Investigación periodística revela que Urribarri habría usado un helicóptero de la policía para su precandidatura presidencial

“El ex gobernador y actual embajador en Israel, Sergio Urribarri, voló más de 300 horas el moderno helicóptero Bell Ranger, propiedad de la Policía de Entre Ríos, adquirido a principios de 2012, hasta el último día de su mandato. La hora de vuelo de esa máquina sale unos 3.000 dólares”, asegura una investigación publicada este jueves por la revista Análisis, que recorrió cada una de las páginas del libro de registros del aparato.

El informe periodístico, firmado por Daniel Enz, asegura que Urribarri utilizó la máquina para hacer su campaña de precandidato presidencial, en viajes a diferentes lugares del país y en especial a la provincia de Buenos Aires. “Pero esa prueba documental –aclara- no se incorporó al Megajuicio, porque no fue detectada. El aparato también fue utilizado varias veces por Cristina Fernández, Amado Boudou y otros funcionarios kirchneristas.

Según Análisis, el helicóptero más moderno fue comprado en octubre de 2012, un Bell Ranger, modelo 429 Global Ranger, matrícula LQ CZZ. El bimotor tiene una velocidad cercana a los 300 kilómetros por hora y puede volar con un solo motor en circunstancias complejas. “Daba mayor seguridad y pasó a ser la envidia de todos los gobernadores e incluso de Presidencia de la Nación, porque no había otro de esas características en el país”, dice Análisis.

“La nueva adquisición del gobierno de la provincia, nominalmente incorporada para uso de la Policía de Entre Ríos -aunque son los que menos lo usan, por decisión política, tanto en la gestión Urribarri, como en las dos administraciones de Gustavo Bordet-, costó poco más de cinco millones de dólares. Es decir, un millón y medio más que la comprada en 2007, aunque esta última era más importante en sus características. La aeronave se adquirió mediante la licitación pública del gobierno de la provincia, en enero de 2012, según lo reveló el diario El Entre Ríos”, recuerda Análisis.

De acuerdo a lo observado por la Revista Análisis, al recorrer cada uno de los viajes del entonces gobernador en el aparato, desde octubre de 2012, en que comenzó a ser utilizado y según consta en las planillas del Registro Técnico de Vuelos, Urribarri usó el helicóptero policial por lo menos de dos a tres veces por semana. A veces, con mayor intensidad, por lo cual entre octubre de ese año y diciembre de 2015, en que finalizó el mandato, sumó más de 300 horas sobre la aeronave, “estadística que nadie ha superado en la historia de navegación aérea de los gobernantes entrerrianos”, asegura Enz.

Lo saliente de ese detalle es que la mayoría de tales vuelos –dice el informe- fueron a Concordia, la ciudad donde residía la familia de Urribarri y en especial su mujer, Ana Lía Aguilera. En esas primeras semanas que llegó el Bell Ranger viajó seis veces, ida y vuelta, a Concordia en menos de un mes. Cada viaje a Concordia, hoy en día, cuesta 50.000 pesos solamente de combustible. Y así fue sucediendo con diferentes ciudades de la provincia. Con una particularidad: cada vez que Urribarri salía en helicóptero hacia una localidad que no fuera Concordia, horas antes tenía que salir una camioneta policial con dos personas y un trailer con un cargamento de nafta para la aeronave, porque lleva un octonaje especial, que solamente existen en los aeródromos -como el de Concordia- y en algunos pocos aeroclubes. O sea que había que pagarle viáticos a dos policías que debían hacer esa tarea en cada traslado aéreo de Urribarri. Muchas de las veces que el actual embajador argentino en Israel llegaba en helicóptero a Concordia, en el aeropuerto lo esperaba un lear jet de algunas de las empresas privadas que contrataba la Gobernación (ver aparte) para viajar a Capital Federal. De esa manera, se evitaba que lo vieran subir en Paraná, donde todos los días llegaba Aerolíneas Argentinas, para viajar a Buenos Aires. “Pero Urribarri no subía a los vuelos de línea”, señala Enz.

El informe revela que la entonces presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, le pidió prestada a Urribarri la aeronave, para utilizarla el 17 y 18 de julio de 2013, aunque nunca se supo en ámbitos periodísticos. Tampoco pudo saberse si los gastos de combustible o los viáticos de los pilotos fueron cubiertos por Presidencia de la Nación. El alquiler de una hora de esa máquina, por sus características sofisticadas y de seguridad, además con el seguro incluido, cuesta 3000 dólares, según los datos oficiales.

