maneje cómo se maneja?

Ayer, como gran ayuda, el Gobierno Nacional destinó 100 millones de pesos a la provincia de Corrientes. Cien millones de pesos, son 500.000 dólares. ¿Saben cuanto costó solo el avión para la gira presidencial? 1.000.000 de dólares de la aeronave, mas 400.000 dólares de combustible. A esto hay que sumar los gastos de la importante comitiva, entre los que estaba este muchacho Cabandié.

Mi país empieza a darme vergüenza seriamente. Yo también soy parte de este circo vergonzoso. Ayer vi al Presidente atajando penales en la playa y sentí tristeza. Mientras tanto se quema Corrientes, ojalá que Dios (que creo que no existe) le mande lluvias.