Moine ve aproximarse una derrota mas contundente que la de las PASO

Mario MoineEl ex gobernador de Entre Ríos, Mario Moine, sostuvo que la elección general del 22 de octubre próximo “será más complicada” para el peronismo que las PASO y vaticinó que “la brecha va a ser más amplia” a favor de Cambiemos, dado que “le guste o no al peronismo, el gobierno nacional comenzó a caminar bien”. En ese marco, observó “un panorama más difícil que el anterior y si se nos amplía la diferencia estamos casi comprando la derrota del año 2019 en la provincia”. 

Moine sostuvo que en las generales “vamos a tener una elección más complicada de la que ya tuvimos, donde perdimos por 43.000 votos, y la brecha va a ser más amplia a consecuencia de que, le guste o no al peronismo, el gobierno nacional comenzó a caminar bien”.

“Tuvo varios traspiés el año pasado, hicieron experiencia y la economía despegó; entonces le está diciendo hoy al pueblo argentino que se ha sincerado el proceso inflacionario –porque era vergonzoso como se mentía-, comenzamos a caminar una inflación del 1 por ciento y eso al que trabaja lo favorece notablemente, la recaudación que obtuvo y que está obteniendo en los últimos tres meses por sobre la inflación le da aire al gobierno para ir cerrando a futuro el déficit que es muy alto”.

Describió que “por otro lado comienza a mejorar el empleo, comienza a bajar la pobreza y ahora cuando el INDEC dice que la pobreza bajó le podemos creer y eso es un elemento positivo que ayuda al gobierno”.

En contraposición, sostuvo que en Entre Ríos “la dirigencia del peronismo está teniendo un mensaje equivocado, fustiga al gobierno nacional y lo acusa de neoliberal, pero yo tengo buena memoria y le pregunto a mis compañeros en cuánto se diferencia este gobierno al inicio del gobierno de Carlos Menem donde todos estuvimos acompañándolo y logró una reelección con más del 50 por ciento”.

Ante ello, se preguntó “qué significa decir que el gobierno es neoliberal” y afirmó que “a una persona que no está en política ni conoce de economía no le dice nada”. “Estamos mandándole a la ciudadanía un mensaje de desgaste sin volver a reconocer que perdimos, y perdimos porque hubo un rechazo a la última etapa del gobierno de Cristina (Fernández de Kirchner) donde la corrupción fue más fuerte, e incluso nuestra Presidente peronista no entregó el mando”, analizó.

“Seguimos con ese mensaje de negar que perdimos y de que este gobierno hace todo mal, y la verdad es que ha cometido errores pero las PASO nos dijeron que el pueblo confía. Este gobierno significa esperanza, porque está recién en el año y medio. Es posible que en los próximos años y en el recambio de gobernador y Presidente se puedan hacer críticas por los errores cometidos o los desaciertos, pero mientras tanto el gobierno mantiene la posibilidad de que la gente confíe”, reflexionó.

En ese marco, reflexionó: “Venimos de algunas etapas buenas como la primera etapa de Menem, la primera etapa de (Néstor) Kirchner, la primera etapa de la democracia con Alfonsín, pero en verdad económicamente venimos de 30 años a los tumbos. Entonces, al gobierno le está yendo bien y en buena hora que así sea porque a todos nos irá bien. Veo algunos compañeros que han sido muy cerrados kirchneristas que tienen un deseo permanente de que a este gobierno le vaya mal. Yo que en próximos días cumplo 68 años y ya no tengo más tiempo de esperar. Quiero irme de esta vida viendo que Argentina comienza a caminar”.

A modo de síntesis, reiteró: “Veo un panorama más difícil que el anterior y si se nos amplía la diferencia estamos casi que comprando la derrota del año 2019 en la provincia”.

Respecto de la figura del gobernador Gustavo Bordet, dijo que “hasta ahora ha sido muy prudente, con mucho sentido común, con mucho diálogo pero ha tenido un error, que también lo ha tenido todo el peronismo provincial y nacional: la corrupción es el cáncer que está teniendo parte de la dirigencia de nuestro partido”. “La corrupción es el cáncer que puede llevar al peronismo en los próximos años a vivir la misma realidad del radicalismo, a diluirse y ser un partido más minoritario”, definió.

Ante ello, aseveró que “en la provincia no se puede desconocer que ya está imputado quien fue gobernador (Sergio Urribarri) y su familia, y el ministro de Gobierno es hijo de ese hombre. Creo que debería haber dado un paso al costado y el propio Urribarri a esta altura debería haber pedido licencia como diputado”, por lo cual advirtió: “No comparto el silencio del gobernador Bordet, reconociendo lo buena persona que es y el esfuerzo que le está poniendo. No comparto el corporativismo de mis compañeros dirigentes que al principio de la gestión salieron con una solicitada bancando. Nadie reconoce que pasaron cosas”.

“Si mi partido no se decide a ser terminante con aquellos que han llevado adelante hechos de corrupción, si no se limpia y se acompaña a la Justicia tenemos un destino muy difícil: el destino de diluirnos. Si seguimos escondiéndonos, la corrupción será el cáncer que hará poco creíble a la dirigencia peronista y por supuesto se perderán las elecciones en los próximos ocho a 10 años. El único peronista que he visto hablar de corrupción en los últimos años es Héctor Maya”, manifestó el ex gobernador.