
Desde el Gobierno esquivaron responder consultas puntuales sobre el rol de Javier Milei en el proyecto que derivó en dos causas judiciales. Tampoco le brindaron respuestas al Congreso y la Justicia no citó a declarar a nadie.
En algún momento entre las 18:38 y las 19:01 de aquel viernes de San Valentín de 2025, Javier Milei recibió un mensaje que nació en Dallas. Tenía un código de 44 dígitos que alternaba mayúsculas, minúsculas y números y servía como llave para comprar la recién creada criptomoneda $LIBRA. En entrevistas posteriores diría que lo encontró en internet, pero eso es técnicamente imposible. Ese código no aparecía en ningún lado. Había que tenerlo. Es decir, alguien se lo tuvo que pasar.
A las 19:01:22 lo copió y pegó en un posteo de su cuenta de X, junto a un mensaje en el que hablaba de un proyecto para fondear empresas argentinas. Lo que vino después fue una noche frenética: la criptomoneda que respaldó se disparó durante 40 minutos antes de colapsar de golpe, dejando un puñado de personajes anónimos que ganaron hasta 8 millones de dólares en un instante, un tendal de perdedores en Argentina y el resto del mundo, y fundamentalmente, una serie de incógnitas que, un año después, nadie puede o quiere responder.
Alrededor del caso $LIBRA reina un silenzio stampa que baja desde el Gobierno. Casa Rosada se negó sistemáticamente a dar explicaciones sobre un proyecto fallido que terminó con denuncias por posible estafa en Comodoro Py (que investiga el fiscal Eduardo Taiano) y en Estados Unidos.
Ningún funcionario del Ejecutivo accedió a presentarse ante la Comisión Investigadora que estableció el Congreso ni atendió las consultas de la prensa al respecto. Apenas hay dos menciones de Milei en entrevistas televisadas, en las que brindó algunos datos imprecisos que no tuvieron repreguntas certeras.
Si existía un proyecto real para dotar de financiamiento a las empresas argentinas, nunca se mostró. Nadie explicó cómo se haría.
Cube, el germen de $LIBRA
El proyecto $LIBRA tiene una cara conocida: Hayden Mark Davis, un empresario norteamericano sub 30 especializado en Web3, Blockchain y principalmente memecoins. Hayden Davis llegó a la Argentina de la mano de dos lobbistas cercanos a Milei: Manuel «kmanus88» Terrones Godoy y Mauricio Novelli, este último el más cercano al Presidente. Milei daba clases de economía durante su época de panelista en los cursos de trading que Novelli vendía en la academia que co-creó: N&W Professional Traders.
Davis conoció a ambos criptobros en un evento en Estados Unidos y ellos fueron la llave de acceso a la Argentina primero y al entorno presidencial desde 2024.
El primer proyecto que comenzaron a trabajar en Argentina estuvo vinculado al desembarco de Cube Exchange en el país; una firma que apuntaba a generar un banco de criptomonedas que facilite la llegada de capitales de entornos digitales para fondear proyectos productivos en el país, especialmente en áreas como minería o petróleo. Algo similar a un RIGI orientado al ecosistema cripto.
El 16 de julio de 2024, Bartosz Lipinski, CEO de Cube, tuvo una reunión en Casa Rosada junto a Terrones Godoy, Novelli y Hayden Davis. Además de reuniones, Cube realizó un gran desembolso en publicidad durante su desembarco en el país. Por ejemplo, puso publicidad en el canal de YouTube del libertario Agustín Laje, quien había sido también profesor en N&W Professional Traders, la academia de Novelli.
Cube también realizó acciones tope de gama, incluyendo un after show del rapero Travis Scott en Puerto Madero, para apenas 400 invitados. Fue en septiembre de 2024 y costó varios millones de dólares, según precisó a Clarín una fuente que estuvo cerca del criptogrupo durante esos meses.
En octubre, anunciaron en sus redes sociales un acuerdo con Javier Milei para llevar innovación blockchain al sector público. No existieron del lado del Gobierno explicaciones sobre en qué consistiría. Las únicas precisiones fueron de Gideon Davis, hermano de Hayden, quien contó lo poco que se sabe del banco cripto en una entrevista.
Ese mismo mes, Lipinski fue uno de los varios speakers del Tech Forum Argentina, un evento cripto organizado por Novelli y Terrones Godoy, que tuvo a Milei como orador final. Allí estuvieron además Hayden Davis y Julian Peh, CEO de Kip Protocol, otra de las empresas que quedarían luego ligadas a $LIBRA.
