El secretario de Trabajo del gobierno de Entre Ríos, Mariano Camoirano, destacó que el Sistema Integral de Gestión y Administración del Personal (SIGAP) anunciado esta semana por el gobernador Rogelio Frigerio y el ministro de Trabajo, Manuel Troncoso, además de aportar a la transparencia y a la agilidad en la relación empleado – empleador en la administración pública entrerriana, dotará al Estado de herramientas para la toma de decisiones en beneficio de ambas partes.
Camoirano destacó que la aplicación «Mi Trabajo» presentada esta semana es sólo una parte de un cambio de fondo que apunta a una base de datos centralizada que trabaja esencialmente «sobre la calidad del dato».
Explicó que se trata «por un lado, de un sistema que es el Sistema Integral de Gestión y Administración del Personal (SIGAP) de la Provincia, que es un software bastante complejo, integral, que es para administrar todo el vínculo y el legajo de los trabajadores provinciales» y que «es la estructura de la transformación y modernización y tiene una herramienta que es la aplicación, como lo más visible, que genera un vínculo, una interfaz con el trabajador de manera directa».
Precisó que «el sistema en sí lo utilizan todas las áreas de personal de toda la provincia y la app lo que hace es generar un vínculo entre el trabajador y ese sistema de fondo que es el que capta y toma toda la información».
Aseguró que «el cambio cultural más grande y la modernización más grande es que a partir de ahora hay un único sistema que nuclea y almacena toda la información de los trabajadores».
Dijo que «a partir de ahora, la lógica del sistema piensa en una base de datos centralizada, con un organismo rector, que es la Dirección General de Recursos Humanos, trabajando sobre la calidad del dato, analizando el legajo y organismos descentralizados que lo van nutriendo. Básicamente ese es el principio rector del sistema».
Reseñó que «lo venimos testeando desde agosto del año pasado. Ya tenemos 6.000 legajos en la provincia de manera unificada y al tener también la gestión diaria con el personal empieza a tener otras herramientas».
Ejemplifico que «ahí se registran los pedidos de licencia anual ordinaria, la licencia médica, todos los derechos de que goza el trabajador se van registrando ahí».
Y respecto del control de asistencia que permite, consideró que «quizá es lo novedoso y también en parte lo polémico porque así lo han planteado un poco los gremios». Advirtió que hoy la administración pública a nivel central tiene 6.000 legajos, más o menos actualizados, pero hay solo 2.000 trabajadores que (registran) su ingreso y egreso por relojes biométricos».
Respecto de la cantidad de empleados de la administración pública, dijo que «entre Educación, Salud y el resto del nivel central son entre 70.000 y 80.000». Aclaró que «hay bases de datos que funcionan bien, están descentralizadas, pero hay que tratar de generar un tráfico único y homogeneizarlas».
Mencionó que «Salud tiene alrededor de 19.000 trabajadores, más suplentes, y tienen un legajo pero no tienen hoy registro biométrico y no tienen muchas de estas funciones. Se registran por relojes, pero no están informando a un sistema único».
Explicó además que «el sistema de Recursos Humanos de Salud está hecho para trabajar sobre las suplencias y poder cubrir las falencias del servicio, pero no sobre el ingreso y egreso del personal o sobre la gestión de las licencias».
Dijo que «en todos los ministerios tenemos ya algo implementado y practicado. Esos 6.000 trabajadores corresponden a los 6 ministerios, más algunos organismos descentralizados».
Destacó que «la aplicación lo que hace es permitir la interacción, el fichaje, el ingreso y el egreso, las solicitudes de licencia, georreferenciando el espacio de trabajo donde uno tiene que concurrir. Eso lo que hace es expandir el alcance. Hoy, por ejemplo, la Secretaría de Trabajo tiene 16 delegaciones. En Concordia, particularmente, ya la delegación está usando Mi Trabajo y está registrándose y solicita licencias médicas a través de la aplicación. Entonces lo potencia para todo el territorio provincial».
«También creo que hay que mirarlo en dos dimensiones – remarcó-. Por un lado, la obligación del trabajador de presentarse en su puesto de trabajo y obviamente la obligación del Estado de controlar el cumplimiento de ese servicio, pero también la aplicación Mi Trabajo lo que trae es transparencia, porque el trabajador va a ver que tiene tanta licencia médica solicitada, tales días, y que le queda derecho de tantos días con goce de haberes. El trabajador puede verificar qué día cobra el sueldo, tiene acceso al último recibo de sueldo o a valores del último recibo de sueldo, puede ver sus datos personales, es decir que también es una forma de gobierno abierto y de transparentar la relación con el trabajador».
Manifestó que la iniciativa fue bien recibida en general por parte de los gremios. «Yo lo que veo es que han sido muy cautelosos, han hecho declaraciones en relación al deber que tiene el Estado de controlar y tomo una palabra que usó Carina Domínguez (secretaria adjunta de UPCN), que dijo hay que desdramatizar. Muntes (Oscar, secretario general de ATE) también salió con declaraciones similares. Yo insisto que este sistema fue desarrollado por trabajadores de la administración pública con aportes de muchísimos organismos y hace ocho meses que está recibiendo mejoras y aportes. Entonces, está pensado específicamente para esa relación».
