En el Frente de Todos, Todos están en crisis.

Durante esta semana comenzó a consolidarse el nuevo Gabinete de Alberto y se intensificaron las intervenciones sobre la Gobernación de Kicillof. Pocas ideas y mucha rosca, parece ser el común denominador habiendo pasado ya dos semanas de la derrota en las PASO.

Por Emiliano Damonte Taborda

Frente de todos

Después de la sangrienta pelea entre el Presidente y su vice por la conformación del Gabinete tras la derrota y las intervenciones en el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, el shock empieza a pasar y va dejando a la luz contradicciones e incomodidades. Como después de una operación muy invasiva, todo ha quedado resentido, dolorido, inflamado, poco funcional y empieza a surgir la idea de que todo este movimiento no solo puede haber sido poco útil con fines electorales, sino más bien dañino. Lo único que parece haberse reforzado son las internas y la rosca, algo lógico después de un reordenamiento de poder.

La relación entre Wado de Pedro y el Presidente es incómoda, y el rechazo de muchos líderes ante la actitud del Ministro del Interior quedó en claro tras las declaraciones del titular de la cartera de Trabajo, Claudio Moroni que dijo: “ No hace falta mandar una renuncia al diario…”

Martín Guzmán no tuvo empacho en salir a responderle públicamente a la vicepresidenta tras la “carta pública” en la que esta había criticado su gestión, algo que sinceramente no se ha atrevido a hacer nadie en el Gobierno hasta el momento. Sin Dudas Guzmán es un hombre fuerte dada su posición dentro de la negociación con el FMI, él lo sabe y ha demostrado estar dispuesto a sostenerlo, aunque junto a Moroni y Kulfas, es sin dudas la cabeza más importante que busca cortar el Kirchnerismo.

La idea de incluir a Manzur para darle “volumen político” al Gobierno, por el momento no ha pasado de ser un postulado dudoso. En el corto plazo lo que están buscando es votos, y de ninguna manera se puede considerar al flamante Jefe de Gabinete como un sembrador de votos, aparece mas bien como lo contrario. Respecto a su mítica muñeca política, tal vez sea un instrumento útil en su provincia, aunque cómo demostración publica a nivel nacional, perdió la pulseada con su vicegobernador.

Aníbal Fernández por el momento…nada.

Durante la jornada de ayer, encabezados por el Gobernador de Entre Ríos, Gustavo Bordet, un grupo de gobernadores peronistas salieron a pedir públicamente el cese del cepo a la exportación de carne, que con tanta vehemencia viene sosteniendo Alberto Fernández como única idea y medida para frenar el aumento del precio de la carne. Medida con la que ya ha fracasado rotundamente y con la que comienza a amenazar seriamente una enorme cantidad de puestos de trabajo.

En la Provincia de Buenos Aires, las ideas no han sido mucho mejores tras las PASO y después de una semana en la que lentamente se fue haciendo hincapié en la responsabilidad del pobrísimo desempeño de la gestión de Axel Kiciloff, llegaron a la brillante conclusión de que este momento de crisis se resuelve creando un nuevo Ministerio… se habla de un Ministerio de Medioambiente o de resucitar el Ministerio de Cultura que habían eliminado apenas asumieron en diciembre 2019. Difícil entender de que manera crear un ministerio hoy, podría ayudar a un gobierno que no puede hacer funcionar mínimamente los que ya tiene. Lo de Kicillof en la provincia adquiere ribetes de tragedia si se considera el caudal de votos con el que llegó a la Gobernación. Los intendentes, conscientes de la debilidad de la posición del Gobernador, empiezan a buscar ganar espacio y no son pocas las facturas que tienen para pasarle a una gestión soberbia, dominada por “la Cámpora”, que los ha ninguneado de entrada.

Las medidas económicas tomadas no tendrán tiempo de plasmarse en la calle, para bien o para mal, y amenazan con ser absorbidas por la vorágine de medidas en la que han sido creadas, licuadas por la inflación, las malas noticias económicas y sobre todo por la torpeza y liviandad de las declaraciones que todos los días algún miembro del Gobierno Nacional o algún candidato escupe ante la opinión pública.

Las desafortunadísimas declaraciones de Gollan acerca de la “platita” en los bolsillos como paliativo, especialmente viniendo de un señor que fue Ministro de Salud durante la pandemia, son un ejemplo de la falta de orientación y liderazgo que está sufriendo el Frente de Todos. La oposición se está limitando a verlos chocarse entre ellos como en un capitulo de “los tres chiflados”. Pero una vez más el problema serio, el verdadero problema en todo esto, es que mientras tanto hay un país que hacer funcionar.

Algunos funcionarios cercanos a Alberto Fernández, han manifestado que esperan que Alberto se ponga finalmente el traje de Presidente, y que el verdadero desafío en estas horas, es lograr imprimir una “impronta de Gobierno”, algo que la calle pueda leer cómo una orientación fuerte, un camino. Para usar una palabra que a Alberto no le gusta, “un plan”. Ya no la impresión general, sino la realidad, está dejando en claro que lo de los Ministros no fue más que una locura estéril y autolesiva. Dejó gente herida por todos lados, desunión y desorientación por la tremenda caída de la imagen de sus líderes. Imagen ya no ante el pueblo, sino ante sus propios colaboradores. Cristina dejó en claro que no es capaz de controlar su ambición y su carácter inestable y que es capaz de cualquier cosa si las cosas no salen como ella espera. Alberto dejó una brutal confirmación de su falta total de carácter y su incapacidad de encaminar por propia cuenta los destinos de su gobierno.  Kicillof lo llamó a Insaurralde y quiere formar un nuevo ministerio…

La desorientación es, por el momento, el único resultado evidente de la revolución Cristinista. Faltan 6 semanas para las elecciones…hay un país por gobernar…