Según reveló The New York Times de acuerdo a cuatro fuentes, Novelli cobraba 50 mil dólares para reunirse con Milei. También lo afirmó Charles Hoskinson, fundador de la plataforma Cardano, en un video que publicó en sus redes sociales. «Oye, danos algo y podemos conseguirte una reunión», le plantearon a Hoskinson, quien se negó a pagar.
Presidentes memecoin
El plan para avanzar con el banco que imaginaba Cube incluía oficinas en el corredor norte de CABA y un lanzamiento en abril de 2025. Sin embargo, se truncó en algún punto durante los últimos meses de 2024.
De cualquier manera, los planes que Hayden tenía en Argentina seguían en pie. Incluían un convenio de trabajo en varias etapas que llevarían adelante Kelsier Ventures, su empresa, con el Gobierno argentino para posicionar a Argentina como líder global en blockchain, inteligencia artificial (IA) y criptomoneda.
Según reveló el periodista Hugo Alconada Mon en La Nación, Davis habría desembolsado arriba de un millón de dólares cripto para adjudicarse esa representación. La investigación del fiscal Eduardo Taiano además encontró una serie de transferencias que matchean con las fechas que indicaba ese convenio.
Pero Hayden tenía negocios a escala presidencial en otro lugar: Washington DC.
Davis contaba con algunas terminales cercanas a Donald Trump. En enero de 2024, tres días antes de asumir su segundo mandato en la Casa Blanca, el republicano promocionó en sus redes sociales una memecoin bautizada $TRUMP. Fue el 17 de enero. El 19, dos días después, la primera dama Melania Trump lanzó la propia: $MELANIA.
Aunque Hayden confirmó ante el youtuber Coffeezilla que estuvo en el lanzamiento de $MELANIA, no quiso responder sobre $TRUMP. Quienes afirmaron que Kelsier colaboró con la memecoin de Trump fueron Novelli y Terrones Godoy.
Fue en una presentación espontánea que hicieron ante la Justicia argentina. En el documento de 38 páginas, al que tuvo acceso Clarín, los dos empresarios cercanos a Davis afirman que Kelsier estuvo detrás tanto del proyecto de Trump como del de Melania
Unos días después del lanzamiento de ambas memecoins, Davis recibió un llamado del propio Milei pidiéndole que viajara a Buenos Aires. Hayden llegó al país el mediodía del 30 de enero. Se alojó en el hotel Four Seasons y tuvo un encuentro en Casa Rosada, del que también participaron Novelli y Terrones Godoy.
Aquel mediodía se firmó un acuerdo confidencial por el cual Hayden personalmente se constituyó como asesor ad honorem del país en materia del blockchain, de acuerdo al documento al que tuvo acceso Clarín y que reveló semanas atrás
Según la versión que presentaron Novelli y Terrones Godoy a la Justicia, la idea del proyecto $LIBRA fue acercada por Hayden a Milei, pero únicamente para informarlo, sin pedir que lo acompañe ni que participe activamente.
De los pormenores del proyecto y cómo haría para financiar a las empresas argentinas, no hay presentados documentos. Tampoco cómo se utilizaría el capital extraído de las memecoins o bajo qué criterios se asignarían. En su presentación judicial, los empresarios cripto apenas consignan que se les otorgarían a las PyMES argentinas el 50% del suministro de tokens.
Quién es quién en el caso $LIBRA
Dos semanas después, en Dallas, Davis y su equipo alquilaron un salón y varios bungalows del hotel Ritz Carlton Las Colinas para activar el proyecto. Los acompañaban Terrones Godoy y Novelli. El 14 de febrero, hace un año, se creaba $LIBRA. Fue a las 18:38.
A las 19:00 ya se podía comprar la moneda, pero no tenía valor. 74 billeteras, que se presume tenían información privilegiada, compraron casi 13 millones de dólares cripto antes del tuit de Milei. Fueron los grandes ganadores. Uno de ellos embolsó casi 8 millones de USD de ganancias.
Milei tuiteó el contrato a las 19:01:22. Para ese momento, el código alfanumérico de 44 dígitos no era accesible. Alguien desde ese cuarto en Dallas se lo envió por mensaje al Presidente. Pero además de esos 74 insiders, había más gente que tenía datos sobre una cripto vinculada al libertario.
El tuit del Presidente hablaba de un proyecto para financiar empresas argentinas, no hablaba de una memecoin. Después de su promoción, el valor subió en menos de un minuto de 30 centavos de USD a casi 1 dólar. Luego seguiría creciendo durante 40 minutos hasta rozar los 5 dólares.
