
El componente impositivo del impuesto relacionado con el mercado interno marca que la mejora de la actividad todavía está lejos. Baja 2% entre enero y abril. El componente aduanero cae 23%.
Los datos de la recaudación tributaria del primer cuatrimestre muestran una mala performance del consumo interno. Si se toma el componente impositivo del Impuesto al Valor Agregado (IVA), los ingresos para el fisco están disminuyendo un 2% real.
La estimación es del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) y refleja que el consumo cae o está estancado en lo que va de 2026. «El principal impuesto, el IVA Neto, habría tenido una baja de recaudación del 8,5% en términos reales respecto a igual periodo del año previo», señala en un informe, que estima que en abril de este año la inflación subió 2,5%.
La consultora que dirige el economista Nadín Argañaraz estimó que en el primer tramo año el tributo perdió 2,1% real en el componente relacionado con el comercio interno. El IVA aduanero que se cobra a importaciones cayó 23%.
El grueso de la caída se debe a la caída de las importaciones, pero también queda el componente local por abajo de la inflación. En el mismo período, la recaudación de derechos de importación y tasa estadística cayó 16% en términos reales, dato que muestra una economía en contracción.
Otro impuesto que indica cómo está la actividad económica es el que grava a los Créditos y Débitos Bancarios. A diferencia del IVA, que muestra lo que se facturó el mes anterior, el llamado impuesto al Cheque es sincrónico. Ese tributo en el primer cuatrimestre marcó una caída de medio punto, lo que marca, de mínima, un estancamiento de la actividad.
Cuánto cae la recaudación en 2026
Según señala el IARAF, la recaudación tributaria nacional total «habría descendido un 6,7% real interanual durante el primer cuatrimestre de 2026». «Al excluir la recaudación por tributos vinculados al comercio exterior, la baja habría sido del 5,3%», señala el reporte.
El informe detalla que las recaudaciones de mayor caída habrían sido la de derechos de exportación (-37,5%), seguida por Internos coparticipados (-17,6%) y derechos de importación (-16,1%).
El único tributo con aumento de recaudación habría sido el impuesto a los combustibles (20,9%). Por otro lado, el segundo tributo de mayor importancia relativa, los aportes y contribuciones de la seguridad social, habría descendido un 4,1% real interanual (asociado a la dinámica del empleo y los salarios).
La actividad sigue estancada
Los últimos datos del INDEC sobre actividad económica siguen mostrando un estancamiento. El Estimador Mensual (EMAE) marcó en febrero una baja del 2,6%. Del mismo modo, el Centro de Estudios Orlando Ferreres estimó una caída del 2,9%. La baja, dice la consultora, está asociada principalmente a la mala situación de la industria y del comercio, y en menor medida a una contracción más circunstancial de la generación eléctrica.
«El fuerte impulso que muestran los sectores de minas y canteras, el agro y la intermediación financiera no alcanzaron a revertir la cifra negativa del segundo mes», señala el reporte.
Para marzo, Ferreres estima un rebote del 1,4% interanual, aunque ese repunte no habría alcanzado a compensar el retroceso de enero y febrero. Así, calculó que el primer trimestre habría cerrado con un retroceso del 0,8% contra el mismo período de 2025.
La baja en la recaudación de abril presiona el equilibrio fiscal
El desempeño de los recursos muestra un escenario heterogéneo entre distintos tributos. Factores como cambios normativos y la dinámica económica condicionan su evolución en el corto plazo.
La recaudación de abril volvió a ubicarse en el centro del análisis económico, en un contexto marcado por el objetivo de equilibrio fiscal, cambios impositivos y desafíos en los ingresos del Estado. Según los datos de la Agencia de Recaudación de Control Aduanero (ARCA), los recursos tributarios alcanzaron los $17.400.833 millones con una variación interanual de 27,2%, mientras los precios se elevaron 32,6% en ese lapso. Se combinan medidas que impactan en la estructura de ingresos y un escenario donde la evolución de la actividad será clave para sostener la recaudación.
