El Banco Central inyectó más de 20 mil millones de pesos por día en lo que va de diciembre

El Central hizo otro giro por $95.000 millones y llevó a $345.000 millones las transferencias en el mes. Mientras Kulfas, Feletti y Cristina Fernández acusan a los empresarios codiciosos de provocar inflación. La inflación es por mucho la herramienta de gestión económica más usada. Se podría decir que es la preferida del Gobierno.

Cristina culpa a la «codicia empresarial» de la inflación mientras se emite a un ritmo de 20.000 millones diarios en diciembre

El Banco Central (BCRA) reveló que el 17 de diciembre pasado debió girar $95.000 millones al Tesoro, para cubrir la diferencia entre ingresos y gastos del fisco. La inyección de dinero a la economía se sumó a dos giros ya hechos pocos días antes para totalizar $345.000 millones en poco más de medio mes. La aceleración de los giros, propia de cada fin de año y las necesidades de financiamiento que conlleva, va camino a superar los $1,3 billón en el año y una cifra similar el año próximo. Semejante oferta de pesos promete mantener calientes a la inflación y a la brecha cambiaria también en 2022.

La última transferencia se concretó a través del mecanismo conocido como adelantos transitorios, una suerte de préstamos al Tesoro que implican emitir nuevos pesos. La cantidad de adelantos que puede hacer el BCRA tiene un tope, pero el ministro de Economía, Martín Guzmán, pudo sortear ese techo gracias a una maniobra contable con los cerca de USD 4.300 millones de derechos especiales de giro (DEG) que cedió este año el FMI.

El Tesoro usó los DEG para cancelar adelantos transitorios pasados y, luego, le colocó una letra al BCRA para utilizar ese mismo dinero para cancelar deuda con el Fondo. Así, pudo seguir emitiendo más allá del tope.

Es el tercer giro que hace el BCRA este mes. El 10 de diciembre había emitido $130.000 millones con el mismo fin. Y el 6 de diciembre otros $120.000 millones. A ese ritmo, el BCRA debió asistir al Tesoro con más de $20.000 millones por día en lo que va del mes.

En lo que va del año, los adelantos transitorios explicaron giros al Tesoro por $572.599 millones. A eso se suma el giro de utilidades, otra vía de financiamiento monetario, por $787.712 millones en el año. Restando otras operaciones con el Tesoro que resultan contractivas, se llega a que el financiamiento alcanzó $1,236 billón. Y todavía no termino.

“En diciembre va a terminar arriba de los $400.000 millones”, aseguró Gabriel Caamaño de Consultora Ledesma.

Con la inflación moviéndose encima del 50% anual y la oferta de pesos volcándose a tipos de cambio paralelos hasta llevar a los dólares paralelos a en torno a $200, la dinámica es difícil de separar de la estrategia de financiamiento con emisión monetaria.

“Más de 11 puntos del PBI de expansión monetaria para financiar al Tesoro en poco menos de 2 años, sin ningún tipo de ancla de expecativas, política o económica, y con tasa de política monetaria sostenidamente negativa. Y los funcionarios van al Congreso o la Tele a decir en público y sin sonrojarse que la inflación es multicausal y que la brecha cambiaria es de 100% por los fondos especulativos atrapados hace ya dos años. Eso es Argentina hoy y explica demasiado por qué nos pasan las cosas que nos pasan”, comentó.

Aunque mucho está por verse, sobre todo el aucerdo con el Fondo, en principio la inyección monetaria continuaría el año próximo. El presupuesto 2022, que no resultó aprobado en Diputados, estimaba unos $1,1 billón de emisión monetaria para cubrir el déficit.

“Este año el deficit es menor a lo que se esperaba pero la emision monetaria es mas alta. El gobierno consiguio mucha menos plata en el mercado de lo que el presupuesto 2021 habia previsto. El resultado es que, pese a que hubo mas ajuste fiscal, se emitio mas sumando a las presiones inflacionarias y sobre los dolares paralelos”, dijo Pazos.

“De cara al año que viene, si uno usa el fallido presupuesto 2022 como guia, el gobierno estaba camino a tropezar con la misma piedra. El deficit del presupuesto lucia muy alto, pero las fuentes de financiamiento tenian demasiado optimismo”, agregó.

Con todo, los números para el año que viene son muy dependientes de la negociación con el Fondo, argumenta Pazos, ya que muy probablemente no permita repetir la estrategia de recurrir al máximo al financiamiento monetario.