Pero desde las 19:43 la cotización empezó a desplomarse. En redes sociales comenzó a rumorearse que Milei había sido hackeado. Dentro del propio Gobierno había desconcierto sobre ese posteo, tan fuera de registro. La primera que salió a aclarar en redes sociales que era todo real fue la diputada Lilia Lemoine.
A las 22:53, Milei ratificó en una entrevista con la agencia Bloomberg que el posteo era real y que no había sido hackeado. El precio tuvo una leve mejora. Sin embargo, desde el Gobierno ya estaban trabajando para despegar al Presidente del escándalo que comenzaba a tomar repercusión a nivel global.
Fue Novelli el encargado de las gestiones. En Dallas intentó que Davis y su gente emitieran un comunicado que desligara a Milei del proyecto, algo que el empresario no aceptó. Con esa misma idea le escribió al empresario singapurense Julian Peh, para que KIP Protocol empujara la misma narrativa.
KIP estaba en una situación compleja. Al figurar su nombre en la página de Viva La Libertad Project, las primeras acusaciones de estafa recayeron sobre ellos. En sus redes se encargaron de aclarar que no estaban a cargo del manejo del dinero. Aun así, confiaron en los emisarios argentinos y publicaron el comunicado que les envió Novelli, donde se afirmaba que $LIBRA «era un éxito» y que Milei no tenía nada que ver en el proyecto privado.
Eso fue a las 00:36 del sábado 15. Dos minutos después, Milei borró su tuit y dijo que «no estaba interiorizado en el proyecto» y que por eso le retiró su apoyo.
Las horas clave de $LIBRA
Con el escándalo consumado, la primera respuesta oficial fue el silencio. En una de las pocas entrevistas en las que Milei habló sobre $LIBRA, días después, acusó a los inversores de saber en qué se estaban metiendo y comparó las memecoins con un casino. Además, dijo que no debían ser más de cinco los argentinos que pusieron dinero.
Pero en esa noche frenética, el exchange argentino Ripio se subió rápidamente al proyecto y habilitó la compra de $LIBRA en su plataforma a las 21:40. Para esa altura, el precio ya había caído hasta 0,67 centavos.
Según un informe solicitado por la Comisión Investigadora $LIBRA del Congreso a la plataforma Ripio, desde que habilitaron la opción de compra, unas 1.358 cuentas operaron con el token. De esas, 1.329 pertenecían a usuarios argentinos.
Con la caída de la moneda consumada, comenzaron las denuncias ante la Justicia. Luego de varias disputas por la jurisdicción, el caso quedó en manos del Juzgado Federal N°8 a cargo del juez Marcelo Martinez de Giorgi.
Allí están peleando para constituirse como querellantes dos ciudadanos bielorrusos, que perdieron arriba de dos millones de dólares. Por ahora, todavía no tienen el ok de la justicia local.
Pero la causa se encuentra aletargada, según se quejan los distintos abogados querellantes. En casi un año, todavía no se tomaron indagatorias.
Gran parte de los avances fueron realizados por la Comisión Investigadora del Congreso. Pero no tuvo el acompañamiento ni del Poder Ejecutivo ni del Judicial. Y es que los diputados pidieron citar a una veintena de testigos, que incluían a la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, entre otros. Ninguno respondió al llamado. El Poder Judicial tampoco les habilitó el uso de la fuerza pública para citarlos a declarar.
Pero el Gobierno sí dio una explicación. Fue a partir de la creación de una Unidad de Investigación conformada por una sola persona: María Florencia Zicavo, mano derecha del ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona.
Su informe llegó a la conclusión de que Milei publicó el tuit como ciudadano y no como Presidente, a pesar de hacerlo en una cuenta de X con tilde gris, considerada como oficial. En tres meses de trabajo llegó a la misma respuesta que había dado el libertario por televisión.
Pero más allá de todos los huecos alrededor de la explicación oficial, la gran pregunta está vinculada con el dinero. Y es que Hayden Davis había mencionado que le quedó un fondo de cerca de 110 millones de dólares cripto como producto de la maniobra, los cuales -según afirma- le pertenecen a la Argentina.
En septiembre del año pasado, cuando la Justicia norteamericana evaluaba si aplicarle un congelamiento a sus cuentas, sacó una carta debajo de la manga para anunciar Libra Trust, un fideicomiso que se encargaría de reflotar el proyecto y financiar empresas argentinas.
Con una página web algo más armada, instaban a las empresas locales a postular sus proyectos para acceder, ahora sí, a la financiación. Pero no hay precisiones sobre cantidad de solicitudes o sobre cómo funcionaría la distribución de ingresos.
Al igual que hace un año, todo lo vinculado con $LIBRA está en el aire.
Fuente: Clarín