Según explicó el economista Nadin Argañaraz, el desempeño de abril marcó la «novena caída real interanual consecutiva de la recaudación mensual, siendo la segunda consecutiva en la que disminuye la intensidad». Luego, el especialista agregó que «la caída del mes de marzo, del 9,8%, fue la más significativa. La reducción interanual de abril muestra una nueva disminución del ritmo de caída, ya que se pasó de una del 4,8% en marzo a una del 3,8% en abril».
ARCA: los números de la recaudación y cambios impositivos
De acuerdo con la información difundida por ARCA, el Impuesto al Valor Agregado (IVA) fue uno de los principales motores de los ingresos, con una recaudación de $6.049.934 millones y una variación interanual de 28,3%. Dentro de este tributo, el componente impositivo creció 30,7%, mientras que el IVA aduanero avanzó 21,6%.
Por su parte, el Impuesto a las Ganancias aportó $3.136.961 millones, con una suba interanual de 28,0%. En tanto, el impuesto a los Débitos y Créditos alcanzó los $1.426.170 millones, con un incremento de 35,1% en comparación con el mismo mes del año anterior.
Los ingresos vinculados a la Seguridad Social también mostraron una evolución positiva, al alcanzar $4.552.872 millones con una variación interanual de 26,6%. En contraste, los Derechos de Exportación registraron una caída de -13,3%, con ingresos por $574.547 millones.
En el caso de los tributos ligados al comercio exterior, ARCA informó que los Derechos de Importación y otros conceptos sumaron $588.298 millones, con un aumento interanual de 15,8%. Por su parte, el impuesto sobre los Bienes Personales recaudó $65.783 millones, con una suba de 12,0%.
Desde el organismo también señalaron que a partir del inicio de mayo comenzó a aplicarse la eliminación de impuestos internos sobre seguros, telefonía celular y satelital, objetos suntuarios y determinados bienes como vehículos o embarcaciones. Debido a los vencimientos, esta medida impactará principalmente en la recaudación de mayo, aunque “lo correspondiente a ingresos aduaneros sí empezó a impactar en abril”, según se indicó en un comunicado de ARCA.
Este cambio forma parte de la Ley de Modernización Laboral y se suma a un conjunto de modificaciones que afectan la dinámica de los recursos fiscales en el corto plazo.
Desafíos fiscales y perspectivas para los ingresos
Desde Fundación Capital, el director y coordinador Carlos A. Pérez advirtió que el ordenamiento fiscal continúa siendo el principal activo del Gobierno, aunque enfrenta desafíos crecientes por la debilidad de los ingresos y la presión sobre el gasto.
Según el análisis, los recursos del sector público acumulan ocho meses consecutivos de caídas en términos reales, afectados por recortes impositivos, menores importaciones y un nivel de actividad heterogéneo. En el primer trimestre, los ingresos registraron una baja de 5,1% interanual real.
El informe también destacó que la caída de las importaciones tuvo un impacto significativo en la recaudación, con descensos en tributos vinculados al comercio exterior, mientras que los impuestos asociados al nivel de actividad también mostraron retrocesos.
A su vez, se advirtió que, sin un repunte de los ingresos, el gasto público debería ajustarse en torno a medio punto adicional del PBI para cumplir con la meta fiscal. No obstante, el escenario base contempla una mejora moderada de la recaudación en los próximos meses.
En este contexto, se proyecta un crecimiento económico del 2% para el año, lo que podría impulsar una recuperación de los recursos tributarios, junto con una suba de las importaciones que favorecería los ingresos asociados.
Por último, el informe concluyó que, si bien se espera el cumplimiento de la meta de superávit primario, el camino para sostener el equilibrio fiscal podría implicar tensiones sobre la actividad económica y mayores exigencias sobre el ajuste del gasto en un escenario de ingresos aún débiles.