
Empleados de la empresa citrícola Salerno volvieron a manifestarse ayer jueves en uno de los accesos principales a Concordia, en reclamo por haberes adeudados que se remontan al mes de febrero. La protesta incluyó la quema de neumáticos y el corte parcial de tránsito.
Los manifestantes se concentraron en las puertas del empaque, ubicado en la intersección de la Avenida San Lorenzo y Boulevard Yuquerí. Según detallaron los trabajadores, la firma ha liquidado sueldos de manera parcial o, en muchos casos, mantiene una mora total desde hace dos meses.
Ante el reclamo, la patronal fundamentó la falta de pagos vinculándola a la crisis económica nacional, la caída en los niveles de ventas y crecientes rumores de una posible quiebra de la firma. Pese a que se iniciaron gestiones con referentes del Sindicato de la Fruta y hubo promesas de regularización inmediata, los empleados mantienen una postura firme.
«Nuestras familias tienen que comer y no podemos estar esperando que la empresa se digne pagar cuando ellos quieran», expresaron de forma tajante durante la jornada de protesta.
Un sector en crisis: costos altos y precios irrisorios
El conflicto en Salerno se inserta en un marco de crisis estructural que afecta a toda la citricultura de Entre Ríos. La caída de precios y el aumento de los costos de producción han puesto en jaque la sustentabilidad de la actividad, según advirtieron desde las entidades del sector.
Melania Zorzi, integrante de la Federación del Citrus de Entre Ríos (FECIER), brindó precisiones sobre el complejo escenario financiero:
“Hoy la fruta que se está comercializando, principalmente las mandarinas tempranas, nadie está pagando más de 50 mil pesos el bin. Realmente es una cifra que es irrisoria y no cubre los costos de producción”.
Factores externos y caída de rentabilidad
La referente del sector explicó que el desplome de los valores impacta directamente en la rentabilidad de los productores, quienes enfrentan un escenario donde «los números dejan de cerrar».
Además del contexto doméstico, el incremento de los costos operativos y la incidencia del mercado internacional han profundizado la problemática. Mientras los trabajadores de Salerno aguardan el depósito de sus haberes, la incertidumbre crece en una de las economías regionales más importantes.
Fuente: El Entre Ríos