El hospital de Urdinarrain se quedo sin director en medio de carencias de todo tipo

hospital de UrdinarrainEl médico Alberto González presentó el jueves su renuncia al cargo de director del Hospital “Manuel Belgrano” de Urdinarrain. La renuncia fue presentada en el Ministerio de Salud de la provincia por el propio profesional y formalmente se atribuyó la misma a problemas de índole personal y de salud. El médico se encontraba totalmente solo y sin ningún apoyo en su gestión a pesar que en agosto del año pasado, un informe periodístico reveló la crítica situación del nosocomio que se encontraba sin ambulancia, con una partida presupuestaria que no alcanzaba siquiera para cubrir el gasto de medicamentos, el equipo de rayos X que prácticamente era obsoleto y otras graves falencias básicas en salud. 

En septiembre, reuniones del arco político y de salud intentaron despedir de su cargo al Dr. González luego que este reconociera en los medios de comunicación todo lo revelado en el informe periodístico, pero una marcha de apoyo de vecinos de Urdinarrain evitó que dicho relevo se produjera.

Sin embargo, las reuniones siguieron para intentar removerlo de su cargo y las auditorías fueron cada vez más frecuentes en el hospital, arreciaron los cuestionamientos hacia la conducción del mismo y, en un hecho llamativo, el director de atención médica de la provincia, Dr. Mario Tizzoni, nunca visitó el hospital de Urdinarrain, pese a que en varias oportunidades realizó visitas a los hospitales de Parera y Gilbert, mientras que el ministro de Salud, Ariel De La Rosa, nunca recibió al titular del nosocomio, a pesar de numerosos pedidos de audiencia solicitados, publicó Diario El Argentino.

Durante todo este tiempo, González decidió hacerle frente a la situación y buscó formas de mejorar la situación financiera del hospital, se lo pudo ver al frente del grupo de trabajo durante la Fiesta Provincial del Caballo, donde sorpresivamente estuvo ausente la Cooperadora del Hospital, buscando recaudar fondos con el kiosco que funcionó en el evento. También concurrió a Paraná cada vez que pudo sin pedir viáticos a cambio y también realizó guardias médicas que increíblemente también fueron cuestionadas desde el Ministerio de Salud, sin entender que ante la faltante de médicos, el propio director era quien cubría el servicio, pasando en muchos casos casi las 24 horas en el hospital.

Luego de soportar presiones de todo tipo, de no recibir respuestas de parte de ningún legislador ante los llamados que el propio director realizó, el doctor Alberto González decidió presentar su renuncia, cerrando una gestión que puede considerarse como buena, en la que se consiguieron importantes avances en infraestructura, con la implementación de nuevo sector de consultorios, una nueva guardia y la ampliación de la red de gas natural a todo el edificio.