Agregó que «no creemos que tenga que haber inconvenientes. Sí nos pueden hacer aportes, siempre estamos abiertos a mejoras».
Aclaró que la aplicación lo que hace es registrar el momento de la entrada y la salida, no está siguiendo de manera permanente al empleado. «De hecho el fichaje es una función mínima que nosotros tenemos y que simplemente es de referencia al momento del fichaje. Cuando yo ficho digo quiero ingresar y lo que hace es como una captura del tiempo y espacio y se cierra. Se termina ahí, es como un clip, una chinche que hace».
Advirtió que «nosotros como empleadores tenemos un montón de datos del trabajador, datos familiares, datos impositivos en relación a los que están alcanzados por ganancias y hoy al Estado en sí todavía le falta una cantidad de infraestructura y recursos humanos para poder procesar lo que le llaman la big data. Lo importante acá es que a medida que empecemos a acumular información, se puedan tomar decisiones para el bien del Estado, de la administración y de la gestión de gobierno, y también para el trabajador».
Destacó que «una cosa que tiene interesante el SIGAP en sí, pero que también la app lo potencia, es que cuando uno pide, por ejemplo, una licencia médica, hoy es un trámite súper burocrático, la licencia es sencilla de gestionar, pero el área personal de cualquier organismo tiene que llevar un informe a comisión médica si está en Paraná y cercanía, y si está en el interior informa al área de recursos humanos en Paraná, esa área tiene que hacer un informe para llevarlo. Es larguísimo el proceso, en Paraná en calle San Juan, todos conocen, se hacen colas de autos oficiales destinados para esa tarea, y hoy (con la app), cuando uno registra o solicita un pedido de licencia médica, automáticamente le sale a los médicos de comisión médica para que puedan intervenir el certificado médico, para que verifiquen si corresponde. Esto agiliza un montón esa relación también».
Respecto de si el sistema aportará para solucionar una situación planteada días pasados por la seccional Federal de AGMER porque la carencia de médicos para gestionar las licencias explicó que «en el caso de lo que plantea AGMER es paralelo. Porque el SAGE, el sistema que utiliza el Consejo General de Educación, es un sistema autónomo independiente al SIGAP».
Aclaró que «el pedido puntual de AGMER tiene en algún punto cierta razón porque había un retraso de los médicos que intervienen en esos certificados. Pero estamos trabajando y se están sumando médicos a la comisión médica y hemos también tomado algunas medidas, pero son situaciones distintas».
Acerca de la incidencias en el área de Salud, dijo que «estamos trabajando ya. Salud puso profesionales para integrarse a nuestro equipo, al igual que con Educación tenemos algunas charlas. Lo que requiere eso es una adaptación. Esa adaptación al camino que vamos es que todo lo que tiene el SIGAP de bueno se integre a los sistemas que ya tienen Salud y Educación».
«Estamos trabajando para homogeneizar la herramienta para integrarla. Y yo creo que con buenas perspectivas de acá a fin de año, que es la meta que nos pusimos, vamos a tener ambos organismos, CGE y Salud, integrados», precisó.
Concedió que disponer de mayor información «en principio debería» permitir una optimización del recurso humano de la provincia. Mencionó que «el SIGAP en sí tiene lo que se llama cuadro de mando sobre el mes inmediato anterior. Todavía no es tan dinámico como para decir qué pasó hoy».
«Pero sí sobre la base de datos anterior. Entonces hoy se puede ya procesar con los ocho meses que tenemos de experiencia de algunos organismos. Por ejemplo, algunos comportamientos básicos sobre licencias, que se tienen que ir construyendo. Es lógico que la licencia anual ordinaria, se pida entre enero y marzo: bueno, ese comportamiento se tiene que corroborar», ejemplificó.
Habló también de «comportamientos que pueden llamar la atención a futuro: empezamos a ver, desde que tenemos estos sistemas, que hay mucha licencia psiquiátrica. ¿Es un problema? ¿Tenemos que empezar a trabajar sobre la prevención de enfermedades psiquiátricas como política pública? ¿Hay un abuso o no? ¿Falta una mejor auditoría? Bueno, son un montón de hipótesis que se empiezan a trabajar a partir de que tenés un cúmulo de datos. Si esos datos quedan sueltos, no se procesan y es imposible pensarlo».
Remarcó además que «hay que sacar la sospecha. El trabajador no tiene ganas de mentir, no es todo el trabajador. Porque por ahí ponen en tela de juicio la voluntad del trabajador, la viveza criolla. Si hay, hay pocos casos y hay que tratar de diferenciar unos de otros para que las políticas públicas sean eficientes, que trabajemos en la eficacia de que el docente esté en el aula, de que si hay un problema de salud mental, que lo hay en la sociedad en general, lo trabajemos. Y si hay vivos, que haya menos».
Fuente: Redes de Noticias – Oíd Mortales Radio
