Con Guzmán y Aníbal Fernández el Presidente se planta frente al kirchnerismo

En la Casa Rosada dejan saber que habrá cambios en el Gabinete allí donde los nombres no estén alineados con la línea que plantea el Presidente.

Aníbal Fernández salió a bancar al Presidente

La aparición televisiva de Martín Guzmán, su tono desafiante y su velada amenaza, no fueron casuales. “Lo acordaron con el Presidente, hubo instrucciones precisas”, afirmaron muy cerca de Alberto Fernández, desde donde sugirieron que se terminó el tiempo de la paciencia con los oficialistas críticos, todos leales a Cristina y Máximo Kirchner. “O cumplen con lo que se les ordena o se van. Y si no se van, vendrán cambios”, amenazaron desde la mesa chica que acompaña al Presidente, quien monitorea el contraataque contra el cristinismo desde el Sanatorio Otamendi por el nacimiento de su hijo Francisco.

“Martín tiene que salir más al frente de la economía, que está muy bien. Tenemos un problema grande que es la inflación, pero la estamos afrontando, es un problema mundial, y contar todo lo que estamos haciendo”, afirmó una alta fuente oficial que conoció detalles de la reunión del domingo entre Guzmán y el Presidente, donde se cocinó la respuesta oficial. “Hay que defender la política económica porque tenemos un buen nivel de crecimiento y de empleo, baja de pobreza, es absurdo no salir a defenderlo”, agregan las fuentes.

En uno de los tramos más fuertes de su entrevista con C5N, Guzmán afirmó que “lo que el Presidente ha marcado es que gestionaremos con gente que esté alineada con el programa económico que se ha definido. No es un problema de nombres sino de rumbo”. Se trató, según reconocieron desde el entorno presidencial, de una respuesta directa a quienes lo criticaron, como el secretario de Comercio, Roberto Feleti, y el de Energía, Darío Martínez, miembros de

un espacio cristinista que pide la cabeza del ministro de manera directa.

Martín Guzmán insistió en que los funcionarios deben estar alineados con el Gobierno

“Está claro que la decisión del Presidente no pasa por hacer o no cambios sino porque la política es una sola y se cumple. El que no la cumple, se va, y si no se van vendrán cambios. Que cada ministro haga cumplir en su área los temas de su área”, explicaron desde un despacho importante de Balcarce 50.

“No deberían estorbar”

Subido a la misma estrategia está el ministro de Seguridad, Aníbal Fernández. “Se gobierna con los que están dispuestos a acompañar. La última palabra es del Presidente. Los que no están de acuerdo, como mínimo, no deberían estorbar”, dijo el ministro sin eufemismos. Destacó además ser “hincha de Martín Guzmán y lo voy a defender siempre”, en un alineamiento directo con las instrucciones de primer mandatario.

“Es importante dar certezas y no incertidumbres. Eso fue parte de lo que hablábamos con el Presidente. Establecimos cómo seguir para adelante. La definición de Alberto Fernández fue ‘acá hay un programa económico y ese es el rumbo. Así seguimos”, agregó el ministro durante el reportaje televisivo. Feletti, uno de los que cuestionó directamente a Guzmán, es uno de los apuntados por la mesa chica presidencial, la misma que le pedía al Presidente más gestos de autoridad para con los oficialistas críticos. “La secretaría de Comercio y su rol están sobredimensionados”, afirmó uno de los ministros más cercanos al Presidente, que como otros funcionarios se prepara para la eventualidad de una guerra abierta.

Otros leales al Presidente también se sumaron en defensa de Guzmán. “No está aumentando la pobreza ni creciendo la desigualdad. El camino es acertado. Nos tocó la guerra que es impredecible y está por fuera de los actores políticos argentinos. Pese a eso, lo importante es un debate fuerte dentro de la misma coalición. No podemos poner en crisis nuestro instrumento político”, dijo la secretaria de Legal y Técnica, Vilma Ibarra, a radio El Destape.

Mientras coordina el contraataque, el Presidente también tendría definido motorizar los cambios de gabinete la semana próxima. Al nombre de Agustín Rossi para un cargo “importante” se agregan versiones sobre fusiones de ministerios, que fortalecerían más a Guzmán, la Cancillería y el Ministerio de Educación que encabeza Jaime Perczyk. Ninguno de los cambios que se barajan serían del agrado de La Cámpora y sus aliados.