
La mañana arrancó con un escenario de alta conflictividad en el Puente Pueyrredón, donde efectivos policiales se cruzaron con manifestantes que avanzaron por la avenida Mitre. El episodio derivó en momentos de tensión y la intervención de las fuerzas de seguridad, que utilizaron gas pimienta para dispersar a quienes intentaron sostener la protesta en la zona.
El movimiento de personas generó demoras y complicaciones en uno de los accesos clave entre la Ciudad de Buenos Aires y el sur del conurbano bonaerense. El clima se volvió espeso en cuestión de minutos y el operativo policial buscó impedir que la movilización se extendiera hacia otros puntos neurálgicos.
En paralelo, la Autopista Buenos Aires-La Plata quedó interrumpida por la presencia de una columna de manifestantes que ocupó la traza. La protesta se enmarcó en una jornada marcada por reclamos laborales y sindicales, con distintas agrupaciones movilizadas en simultáneo.
El corte afectó la circulación en ambas manos durante varios minutos y obligó a desviar el tránsito. La postal fue la de vehículos detenidos y conductores aguardando definiciones mientras se desarrollaban negociaciones con las autoridades.
Intento de bloqueo total en la Panamericana
El foco más tenso se concentró en el ramal Tigre de la Panamericana, a la altura de la calle Uruguay, donde trabajadores de FATE junto a representantes gremiales intentaron cortar completamente la circulación. El operativo incluyó un cordón de Gendarmería Nacional, que se apostó en uno de los accesos para evitar el cierre total de la autovía.
Tras casi dos horas de incertidumbre, las partes dialogaron y la traza en la zona norte del AMBA volvió a habilitarse. En un primer momento solo quedó liberado un carril en dirección a Capital Federal, mientras el resto de los manifestantes permaneció a un costado de la autopista. Finalmente, descendieron de la calzada y regresaron hacia la sede de FATE.
La convocatoria estuvo prevista para alrededor de las 8, cuando distintas columnas avanzaron con rapidez por la calle Uruguay rumbo a la autopista con la intención de interrumpir el tránsito en su totalidad.
Al arribar al lugar, los manifestantes se encontraron con el despliegue de la fuerza federal. “Hay una resolución ministerial que dice que no pueden cortar, tienen que dejar habilitado, tienen que dejar liberada la traza”, indicó un gendarme a las personas que se concentran allí. Desde el otro lado respondieron con dureza: “La situación está explosiva, no está para que anden montando provocaciones de esa manera”, le contestó uno de los gremialistas.
Reclamos por el cierre de FATE y los despidos
El eje de la protesta giró en torno al cierre de la planta de FATE, situación que, según los trabajadores, dejó a cientos de familias en una situación crítica. Una de las manifestantes expresó: “Estamos reclamando porque está cerrada la FATE, es una violación a los derechos incluso constitucionales. Estamos haciendo valer el derecho a la protesta, porque imagínate que 900 familias en la calle sin el pan para sus hijos, un día donde se está votando justamente leyes que son totalmente anticonstitucionales”.
Otro empleado mantuvo un intercambio directo con el responsable del operativo y describió su situación personal. “Somos de FATE, estamos siendo atacados. Nos cerraron la fábrica. Tengo un hijo con discapacidad. Nos quedamos en la calle y vamos a tener que comer de la basura. No podemos soportar este atropello”, expresó con vehemencia.
En medio del clima caldeado, sumó: “Nos echan con un papelito en la puerta. Nada, los mandaron los correos de un día para otro. A las 6 de la mañana empezaron los avisos. No podemos resistir así esta situación. Nos negamos a comer de la basura. Por eso tenemos que estar acá todos los trabajadores en un paro activo para voltear esta reforma esclavista, como ya lo está demostrando los que lo están haciendo en FATE”.
La jornada dejó en evidencia el nivel de tensión que atravesó el conurbano bonaerense, con reclamos que combinaron cortes estratégicos, negociaciones contrarreloj y un fuerte despliegue de fuerzas federales en los principales accesos a la Ciudad.