Manzur no consigue resolver la crisis política en su propia Provincia

Emiliano Damonte Taborda

A las 8 de la mañana de hoy no había sido presentado aún el pedido de licencia del Gobernador Manzur que le permitiría viajar a Buenos Aires y asumir como Jefe de Gabinete. Uno de los hombres que debería darle “peso político” al ¿nuevo? Ejecutivo, no ha conseguido aún resolver un conflicto con su propio vice que tal cómo marca la Constitución tucumana, pretende asumir como Gobernador ni bien Manzur haya presentado su licencia. Manzur quiere dejar a alguien de su confianza y empieza a aparecer cómo una pieza «costosa» en el nuevo armado del Gabinete.

Jaldo, Fernández y Manzur.

Desde el Gobierno Nacional han estado negociando a lo largo de todo el fin de semana buscando que el Vicegobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, ceda a sus pretensiones de asumir como Gobernador ni bien Manzur presente su licencia para trabajar en el Gobierno Nacional. La feroz interna entre Gobernador y Vice no encuentra solución y en el entorno de la gobernación todos coinciden en que, guste o no, el vice está avalado por la Constitución.

Por el momento entonces no está confirmada la asunción del nuevo Jefe de Gabinete esta tarde a las 16.00 en la Casa Rosada. Las mismas fuentes de la gobernación indican que están esperando aún la licencia formal del Gobernador, que no ha sido aún presentada.

En realidad se trata de una demora por la negociación, una negociación que prescinde de todo componente institucional, en la que se negocian como personales, espacios de poder que han sido conferidos por el pueblo. Uno reclama lo que le corresponde cómo derecho constitucionalmente y avanza, el otro teme perder poder. Una especie de “el que se fue a Sevilla perdió su silla” pero jugando con el destino de una provincia entera, sumida en la inseguridad y en la miseria desde hace décadas.

Durante la jornada, con la intervención del Gobierno Nacional, de alguna manera llegarán a algún acuerdo, y cada uno se irá habiendo resignado algo y habiendo obtenido alguna otra cosa. Mientras tanto la gente atónita asiste a un juego de locuras que parece no tener fin.  Manzur amenaza con ser un Jefe de Gabinete extremadamente costoso en términos políticos para el Frente de Todos.