La Cámara de Diputados rechazó el presupuesto y suma otra derrota política el Gobierno

El Gobierno sufrió esta mañana una de sus más duras derrotas políticas en los dos años que lleva de gestión: la Cámara de Diputados rechazó el presupuesto 2022, una iniciativa que era considerada clave para poder demostrarle al Fondo Monetario Internacional un nivel de consenso político y un ordenamiento de las cuentas económicas. Votaron 132 diputados en contra, 121 a favor, y una abstención, y así quedó sellado un rechazo histórico.

En un clima de enorme tensión después de más de 20 horas de debate, el cierre tuvo un desenlace inesperado porque el oficialismo había pedido un regreso del proyecto a comisión para poder ajustar números y la oposición había dicho que estaba de acuerdo. Sin embargo una dura intervención de Máximo Kirchner, con acusaciones a la oposición por la situación económica terminó de sellar la suerte del proyecto.

La oposición, enojada por las críticas, resolvió no cooperar con el pase a comisión, rechazar la moción y continuar con la votación del presupuesto a sabiendas que de esa manera le estaba propinando un duro golpe al Gobierno.

“Si se rechaza hoy el presupuesto, se cae el acuerdo con el FMI”, fue el mensaje del presidente Alberto Fernández que esgrimieron Sergio Massa y Máximo Kirchner cuando le anticiparon la oferta a los opositores. El presidente Fernández propuso enviar al ministro de Economía, Martín Guzmán, al Congreso para rediscutir los lineamientos del proyecto, algo que primero la oposición aceptó y después rechazó, cuando Máximo Kirchner hizo una dura intervención para responsabilizar a la oposición por la situación económica.

Esta postura parecía prosperar. Primero fue el diputado de Juntos Somos Río Negro, Luis Di Giácomo quien propuso el pase a comisión. De inmediato acompañó Cecilia Moreau, del Frente de Todos. Después, ante la insistencia de la oposición que exigía que fuera refrendado por el presidente de la comisión de Presupuesto, Carlos Heller, el economista ratificó la voluntad del oficialismo del pase a comisión. Allí hablaron Graciela Camaño del interbloque Federal y Juan Manuel López de Juntos por el Cambio para aceptar, con críticas, la moción oficialista.

Sin embargo todo cambió cuando habló Máximo Kirchner: “Me llama poderosamente la atención el comportamiento que están teniendo ante una situación gravísima cuando endeudaron este país cuando en 44 mil millones de dólares”, continuó. “Escuche, escuchen, escuchen, escuchen, escuchen, yo los escuché aprendan a escuchar, aprendan a escuchar, aprendan a escuchar, aprendan a escuchar, aprendan a escuchar, aprendan a escuchar”, continuó, mientras Massa pedía silencio. Allí la sesión se encendió en forma terminal y derivó en una durísima intervención de Cristian Ritondo, quien anunció que cambiarían de posición ante las críticas del oficialismo, y la sesión se encaminó hacia el inevitable final: votación y dura derrota del oficialismo.

EXTREMA TENSIÓN EN LA SESIÓN

La sesión estuvo mal perfilada desde el principio. Antes de comenzar, hubo en Labor Parlamentaria distintas gestiones para tomarse más tiempo para ajustar las cuentas, dado que todos los bloques no oficialistas habían objetado las cuentas del ministro de Economía, Martín Guzmán. Sin embargo, el oficialismo decidió iniciar la sesión sin tener asegurados los votos, con la expectativa de conseguir sumar a algunos diputados a lo largo de la sesión.

Sin embargo, esta mañana, ante la imposibilidad de destrabar la situación y tras 20 horas de debate, se acordó un cuarto intermedio para destrabar la sesión. La propuesta de Alberto Fernández de tomarse un tiempo más fue presentada por Massa, presidente del cuerpo, y el jefe del bloque oficialista, Máximo Kirchner, a los jefes del interbloque Juntos por el Cambio fuera del recinto. Mario Negri y Cristian Ritondo, jefes de los bloques de la UCR y Pro respectivamente, la llevaron a las bancas para discutirla con sus pares. Fue entonces cuando Ritondo pidió un cuarto intermedio para discutir la oferta en el salón Delia Parodi de la Cámara baja.

Al terminar esa interrupción, había acuerdo entre las bancadas para un regreso a comisión para tratar de negociar cambios. Pero a partir de entonces el debate ingresó en un espiral irrefrenable. El diputado rionegrino Luis Di Giacomo -cercano al oficialismo- pidió el retorno del proyecto de la Comisión de Presupuesto, que preside Carlos Heller. Cecilia Moreau, vicepresidenta del bloque oficialista, la aceptó.

La diputada Graciela Camaño aceptó la propuesta oficialista. También lo hizo el bloque de la Coalición Cívica en la voz de Juan Manuel López.

“Que retorne el presupuesto a la comisión no implica entregar nuestros ideales, significa que este interbloque de ocho diputados no va a votar el presupuesto que propone el oficialismo si este no acepta que es imposible votarlo, si no están dispuestos a dar las explicaciones que corresponden y dejar el relato de lado. Este presupuesto está flojo de papeles. Tengan la humildad de aceptar que no tienen los números, que no está bien redactado, que ya no habrá más autorizaciones extraordinarias para nadie”, enfatizó Camaño.

“En Juntos por el Cambio hay unidad, hay debate democrático, hay responsabilidad. ¡Ustedes fracasaron, perdieron la mayoría se van a tener que acostumbrar a dialogar, es un trabajo, es un aprendizaje!”, enfatizó Juan López, de la Coalición Cívica. También Rodrigo de Loredo, de la UCR, acompañó en su mensaje.

Pero todo cambió cuando habló Máximo Kirchner. “Nosotros leemos el resultados de las urnas. Esta fue una elección intermedia, la del 2019 decidió quien gobernaba la Argentina. El Presidente se comprometió a enviar el acuerdo con el FMI al Congreso. Ojalá que en el pasado tamaño endeudamiento hubiese pasado por este Congreso para cuidar nuestra democracia. Quizás fue la cobardía que no hayan mandado el proyecto acá. Votemos por sí o por no, y terminemos con el show”, provocó el jefe del bloque FDT.

“No vamos a acompañar que vuelva a comisión, nos tenemos que respetar. El diálogo es respetar al otro. Nunca el kirchnerismo en la ciudad nos votó un Presupuesto. Si quieren dialogar, dialoguen, no lo digan en la campaña”, dijo enfervorizado Ritondo ante los aplausos de sus compañeros de bancada. También Juntos por el Cambio terminó endurecido por lo que consideró una intransigencia del oficialismo.

“Si aceptamos, el costo que pagamos frente a nuestro electorado será tremendo. Durante tres días Massa y el oficialismo intentaron rompernos, quebrarnos, soportamos veinte horas de discursos que nos mataron, y ahora pretenden que les demos tiempo. Ellos actuaron mal desde un primer momento, nunca intentaron acercar posiciones, ahora se dan cuenta que no tienen el número y buscan a la oposición. Es poco serio”, esgrimen en la principal bancada opositora.

Fuente: www.lanacion.com.ar