Category Archives: Miradas

Opinión

En el país de los ciegos, el tuerto es rey.

Por Emiliano Damonte Taborda

A horas del cierre de una campaña en la que queda cada vez más claro que si no hay mucho para decir, es mejor no decir nada, los mensajes de los candidatos se han perdido en un mar de incoherencias internas, de datos falsos cruzados y de propia inconsistencia. La frase de Erasmo de Roterdam, suena más adecuada que nunca. En el país de los ciegos, el tuerto es rey.

Manes, Milei, Randazzo, Santilli y Tolosa Paz
Seguir leyendo

Un vacío que estremece

Por Emiliano Damonte Taborda

La falta de ideas del Gobierno se traduce en una serie interminable de torpezas y faltas de respeto por la sociedad que representan. Lejos de pasar inadvertidas, estas van minando la confianza en el Gobierno y nos ponen a todos en una situación extremadamente delicada de frente al futuro, por que Alberto Fernández dilapidando su capital político, nos deja sin ninguna posibilidad de esperar un futuro mejor a corto plazo.

Alberto Fernández y Victoria Tolosa Paz
Seguir leyendo
El Presidente se mostró fastidiado

Ceguera moral

La Fiscalía está preparando la imputación contra el Presidente, este es el paso que Dalbón espera para poner en marcha el mecanismo que busca resolver el problema sin que Alberto Fernández pise los tribunales. Una estrategia que evidencia una ceguera moral que podría terminar de derrumbar la imagen del mandatario.

Por Emiliano Damonte Taborda

Seguir leyendo
El Presidente se mostró fastidiado

El Oficialismo hizo público un video del cumpleaños de Fabiola

Por Emiliano Damonte Taborda

La disculpa de Alberto fue con dedos levantados, gritos y amenazas. Ayer el oficialismo difundió un video del cumpleaños de Fabiola. Agotar el tema de una vez, ese parece ser el camino elegido.

Seguir leyendo

Poné orden en lo que tengas que poner orden

Por Emiliano Damonte Taborda

El mensaje de Cristina Kirchner durante el acto para cerrar filas que se realizó en Avellaneda, es una muestra más de la perdida de peso del Presidente dentro de la coalición de gobierno, y esconde la verdadera preocupación de la vicepresidenta.

Seguir leyendo

Si la vas hacer, hacela mal.

Por Emiliano Damonte Taborda

Es sin dudas importante el Decreto que firmó el presidente para poder comprar las vacunas de Pfizer, Moderna y Janssen. La norma adecúa la legislación vigente para que puedan reabrirse las negociaciones y entablarse otras nuevas, desde otros sectores. Pero no deja de ser un decreto, una excepción, lo que comienza a parecer un vicio del ejecutivo que dirige Alberto Fernández. Apareció casi como un capricho, o como una reacción abismalmente a destiempo.

Al ser consultada sobre por qué salía este DNU, mientras prácticamente horas antes habían votado contra la ley en el Congreso, Vilma Ibarra dijo: “hay proyectos que tardan en tratarse. Son los tiempos del Congreso. El Congreso no está previsto para responder en tiempos de pandemia cuando a veces tenemos en diez días los casos que subieron”. Parece que no se podía esperar.

Necesidad y Urgencia, dos palabras que parecían no estar vinculadas a la vacuna de Pfizer hasta hace dos días, según la lectura que el Gobierno hacía de la situación. El presidente en su momento había aducido que Pfizer lo “ponía en una situación muy violenta de exigencias”. Incluso un simpático cantante partidario hizo un video que se viralizó hablando de las virtudes de la gestión del Gobierno sobre la pandemia y burlándose de quien esperaba la vacuna de Pfizer. 

Necesidad y Urgencia. ¿Qué cambió? ¿Qué hizo que el kirchnerismo en bloque votara en contra de una ley para que al día siguiente el ejecutivo publicara en el Boletín Oficial un Decreto?

