En La Matanza habrían adulterado los datos del censo 2010 para cobrar más coparticipación

Según un proyecto presentado por Martín Tetaz en la Cámara de Diputados, el partido tendría menos población que la medida hace 12 años; el rol de la muerte de Néstor Kirchner en la irregularidad; cómo la pandemia sirvió para detectar el caso

Cristina con Magario y el Intendente de La Matanza en 2010, Fernando Espinoza

Más de una década después del censo 2010, que se desarrolló en el país el 27 de octubre de 2010, un grupo de parlamentarios de Juntos por el Cambio (JxC) presentaron un proyecto en la Cámara de Diputados en el que alertan sobre una adulteración de las estadísticas sobre la cantidad de habitantes que tiene el partido más populoso del país, La Matanza. Además, piden información a las actuales autoridades del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) para saber qué medidas se adoptarán para evitar que esta situación se repita en el censo 2022.

“Una persona dentro del Indec fue la que me dijo que había preocupación sobre el próximo censo porque sabían que los datos del censo 2010 de La Matanza estaban adulterados y que habría un problema cuando salieran los datos de la nueva medición”, contó a LA NACION Martín Tetaz, el economista y diputado que presentó el proyecto de Resolución en la Cámara baja, y agregó: “Comencé a investigar y lo que descubrí es lo que figura en el pedido de informes que hice”.

En concreto, el proyecto argumenta: “Algunos números del distrito más populoso de la Argentina, el municipio de La Matanza, sugieren una rara interpretación del censo 2010 que derivó en beneficios como por ejemplo en el ratio de coparticipación, lo que nos hace preguntarnos sobre la calidad, seguridad y confiabilidad de los datos que el Indec ya ha comenzado a recoger”.

“La cantidad de personas por vivienda en dicho municipio ascendió a 3,96 siendo que el promedio de la provincia de Buenos Aires es de solo 2,9 y que en relevamientos de barrios populares como Don Orione en Almirante Brown, o Villa Itati en Quilmes, se registraron en 2018 3,43 y 3,55 personas por hogar respectivamente”, expone el legislador, y agrega: “Podría pensarse que se trata de familias más prolíficas, pero La Matanza tiene una de las tasas brutas de natalidad más bajas de la provincia de Buenos Aires, con solo 14 por mil, lejos del 17,7 de Quilmes o el 18,3 de Almirante Brown”.

Sobre cómo se pudo haber logrado adulterar los datos, el diputado explicó que la muerte de Néstor Kirchner, en la mañana del día del censo, fue una de las claves: “En 2010, cuando se muere Néstor Kirchner, se produjo una suerte de eclosión en las primeras horas del censo. Había muchos militantes sociales, que además eran docentes, que estaban haciendo el censo y que dejaron de recorrer los hogares asignados, pensando que el censo se iba a suspender por la muerte del expresidente”.

“Cuando los directores se dieron cuenta, alrededor de las dos de la tarde, que no estaban en la calle censando, los llamaron y les dijeron que fueran a continuar el censo. Como no pudieron terminar ese día, lo dejaron abierto para que terminaran de relevar los días siguientes. Alguien se avivó en el medio de que con ese mecanismo podían seguir metiendo gente en el medio, sin mucho control. Fue un viva la pepa, hasta que una persona dijo que tenían que cerrar, porque ya era un escándalo. Parece que esto era algo vox populi en el Indec, que estaba inflado el número. Me dicen que no es el único municipio, pero aún no encontré otro con una situación tan clara”.

La pandemia también cumplió un rol clave para que los parlamentarios llegaran a esta conclusión: “Para terminar de convencernos de que los datos sobre su población no son certeros, tenemos ahora la paradoja de la Covid-19 matancero. Al respecto, los registros sobre la cobertura de vacunación Covid-19 fue llamativamente la más baja de la provincia, lo que sugiere que el dato administrado de vacunas efectivamente aplicadas se dividió por un número que no refleja la verdadera población del distrito”.

“En efecto, aparentemente solo 60% de los matanceros fueron vacunados, cuando en el resto de los municipios ese guarismo superó el 80%. Sin embargo, a pesar de haber sido el que menos vacunó, La Matanza presentaría la menor cantidad de fallecidos por Covid-19 cada 100.000 habitantes de todo el conurbano. Esto nos estaría demostrando que no solo les gusta vivir más amontonados que al resto, sino que poseen algún tipo de anticuerpos matanceros no identificados que serian motivación suficiente para una tesis de los investigadores del Conicet”, agrega Tetaz en los argumentos de su proyecto, para cerrar: “Por supuesto, lo que ponen en evidencia estas contradicciones es que La Matanza infló su registro de habitantes en 2010 y entonces la primera pregunta que queremos hacerle al Director del Indec es ¿cuáles son las garantías de que ni La Matanza ni ningún otro distrito del país vuelva a subir artificialmente su población beneficiándose a expensas del resto?”.

Ante la consulta sobre en cuánto estiman que se aumentó la cantidad real de habitantes en La Matanza, Tetaz respondió: “No tenemos el dato preciso, pero una estimación que logramos al ver las tasas de vacunación y de mortalidad de La Matanza es que supera el 27%. Con ese porcentaje, sus datos en la pandemia serían consistentes con los del resto del conurbano. La población proyectada para 2010, en base al censo 2000, era de 1.381.599 y dio 1.775.816. Una diferencia de 27,6%”.

El diario La Nación llamó al municipio apuntado por los legisladores y quedaron en responder, con datos estadísticos, cada una de las acusaciones.

Fuente: La Nación