Se espera un «shock de consumo» que impactará sobre el dólar

Analistas opinan sobre el futuro de la economía argentina en momentos de tensión e incertidumbre política debido a los recientes cambios en el Gabinete de ministros tras una fuerte derrota del oficialismo en las elecciones primarias legislativas con vistas a los comicios que se desarrollarán en noviembre.

Emisión e inflación

Fuente Ambito Financiero

Las miradas de los inversores están puestas en el rumbo que tomará la economía con mayor gasto fiscal, en medio de lentas negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI), tras un reciente desembolso de fondos (DEG) para lidiar con la pandemia del coronavirus, una elevada inflación y presiones cambiarias.

«La opción que parece ser la elegida es interpretar que la debacle electoral puede contrarrestarse ‘poniendo plata en el bolsillo de la gente’, para generar un shock de consumo», estimó Víctor Beker, de la Universidad de Belgrano.

Agregó que «a tal efecto, habría un aumento general de salarios y jubilaciones para las escalas más bajas y se incrementaría el gasto social y la obra pública, utilizando para ello los fondos provistos por el FMI y, llegado el caso, emitiendo una cuasi-moneda para su financiamiento».

«La esperada aceleración monetaria y fiscal de cara a las elecciones ya se empezó a plasmar. Así, el primer paso es el cambio de los DEGs del FMI por pesos, y simultáneamente de DEGs por una Letra Intransferible para que vuelvan al Tesoro. Esto permite al Tesoro conseguir financiamiento por 430 mil millones de pesos (1% del PBI)», explicó Roberto Geretto, de Fundcorp.

Añadió que «es poco probable que en menos de 2 meses produzca un impacto económico que pueda hacer revertir el resultado de las PASO, sino que en el corto plazo el impacto se verá mayormente en el mercado cambiario, en especial en la brecha».

«El Proyecto de Presupuesto (presentado la semana pasada al Congreso) deja algunas certezas y algunas dudas. Dentro de las certezas, podemos encontrar que se busca dar prioridad a la obra pública, contener el gasto corriente no relacionado con la finalidad social y reducir el peso de la emisión monetaria en el mix del financiamiento», dijo al consultora Ecolatina.

Y añadió que «en cuanto a las principales dudas, aún se debe explicitar el impacto de la negociación con el FMI y el Club de París, y detalles acerca de la política tarifaria».

«La derrota del oficialismo en las PASO puso en jaque a la política fiscal que venía llevando a cabo el Gobierno. Para tratar de mejorar la performance electoral se implementaría un aumento de gasto post-PASO que podría alcanzar el 0,5% del PIB», dijo Delphos Investment.

«En esta línea el Proyecto de Presupuesto 2022 estima un déficit primario de 4% en 2021 y de 3,3% del PBI en 2022, con una reducción del gasto primario de 0,7% del PBI el año que viene», añadió.

«En la faz cambiaria, se advierte una mayor intervención oficial para atemperar las expectativas devaluatorias en el corto plazo, pero a plazos mayores fue notable el impulso alcista», dijo Roberto Drimer, de VatNet Research.

«Es necesario promover desde el Estado políticas focalizadas para impulsar actividades vinculadas con la gastronomía, comercio minorista y hotelería, en donde hay una alta tasa de informalidad, para lograr recomponer los puestos de trabajo perdidos» estimó Darío Romano, del Centro de Estudios Metropolitanos.

Agregó que «al mismo tiempo, (hay que) generar condiciones para registrar los actuales empleos precarios y promover una recomposición del poder adquisitivo de los trabajadores informales a través de un importante aumento del salario mínimo, cuyo impacto en la economía informal es determinante».