El 7 de agosto de 2013, la Presidenta volvió a usar el helicóptero LQ CZZ. Fue para viajar de Capital Federal a Rosario y viceversa. Unos días después, el 11 de agosto, el peronismo ganó las elecciones legislativas PASO en Entre Ríos. Urribarri estaba en Concordia para votar y lo fueron a buscar en helicóptero en las primeras horas de la tarde para regresarlo a Paraná. La lista urribarrista se impuso ampliamente sobre la que armaron Héctor Maya y Aníbal Vergara.

En septiembre de 2013, Cristina Fernández iba a volver a usar el Bell Ranger, los días 11 y 12, pero suspendió su viaje por las inclemencias del tiempo. Recién lo utilizó el 2 de octubre, en viaje a San Juan.

El helicóptero retornó a Paraná y esta vez fue el vicepresidente Amado Boudou quien lo usó por primera vez durante tres días. Fue por un viaje a Córdoba. El día del comicio legislativo, el 27 de octubre, Urribarri votó a las 11 de la mañana. Llegó manejando a la escuela con sus hijos Damián, Franco y Mauro. Por la noche festejó el triunfo con el 46% de los sufragios, seis puntos y medio más de lo obtenido en las PASO. Y se volvió en helicóptero.

El día 13 de noviembre, Amado Boudou volvió a usar el helicóptero Bell Ranger. De allí en más, Urribarri viajó varias veces a Concordia en la aeronave. Salvo el día 29, en que, “aunque parezca increíble”, fue a Cerrito en la aeronave, para dejar inaugurado el campeonato nacional femenino de bochas. Fue a última hora de la tarde y regresó después de la medianoche. Urribarri recordó que su padre le enseñó a jugar a las bochas en Arroyo Barú, su pueblo natal, cuando tenía 9 o 10 años. “Había bochas, truco y fútbol” y agregó que “sigo jugando cada vez que puedo”. Y acotó: “Hoy quería estar acá, jugar un partido de bochas, compartir un churrasco y conocer y hacerme de más amigos”. El vuelo a Cerrito desde Paraná dura exactamente 10 minutos, según consta en las planillas de los pilotos; en auto oficial, a lo sumo podría ser media hora o 40 minutos. Pero siempre se priorizaba el antojo de Urribarri. “Llegar desde el cielo es impagable; la gente te mira de otra manera”, decía el gobernador a quien le preguntara por la situación. Y el coro de seguidores asentía automáticamente con la cabeza.

El 9 y 10 de diciembre, un alzamiento policial provocó saqueos y desmanes en Concordia. El senador provincial Enrique Cresto y el ministro de Gobierno, Adán Bahl vincularon a Jorge Busti con lo sucedido. Esta vez, Urribarri no utilizó el helicóptero, por precaución. El ambiente era denso y podía derivar en cualquier situación.

En enero de 2014, Urribarri ratificó en una entrevista con Página/12: «Sí, voy a ser candidato presidencial. Este proyecto, iniciado por Néstor y Cristina, tiene mucho por recorrer todavía. Así que efectivamente estaré en las PASO de 2015, compitiendo con los candidatos que se presenten». Para entonces, Aníbal Fernández y Jorge Capitanich habían anticipado algo sus intenciones y Daniel Scioli ya era precandidato. En algunos medios nacionales se lo señalaba a Urribarri como sparring del motonauta, pero en Entre Ríos se hablaba de Urribarri como “el candidato de la Presidenta”. La hipótesis se reforzaba con la idea de que no había sido designado jefe de Gabinete “para preservarlo”.

En abril, Urribarri comenzó a utilizar el helicóptero para su campaña del Sueño entrerriano, que sigue negando en la justicia, en el Megajuicio. Viajó a la ciudad de Campana (provincia de Buenos Aires) el 3 de abril, pero su actividad política casi no tuvo difusión. A los pocos días viajó en avión a Río Gallegos y luego, el 25 y 26, a General Rodríguez y Luján. En estos últimos dos lugares fue en el Bell Ranger. Volaron más de cuatro horas por la zona, como apoyo logístico a la campaña urribarrista.

Dos días después viajó a La Matanza (durante cinco horas) y el 1º de mayo recorrió otros lugares de la provincia de Buenos Aires. Hizo en total siete vuelos por localidades bonaerenses. Luego, regresó a Concordia. El Bell Ranger salió a las 8 de la mañana desde Paraná y regresó a las 20.

El 5 y 6 de mayo salió con el helicóptero desde Paraná, hizo una escala en Capital Federal y luego siguió a Florencio Varela (Buenos Aires), para regresar más tarde a la capital entrerriana. Algo similar concretó el 11, 12 y 13 de mayo de 2014, en Avellaneda (Buenos Aires).

