La Unión Industrial Argentina (UIA) volvió a levantar la voz para alertar sobre el ingreso al país de mercadería de contrabando, que según afirma la entidad, “ya alcanzó volúmenes sin precedentes”.
Hay dos sectores en particular que se exponen hoy como los dos grandes ejemplos del agravamiento de la situación: el de los teléfonos celulares por el tamaño y el de las cervezas por crecimiento.
En medio de esto hay otro gran perdedor: el Estado, que deja de percibir una cifra millonaria por este fenómeno en concepto de recaudación impositiva.
Clarín accedió a algunas cifras que maneja la industria a modo de borrador y allí queda en evidencia que, solo si se suma lo que no ingresa en concepto de impuestos por los dos sectores mencionados, hoy se pierden al año unos $ 760.000 millones.
Con ese monto, el Gobierno podría adicionar casi tres meses de lo que percibe -si se toman como parámetro los datos de octubre último- por el Impuesto a los Combustibles, que en ese mes totalizaron $ 257.100 millones, el 1,6% del total.
La consultora Energía y Economía sostiene en un informe reciente que el Gobierno cedió ingresos por US$ 2.141 millones en lo que va del año al no aplicar las actualizaciones correspondientes a este impuesto, para no empujar la inflación, ya que pega directamente en el precio de las naftas.
Incluso, se podrían adicionar ocho aportes extras de la recaudación de un tributo anual como Bienes Personales, si se mide en base a los $ 96.700 millones de octubre. Además, agregaría una suerte de “aguinaldo recaudatorio”, ya que sumaría un mes a lo que percibe por Derechos de Importación, que el mes pasado alcanzó los $ 800.263 millones.
Qué pasa con los celulares
En la industria marcan que el de los teléfonos celulares es hoy uno de los que, por volumen, más llama la atención: hoy la importación ilegal suma unos $ 768.250 millones anuales, un número que no para de crecer.
Entre 2016 y 2018 ingresaron aproximadamente dos millones de teléfonos celulares de modo ilegal. Esos números descendieron en los años posteriores, aunque en 2024 hubo un aumento significativo del contrabando.
Se estima que al menos uno de cada cuatro celulares que se venden en la Argentina ingresó de manera ilegal al país. El 80% de estos aparatos se vende de forma online, pero el 20% restante incluso en locales comerciales.
La magnitud de esta situación se evidencia en otro dato. Hoy el mercado de teléfonos celulares en el país mueve entre ocho y nueve millones de unidades por año. De ese total, entre dos y tres millones provienen del mercado negro (sin contar el bagayeo, es decir el ingreso que puede hacer algún particular).
Cuando llegan a gran escala, siempre es a través de distribuidores de lugares tan diversos como Oriente Medio, Italia o Polonia, solo por nombrar algunos. No se trata de teléfonos truchos, sino importados de forma ilegal.
El caso de las cervezas
El de las cervezas es un problema mucho más nuevo, pero lo que preocupa es su fuerte crecimiento. Hoy se estima que lo que se pierde en recaudación de impuestos por las importaciones ilegales –sobre todo desde Brasil y Paraguay- asciende, como piso, a los $ 8.250 millones por año.
Esta situación se comenzó a dar el año pasado, aunque por aquel entonces se daba solo en las zonas fronterizas. Hoy ya llega a buena parte del país, a tal punto que cerca de un 40% de lo que se vende en muchos comercios de cercanía es ilegal, con precios hasta 60% más baratos que las “oficiales”.
Esta enorme diferencia tiene que ver, por ejemplo, con que el 52% del precio de la cerveza está afectado por impuestos internos, que lo que ingresa por izquierda tampoco paga.
Más allá de las particularidades de los casos de segmentos como teléfonos celulares y cervezas, las quejas también llegan desde los fabricantes de juguetes, tabaco, textiles y calzados, entre otros.
Fuente: Clarín
