Carta urgente del profesor Krauth a Máximo Kirchner

Tras la renuncia de Máximo, el profesor Krauth salió de su casa aburrido, cansado y sin esperanzas. Se tomó unos minutos en el «El Briking», su bar de toda la vida, para consolar su espíritu democrático e idealista, cada vez más a contramano con los tiempos. Después de un par de whiskies y de escuchar los argumentos de su «mesa chica», escribió unas líneas al ex jefe de bloque del Frente de Todos en la Cámara de Diputados de la Nación, que nunca será leída por el destinatario…

Máximo Kirchner, hijo de Néstor Kirchner y Cristina Fernández.

Carta urgente para un nene caprichoso:

En primer lugar quiero aclarar que creo que cuando uno forma parte de una agrupación política y llega a ser representante de ese Partido (ya sea en el Congreso Nacional, o en un Concejo Deliberante),debe discutir dentro del bloque de ese espacio las posiciones a tomar  y, después, manifestarse y votar como un bloque, porque así lo quiso el electorado.  Los ciudadanos votan a candidatos que integran una lista de representantes de ese partido o alianza o frente político. Siento una gran antipatía por aquellos o aquellas que se cortan solos y toman posiciones individuales por encima de las decisiones fruto del debate interno del bloque partidario.

En segundo lugar, tengo que decir que estoy absolutamente convencido de que aquellos que llegan a ocupar una banca en un cuerpo legislativo deben votar siempre, pero siempre, como si su voto fuera el decisivo para la toma de decisiones, como si las medidas a tomar, las políticas a seguir y las características de la norma a dictar dependieran de su voto. Creo firmemente que esa es la responsabilidad de un representante del pueblo. Nunca me gustaron aquellos representantes que tomaron pociones » testimoniales» y votaron alegremente por mociones que sabían se antemano que no iban a triunfar y que «total, lo que realmente era posible y necesario iba a ganar porque la mayoría (otros) así lo votaría». El Teorema de Baglini es ejemplificador de esos casos de hipocresía politica.

Ahora bien, siguiendo el pensamiento de Baglini; hemos visto casos de Partidos minoritarios que enarbolan posturas extremas y antisistemas a sabiendas de que lo que postulan jamás será puesto en práctica.  Eso se ha visto en todos los cuerpos deliberativos de todo el mundo. Pero, como en la Argentina tenemos la inclaudicable tendencia a superar  todo ridículo, el Presidente del Bloque oficialista en la Cámara de Diputados  renuncia a su cargo el día después de que el Poder Ejecutivo Nacional anunció un acuerdo con el FMI. Como buen Nene de Papá y de Mamá no puede actuar democráticamente dentro de un bloque de pares y asumir con responsabilidad el cargo que graciosamente le concediera su Apellido.

«No me gusta. No, no y no». Y renuncia.   Justo en estos momentos en que el gobierno necesita dar muestras de confianza.   Si a eso le sumamos la relación del mencionado Diputado con la vicepresidenta e ideóloga de la llegada del presidente al Poder, cartón lleno. Tachame la doble y servime lo que tengas, que cualquier cosa me va a parecer Juancito Caminador Etiqueta Negra.

Como decía, el viernes se realiza el pago y se anuncia el acuerdo…y el lunes el «Hijo de» renuncia.  Pregunto, ¿alguien cree que durante el fin de semana este muchacho pudo analizar los alcances y las consecuencias del acuerdo?. Yo, estoy seguro que no. Simplemente porque no tiene los conocimientos para esa toma de posición, porque como buen Nene de Papá y Mamá y caprichosito, nunca se esforzó por nada. De hecho no siguió una carrera universitaria, teniendo absolutamente todas las posibilidades de hacerlo. Muchos jóvenes de nuestro pais que hubiesen dado cualquier cosa para poder estudiar en una Universidad. No, lo de este muchacho es la actitud irresponsable del falso progresismo propio de la agrupación que preside, de la cuál es muestra la Directora del Pami con sus vacaciones con su novio, y segundo en la cadena de mandos, en el Caribe mexicano.

Nenes de Papá caprichosos que la juegan de revolucionarios en lugares de poder dentro del Estado.

Así estamos.

Tomá, dame todo esto del Whisky que te quede.

Antes de terminar quiero decir que me da un poco de vergüenza dedicar tanto espacio a un personaje tan oscuro y poco preparado, pero es lo que hay.

Voy a tratar de ser más delicado, LPMQLP

Dale, servime uno más. ¿Alguna vez  dejé de pagarte?

Enrique Krauth