Mientras la impresora se recalienta, el Gobierno pidió a los supermercados que no suban los precios

Paula Español, Secretaria de Comercio, preocupada por el recalentamiento de la economía que está generando el plan de salvataje de Cristina, inyectando 1700 millones de pesos por día para financiar el intento de remontada electoral, le pidió a los supermercados que no aumenten los precios hasta fin de año. Como respuesta recibió solo algunas tibias manifestaciones de buena voluntad.

Paula Español, Secretaria de Comercio

Preocupado, el Gobierno busca contener el alza de precios al menos hasta noviembre con la aspiración de mejorar el humor social y recuperar votos en las próximas elecciones legislativas. Con ese objetivo, la secretaria de Comercio Interior, Paula Español, mantuvo ayer un encuentro con directivos de los principales supermercados para comprometerlos a evitar subas en productos básicos, como alimentos y bebidas, y mantener el nivel de consumo. Pero los empresarios dudan que pueda cumplirse. «La charla fue cordial, pero es un pedido voluntarista», dijeron algunos de los presentes

La reunión con los supermercadistas, que llegaron acompañados por el titular de la ASU (la cámara sectorial), Juan Vasco Martínez, fue convocada de improviso por Español. Participaron CEOs y altos ejecutivos, entre ellos Guillermo Calcagno (Coto), Nicolás Braun (La Anónima), Pablo Lorenzo (Carrefour), Joaquín Santa Coloma (Cencosud), Martín Tolcachir (Día), Ramón Quagliata (Libertad) y Juan Quiroga (ChangoMás, la ex Walmart). Frente al reclamo de planchar los precios hasta fin de año, las empresas optaron por el silencio.

El llamado de Español fue sorpresivo hasta cierto punto. «Este encuentro tiene como finalidad cuidar el poder adquisitivo, la capacidad de compra y el bolsillo de todas y todos», aseguró la funcionaria, que responde al gobernador Axel Kicillof, aunque en teoría depende del ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas. Además, y con el mismo objetivo, Español intensificó en los últimos días los contactos con alimenticias y fabricantes de productos masivos.

El mensaje es siempre el mismo: «Establecer reglas para preservar la capacidad de compra de los salarios en el mercado interno», lo que es traducido como un refuerzo del habitual monitoreo de costos de venta de productos dentro y fuera de los programas «Precios Cuidados» y «Súper Cerca». En un escueto comunicado, la ASU dijo que en la reunión «se evaluó el funcionamiento de Precios Cuidados, de pautas de precios fuera de dicho programa, del Acuerdo Nacional de Precios de la Carne, y de la Ley de Góndolas, entre otros». Y que «se reafirmó la continuidad de las mecánicas de trabajo» habituales.

Otro de los protagonistas comentó que también se plantearon algunos inconvenientes puntuales de algunas cadenas, pero la reunión siempre transcurrió en términos cordiales. La charla entre Español y los supermercadistas transcurrió sin sobresaltos, según coinciden las fuentes.

Las charlas con los supermercadistas, dicen en el sector, son periódicas. Pero la de ayer fue tan inesperada y se desconocía su contenido. Por la mañana, un alto ejecutivo de una cadena analizaba 3 escenarios posibles: «Congelamiento de precios, retrotraerlos o mantenerlos planchados por lo menos hasta después de las elecciones». Finalmente, sucedió lo último, aunque no en forma tan explícita.

En los últimos días, Español viene llamando a alimenticias y proveedores de productos masivos. Incluso antes de las PASO, visitó por primera vez la principal planta de Unilever ubicada en Tortuguitas, donde producen artículos de limpieza y cosmética. La recorrida, telefónica y presencial, abarcó Colgate, Quilmes, P&G, Arcor, Danone y Clorox. «Las reuniones con las grandes compañías tienen como eje el control de los productos que integran la canasta de Precios Cuidados y Súper Cerca», señaló una fuente empresaria.

Justamente, Español es la encargada de renovar Precios Cuidados en forma trimestral. La última actualización fue en julio, cuando se fijaron subas promedio del 5%. La próxima llega a mediados de octubre y las reuniones con supermercadistas y fabricantes serían el prólogo de las negociaciones, exactamente un mes antes de las elecciones legislativas. Si bien la inflación en agosto subió 2,5% respecto del mes anterior, el nivel más bajo en lo que de año, en lo que va del año es de 32,3% y la variación interanual trepó 51,4% según el INDEC. «La inercia inflacionaria viene desacelerándose lentamente desde últimos meses, la idea es garantizar que no haya ningun sobresalto», explicaron desde Comercio Interior.