El humor social ha empeorado tanto y las críticas al Gobierno han crecido de tal manera en estos días, que la situación se hizo insostenible. No caben dudas de que el cuadro se vio agravado por desconsiderado ataque a la sociedad que significó haber dejado a decenas de miles de argentinos varados alrededor del mundo, sin considerar todos los problemas de provisión de insumos que se le generaron a sectores que ya arrastraban suficientes contratiempos, como el sanitario entre otros. El descontento y el desconcierto de propios y ajenos empieza, evidentemente, a verse reflejado en las encuestas y sondeos que terminan siendo, junto con los DNU, los únicos instrumentos de gestión de los que parece disponer el presidente. Las medidas son cada vez más visiblemente inadecuadas, tardías o contradictorias y la confusión parece crecer de manera exponencial. Todos corren de un lado al otro respaldando, desmintiendo, afirmando, contradiciendo, dando marcha atrás y prometiendo. Parece un capitulo de los tres chiflados, y sería sin dudas divertido si el protagonista principal no fuera el presidente de la Republica con su maquinita de hacer DNU debajo del brazo.

El Gobierno se encuentra concentrado en no hacer un papelón en las elecciones, y para evitarlo, no hace otra cosa que hacer papelones. ¿Si la íbamos a hacer por DNU, por que no la hicimos hace seis meses?  

Kulfas, quiero verla como vos.

Por Emiliano Damonte Taborda

“Damonte, el contexto Damonte, un número solo no significa nada” reclamaba ásperamente un viejo jefe y maestro de mi juventud.

En el primer cuatrimestre de 2021, el “índice de producción industrial manufacturero” creció el 21,3 por ciento respecto al mismo periodo del año anterior. El Ministro de Desarrollo Productivo no quiso dejar pasar esta noticia y decidió salir a gritarla a los cuatro vientos (o tal vez fue empujado a hacerlo), alcanzando el paroxismo mientras declaraba que nuestra producción industrial estaba creciendo más que muchos países europeos.

Se trata de un concepto muy sencillo. Si la fábrica está cerrada, su producción es igual a cero. Si la abro, aunque más no sea para poner un tornillo en un producto semielaborado, mi actividad habrá aumentado el cien por ciento.

Argentina el primer cuatrimestre del año pasado era una fabrica cerrada, por lo tanto hoy, el más mínimo atisbo de actividad económica, representa un gran aumento. Europa hizo todo lo posible, usó todos los recursos a su disposición (que son enormes) para que la actividad industrial se viera afectada lo menos posible. En pocas palabras, el índice del que habla Kulfas solo expresa la profundidad de la inmovilidad de la industria manufacturera durante la absurdamente larga cuarentena del año pasado.

Ciertamente no es necesario explicarle esto al ministro Kulfas, quien simplemente está manipulando números para hacerles decir algo que le pueda ser útil en este contexto de campaña,

Se lo nota incómodo de a ratos explicando lo inexplicable, incomodo al hablar de inflación y luego desfachatado al sostener que los actuales niveles de emisión monetaria están perfectamente bajo control. Es inevitable relacionar semejante declaración con la de Aníbal Fernández cuando sostuvo que en Alemania había más pobreza que en Argentina, entrando para siempre de este modo, en el olimpo de las barbaridades declaradas públicamente. Aníbal se valió de la ausencia de números, ya que el INDEC estaba directamente anulado, Kulfas pretende valerse de la desinformación y la ingenuidad de la gente.

Ayer el dólar blue tocó los 170 pesos y sin embargo en todos los medios casi se habló exclusivamente de la segunda dosis de Sputnik y de las deficiencias de una campaña de vacunación que va adelante en medio de dificultades, pero va adelante.  Por otro lado las discusiones internas de la coalición opositora por las candidaturas en las próximas elecciones legislativas empiezan a preocupar, o aburrir. En medio de todo este ruido, este caos de información, aparece campante Kulfas declarando el fin de la recesión.

Estemos atentos, esto parece no tener límites, pero los tiene y estos impactan directamente sobre nuestras vidas personales, las de nuestras familias y amigos. La sensación de que todo esto ocurre en otro plano es un engaño. Esto está pasando todos los días en nuestra casa. Si Kulfas golpea su puerta y le quiere vender su “fin de la recesión”, no compre. Ciérrele la puerta en la cara.