Envalentonado, Alberto Fernández, declaró despreciar al FMI

En un encuentro con Concejalas e Intendentas, Fernández declaró despreciar al FMI, haciendo gala de su habitual ausencia de criterio y su incapacidad para controlarse. Una vez resuelta la negociación, comenzó a hablar para Cristina Kirchner y la tropa kirchnerista en busca de una unidad que no ha logrado establecer en más de dos años.

Alberto se sintió fuerte y desparramó desatinos sin freno

El presidente Alberto Fernández volvió a defender la renegociación de la deuda con el Fondo Monetario Internacional que llevó adelante su gobierno durante los últimos dos años, pero dejó en claro cuáles son sus sentimientos hacia el organismo multilateral de crédito.

Apenas 24 horas de que el ministro de Economía, Martín Guzmán, vaya a defender el proyecto de acuerdo con el FMI en las comisiones de Finanzas y Presupuesto de Diputados, Fernández hizo lo propio durante el Encuentro Federal de Concejalas e Intendentas de la Federación Argentina de Municipios que se realiza en el Centro Cultural Kirchner.

El Presidente dijo que frente a este nuevo acuerdo con el Fondo «del que nadie está feliz, porque la verdad hubiéramos querido que el Fondo no volviera nunca más a Argentina, algunos creen que esto que para nosotros es un fuerte condicionamiento nos va a frenar los deseos colectivos».

«Pero yo negocié dos años para que eso no pase. Si hubiera seguido el consejo del que me decía que esto se arregla en cinco minutos nada de esto podría estar diciendo», siguió relatando el mandatario con una indirecta a Mauricio Macri.

Y continuó argumentando que «la infraestructura va a seguir creciendo, que la educación no va a caer, que los cuidados que necesitan los sectores más humildes van a seguir en pie. y que nadie va a doblegar nuestro deseo de seguir creciendo».

«Lo puedo hacer porque discutí durante dos años con ese mismo Fondo Monetario Internacional que yo desprecio tanto como todos», agregó, provocando el aplauso de la nutrida concurrencia femenina que colmaba el salón del CCK.

Fernández recordó también los días en los que cumplía tareas como jefe de Gabinete de Néstor Kirchner, en los que la renegociación de deuda con acreedores privados y con organismos internacionales era algo cotidiano.

«Con Néstor hicimos lo mismo que estoy haciendo yo ahora: promover la producción y recuperar el trabajo», empezó diciendo Fernández comparando aquellos días con el presente.

«Teníamos una situación muy dificil con el Fondo Monetario. Y cumplimos con el Fondo Monetario, hasta que un día pudimos liberarnos del Fondo Monetario porque habíamos acumulado reservas. Y ese día dijimos: Fondo Monetario, volvé a tu casa y dejanos progresar en paz», señaló el presidente.

Fernández también dedicó un párrafo a la vicepresidenta Cristina Kirchner, a quien elogió -según su interpretación- por el bajo nivel de deuda que dejó su Gobierno cuando finalizó su segundo mandato.

Y de paso, criticó a la oposición. «Los que ganaron en 2015 se jactaban diciendo ‘lo único bueno que dejaron es que no hay deuda’. ‘Lo único bueno que dejaron’, lo hicieron puré. Y nos dejaron una deuda impagable», atacó a Juntos por el Cambio.

Las críticas no se agotaron allí, porque según el Presidente en 2019 asumió el gobierno de «un pais destruido, con 40 puntos de inflación, con mucha desocupación, sin reservas, con una deuda privada impagable, con una deuda con el Fondo que no sabíamos por dónde empezar».

«Y cayó la pandemia. Y ahí además no teníamos hospitales, no teníamos camas, no teníamos al sistema sanitario en condiciones de resolver semejante catástrofe. Pero nos hicimos cargo. ¿Por qué? ¿Qué somos nosotros? Peronistas», enfatizó, ganándose otra vez la ovación del auditorio casi absolutamente femenino.

«Y como somos peronistas, les contamos a nuestros ciudadanos lo que hemos recibido. Aunque algunos se enojen, y se levanten, y se vayan», señaló, en clara alusión a lo ocurrido en la inauguración de las sesiones ordinarias del Congreso.

Al final de su discurso, volvió sobre el acuerdo negociado con el FMI y respondió a las críticas por la demora en alcanzarlo. «Fue un acuerdo que tardó dos años, y no se hizo en cinco minutos. ¿Saben por qué? Porque ustedes me importaron más que los acreedores. Por eso tardó tanto tiempo», dijo.

«Yo estoy acá para darle felicidad a todos y a todas. Esa es mi primera tarea, porque soy un peronista», concluyó el Presidente.