El 9 de mayo se renovaron autoridades en el PJ nacional. Al frente del partido quedó el jujeño Eduardo Fellner. Como muestra de unidad, los siete peronistas con aspiraciones presidenciales fueron nombrados vicepresidentes honorarios. Allí figuraba Urribarri, junto a Julián Domínguez, Aníbal Fernández, Florencio Randazzo, Agustín Rossi, Daniel Scioli y Juan Manuel Urtubey.

En los meses siguientes, Urribarri inició un periplo por el país, diseñado a modo de campaña disimulada en su rol institucional. En cada lugar, había una disertación, la firma de un convenio o alguna actividad de carácter formal que justificara su presencia, pero lo importante era la agenda política que desplegaba. Primero eran reuniones chicas, algún discurso en una sede partidaria.

Urribarri solamente iba en helicóptero a Rosario, Buenos Aires o Córdoba, como sucedió el 19 y 20 de septiembre, al ir en Villa María.

El 23 de octubre, el Bell Ranger LQ CZZ fue otra vez utilizado por Cristina Fernández y su jefe de Gabinete. Jorge Capitanich. La máquina salió a las 7.30 de Paraná y regresó a las 12.15 del día siguiente. A los pocos días, el 11 de noviembre, Cristina y Capitanich volvieron a usar el helicóptero de la Policía de Entre Ríos. El 14 y 15 de ese mes, Urribarri volvió a ir de campaña en helicóptero a la provincia de Buenos Aires. Los dos días siguientes, los pasó en Concordia, también con el Bell. Y solamente recorrió localidades entrerrianas.

El año cerró con la realización de la Cumbre del Mercosur. Urribarri jugó al fútbol con Evo Morales. El 26 de diciembre, Urribarri le dijo por radio a Víctor Hugo Morales que su campaña iba a proseguir en enero en Mar del Plata. Se le escapó ese anuncio sincero, ya que las palmeras, el pelotero y todo el montaje fueron pagados con fondos públicos y se disfrazó todo de institucional. Tal como se observa en el Megajuicio. Fue el año en que más viajes hizo Urribarri en el Bell Ranger: totalizó cerca de 120 horas de vuelo.

En 2015 Urribarri arrancó a full con el polémico Parador en Mar del Plata, pero todo lo hizo en aviones privados y combis, todo pagado por el Estado entrerriano. El 15 de febrero de 2015 Urribarri pronunció su último mensaje ante la Asamblea Legislativa. El entonces mandatario mantuvo las formas y sólo aludió a “subirse a un tren de la historia que en su paso por esta provincia la llenó de obras y realizaciones que generaron trabajo y felicidad para el pueblo, como nunca antes había ocurrido”. Entre el 17 y 18 de ese mes, Urribarri volvió a ir a la provincia de Buenos Aires. Recorrió en el Bell Ranger la zona de Atucha II, en jurisdicción de Zárate, la zona de su padrino De Vido. Luego fue a Berazategui y otros lugares bonaerenses, en un periplo que se extendió desde el 21 al 24 de febrero.

En marzo lanzó el nuevo formato de su campaña presidencial con un acto en Santa Fe, en ATE Casa España. El cambio respondía a que no se producía el despegue de Urribarri en las encuestas, mientras Scioli crecía y crecía. Eso sumado a que en la provincia se demoraba la designación del sucesor y había divisiones con quienes querían sí o sí internas, fue desgastando la figura de Urribarri. El entonces mandatario volvió a ir a Ituzaingó y Berazategui a fines de marzo, pero por lo general regresaba a Concordia.

En octubre, Urribarri concretó dos vuelos sorprendentes, por comodidad. El 9 se hizo llevar de la pista de la Escuela de Policía -donde casi siempre sale la aeronave- a Oro Verde (a 7 minutos en automóvil); el 14, el helicóptero lo tuvo que llevar a Colonia Avellaneda (9 minutos en auto).

Macri ganó el balotaje de noviembre y en la provincia las preocupaciones cambiaron dramáticamente en el peronismo. Los funcionarios entrerrianos, de elegir despachos en organismos nacionales, se pasaron a pelear por un contrato, por una oficina, por un auto. Los más comprometidos empezaron a pensar también en la posibilidad de perder la libertad.

El 4 de diciembre Urribarri reunió en el salón de los Gobernadores a los diputados electos y de allí salió una noticia obvia: iba a presidir la Cámara de Diputados. Lo último que hizo como gobernador, el 10 de diciembre, fue recibir en Casa de Gobierno al plantel de Patronato. Dos días antes, el 8, hizo su último viaje en Bell Ranger a Concordia. En ese 2015, totalizó 110 horas de vuelo. Y más de 300 horas desde octubre de 2012 hasta el final del mandato. O sea, el equivalente a 900 mil dólares. Y fue solo un helicóptero.

Fuente: Revista Análisis