Cambiemos sorteo con exito su primera sesion para votar el acuerdo con los fondos buitre

cambiemosAires (TELAM) El interbloque Cambiemos superó sin sobresaltos su primera prueba de fuego como oficialismo en la Cámara de Diputados, donde logró la aprobación de un proyecto primordial para el Gobierno, como es el acuerdo con los fondos buitre, con el cual se busca salir del default y volver al mercado de capitales para tomar crédito a tasas más bajas. 

En su primera sesión desde que asumió el gobierno de Mauricio Macri, la coalición gobernante que se erigió como primera minoría pudo construir un consenso con la mayoría de los bloques opositores, y hasta logró sumar a seis diputados del Frente para la Victoria, aunque uno ya se fue del kirchnerismo.

El acuerdo enhebrado con la oposición que cosechó 165 votos a favor del proyecto tuvo en el Congreso dos expertos negociadores, como el presidente de la Cámara, Emilio Monzó, y el radical cordobés Mario Negri, quien desde su banca condujo el heterogéneo interbloque de Cambiemos, que conforman radicales, macristas y la Coalición Cívica.

También cumplió un rol central el joven titular de la comisión de Presupuesto, el santafesino Luciano Laspina, en las negociaciones realizadas con el massista Marco Lavagna y el justicialista Diego Bossio, con quien acordó la mayoría de las reformas introducidas a 11 de los 19 artículos del proyecto.

En la maratónica sesión, Monzó no solo siguió de cerca las negociaciones para consensuar los últimos cambios que se realizaron esta mañana, sino que dejó por poco tiempo la conducción de la sesión, que se extendió por espacio de casi 20 horas.

Lo que estaba en juego para el gobierno era muy importante y las máximas espadas del oficialismo prefirieron no dejar nada librado al azar, porque necesitaban aprobar el proyecto ya que en el Senado la negociación será más complicada debido a la mayoría que ostenta el Frente para la Victoria/PJ.

No faltó nada en la sesión, desde los carteles con los cuales el FPV se expresó por el «no al vaciamiento del grupo 23» y declamando «abajo el pacto buitre» hasta las chicanas, como la de la legisladora de Libres del Sur Victoria Donda, que cruzó al ex ministro de Economía Axel Kicillof cuando quiso interrumpir a la socialista Alicia Ciciliani.

«Ponete las plumas si querés hablar», le disparó la diputada, que votó en contra del proyecto pero también cuestionó al kirchnerismo, en una respuesta diferida a las mismas palabras que el ahora diputado le propinó en 2015 cuando como ministro fue a exponer al Congreso y Donda le pidió que brindara cifras sobre pobreza en el país.

La primera sesión también implicó el debut de Máximo Kirchner, quien tuvo un discurso crítico con el acuerdo con los fondos buitre, aunque con un tono conciliador cuando reconoció que «no es fácil gobernar».

Para el FPV, que perdió hoy un nuevo integrante, el cordobés Ramón Bernabey, y se quedó con 80 miembros y tres aliados, no era una sesión fácil en su primera vez como fuerza opositora, y ya sentados a la izquierda del recinto de deliberaciones, tras 12 años de gobernar el país.

Tampoco fue sencillo para el ex titular de la Anses, Diego Bossio, quien se cruzó con algunos de sus ex compañeros de bloque cuando lo silbaron al exponer a favor del dictamen de mayoría, aunque luego en la discusión en particular votó en contra del artículo cuarto, referido a una posible apertura de negociaciones con los bonistas que no se sumen a este acuerdo.

Ya había hablado el ex ministro de Economía, Axel Kicillof, un protagonista central del default al cual ingresó la Argentina en el 2014 con el fallo adverso del juez Thomas Griesa y la decisión de la Corte Suprema de no intervenir en esta controversia.

El cierre del debate lo protagonizaron la líder de la Coalición Cívica, Elisa «Lilita» Carrió, con un discurso explosivo, y el jefe del bloque, Mario Negri, quien cerró un duro parlamento contra el kirchnerismo, al afirmar que «no fueron el ‘Che’ Guevara, más bien fueron Isidoro Cañones, gastándose la plata del Estado».

Con esta votación en general de 165 votos (los artículos en particular se hicieron a mano alzada), los oficialistas en Diputados cumplieron su primer paso y ahora la palabra la tiene el Senado, donde serán claves los consensos que tuvo que enhebrar el gobierno con los gobernadores provinciales.