Tras las definiciones de Guzmán aumenta la desconfianza y el acuerdo parece lejano

El Gobierno definió que no está dispuesto a tomar medidas de ajuste en materia fiscal de manera decidida y los mercados reaccionaron inmediatamente con desconfianza. El acuerdo con el FMI aparece todavía como lejano, aunque está claro que algún tipo de acuerdo deberán encontrar. El Gobierno parece estar negociando todavía consigo mismo y buscando un consenso que no le está siendo sencillo.

El problema más serio sigue siendo la dificultad para encontrar consenso interno

Los comentarios del ministro Martin Guzmán sobre los avances en la negociación de la deuda cayeron mal al mercado, junto con declaraciones del presidente y de la vocera del Gobierno, Gabriela Cerruti, confirmando que las diferencias se encuentran fundamentalmente centradas en el ajuste fiscal, el cual el Gobierno no quiere acceder.

El Ministro de Economía Martín Guzmán brindó algunos detalles acerca del estado de las negociaciones con el FMI.

Guzmán destacó que el acuerdo contempla desembolsos para cubrir los vencimientos actuales, lo que sugiere que no habría financiamiento nuevo. Además, presentó los principales lineamientos macroeconómicos que Argentina planteó al staff del FMI.

Entre ellos se destacan una consolidación fiscal gradual, tasas de interés reales positivas, reducción gradual del financiamiento monetario, tipo de cambio real consistente con superávit comercial, acumulación de reservas, continuidad de los controles de capitales y políticas de precios e ingresos.

El dato que cayó mal en el mercado es que Guzmán dijo que la distancia en materia fiscal «está impidiendo que se sancione un acuerdo».

También agregó que el FMI tiene una propuesta que «detendría la recuperación económica», confirmando nuestra expectativa de que las principales tensiones giren en torno a las metas fiscales.

Guzmán dijo que hay acuerdo en las metas de reservas, que crecerían u$s 3000 millones a u$s 4000 millones por año, y también para el financiamiento monetario, que sería inferior a 2% del PBI en 2022 y 2023 y luego caería gradualmente.

En la misma línea, el presidente Alberto Fernandez aseguró que no esta dispuesto a convalidar un ajuste fiscal.

El presidente Alberto Fernández advirtió que «ajustar la economía es dejar de crecer» y que para el Gobierno argentino «la palabra ajuste está desterrada en la discusión» que lleva adelante con el FMI por el pago de la deuda.

Fernández reafirmó que la Argentina «va a lograr una reestructuración conveniente» de la deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y advirtió que el préstamo contraído por el gobierno de Mauricio Macri superará su mandato e incluso también el de quien gobierne el país a partir de 2027.

Fernández recordó que «es muy grave» el problema de la deuda externa de la Argentina, tanto con acreedores privados, como con el FMI, heredadas del gobierno de Cambiemos, y dejó en claro que esa situación generará «un fuerte condicionamiento», no sólo para la actualidad, sino también «en los años venideros».

Por otro lado, los comentarios de la vocera de la presidencia Gabriel Cerruti, también apuntó sobre la poca probabilidad de que el Gobierno haga el ajuste que pide el Fondo.

«La Argentina sabe que no va a hacer ningún tipo de ajuste, porque cuando Macri ajustó no sirvió para el crecimiento del país ni para pagarle la deuda al Fondo».

Además agrego que, «el Fondo Monetario internacional pide una política de ajuste que el Gobierno no está dispuesto a aplicar» y aseguró que el debate sobre la negociación abarca «a toda la sociedad»

Fuente: Infobae