Débil, frágil institucionalidad
“Simulacro en pequeño era éste del modo bárbaro con que se ventilan en nuestro país las cuestiones y los derechos individuales y sociales.” (El Matadero, Esteban Echeverría)

Judicialización del Parlamento
La constante judicialización de las leyes que salen del parlamento habla de la baja calidad de nuestras instituciones, muy en particular de un Congreso repleto de gente que apenitas sabe leer y escribir, pero apenas, como para recibir el dictado de una receta sencilla de cocina, y seguramente con faltas de ortografía. Un parlamento conventillero que se pavonea exhibiendo su ignorancia, con un oficialismo que no alcanza a comprender a qué juega, un pseudo oficialismo que se sube a la calesita libertaria justo cuando empieza a hacer agua, una UCR que da una tristeza indecible, el Peronismo deshilachado y desprestigiado desde adentro y las izquierdas que no entendieron que la historia las derrotó hace décadas. Las excepciones son individuales, algún distinto hay, alguna también, pero son como profetas del antiguo testamento predicando en el desierto y tomados por locos.
Olor a rancio
Los vientos de cambio se transformaron en brisa putrefacta y a los escándalos Cripto y Andis se sumó el mamarracho de Adorni y justo en el momento en el que parecía que la gestión de Milei lograba arrancar con cierto ritmo tras el veranito parlamentario de las extraordinarias de Febrero, se pegó un tropezón del que todavía no alcanza a salir. Al periodismo le tocaron la pauta y lo acusaron de ensobrado desde el primer día, pero en ningún momento reaccionó con mayor saña corporativa que contra Adorni y su soberbia. El tipo se había mareado y el mareo le afectó la memoria, y tanto se la afectó que se olvidó de que la prensa no olvida fácilmente. Hoy Adorni es el punto débil donde golpear a un Gobierno que ha perdido la batalla moral que peleaba desde la altura de no haberse puesto nunca en juego; y cuando salió a la cancha se manchó rapidito, miseramente.
El multiverso berreta
Se entrecruzan universos paralelos y todos siniestros, pedorros, entre ellos aparece como símbolo de los tiempos el Chiqui Tapia con el beodo delirio de ser candidato a la Gobernación bonaerense usando como plataforma una AFA infestada de corrupción con sesgos de organización criminal narco: autos de lujo, domicilios falsos, testaferros, movimientos de dinero en cuentas fantasma, repartija de enormes sumas en efectivo.
La semblanza filo libertaria del PRO, en medio de una crisis de identidad en la que el partido de Gobierno en CABA parece olvidarse de los votantes de Juntos por el Cambio que lo pusieron donde está, de la identidad variopinta de aquellos votantes que provenían de un espectro amplio y diverso, y se apega a una agenda restrictiva con el objetivo de pelearle votos a LLA en su propio terreno, un error a todas luces, que desconcierta y hace reflexionar sobre la calidad de quienes asesoran al Jefe de Gobierno a un año de las elecciones porteñas.
La Justicia, el botín ambicionado
Debil y corrupto el Congreso, solo queda ahora debilitarla del todo y lograr que la Justicia sea vasalla. Como he dicho alguna vez, la Corte de Horacio Rosatti puede gustar o no, pero ha representado un límite infranqueable para las ambiciones de los Ejecutivos que se han sucedido tras su nombramiento. No es querida por la política esta Corte, y por eso me cae bien. Es la antipática endogamia del Poder Judicial, la que por el momento la preserva de terminar siendo un instrumento en manos del Gobierno de turno para la discrecionalidad. La familia judicial es política para adentro, no para afuera, al menos por el momento, y es algo que le ha costado entender a quienes pretenden usarla para Gobernar por intermedio suyo, asunto que le interesa bien poco en general a magistrados y compañía.
En fin, el mismo país berreta en todas sus manifestaciones, con instituciones débiles y desprestigiadas que dependen cada vez más del accionar de individuos y cada vez menos del atributo de institucionalidad que debería ampararlas. Un cambalache de sinsentidos e ignorancia que ha encontrado la manera de reproducirse a ambos lados de todas las grietas.
Dice Esteban Echeverría en El Matadero. “Simulacro en pequeño era éste del modo bárbaro con que se ventilan en nuestro país las cuestiones y los derechos individuales y sociales.” Hoy por hoy, nos ha ganado la barbarie.