El presidente de la Caja de Jubilaciones y Pensiones de Entre Ríos, Gastón Bagnat, habló después de la media sanción del Senado, defendió la reforma previsional impulsada por el Gobierno de Entre Ríos y sostuvo que el proyecto es el resultado de un proceso de revisión que incorporó modificaciones surgidas durante las audiencias públicas.
El presidente de la Caja de Jubilaciones y Pensiones afirmó que la iniciativa buscó anticiparse al deterioro del sistema y garantizó que quienes ya iniciaron su trámite jubilatorio no verán modificadas sus condiciones si la ley obtiene la sanción definitiva en la Cámara de Diputados.
Bagnat reconstruyó el origen del proceso y recordó que el primer año de gestión estuvo concentrado en medidas de emergencia. “Ya veíamos que el desgaste era aceleradísimo, que las variables del sistema se estaban desgastando de una forma muy acelerada. Y había que hacer algo, porque no se venía haciendo desde hacía muchos años; todo lo otro eran parches”, describió. Luego, explicó que el diagnóstico previo con el gobernador Rogelio Frigerio permitió actuar desde los primeros días de gestión con auditorías, ordenamiento administrativo y el avance de unas 7.000 jubilaciones pendientes, aunque reconoció que con el paso de los meses comprobaron que esas medidas “no iban a alcanzar”.
El titular de la Caja identificó como el momento más complejo del proceso el comienzo de 2025, cuando las variables económicas no mostraron la recuperación esperada. “Todos esperábamos que el 2025 iba a ser mejor que el 2024. Vimos que no tendía a mejorar, sino que se estaba contrayendo”, señaló. En ese contexto, defendió la decisión política de impulsar una reforma estructural antes de que el sistema llegara a un punto crítico. “El Estado está dando una señal hacia afuera de que toma la iniciativa y no espera que la sociedad diga ‘¡basta!’”, expresó.
Durante la entrevista en “Cuestión de Fondo”, también se refirió al costo personal que implicó encabezar una discusión de fuerte impacto social. “La exposición pública es muy ingrata. Las redes sociales cruzan límites todos los días. Cuando se cruza el límite de lo laboral a lo personal, y hay una familia atrás que sufre, esas cosas a uno lo tocan porque le tocan lo que más quiere”, sostuvo. En ese sentido, recordó que no posee familiares beneficiados por el régimen provincial y afirmó: “Yo estoy de paso en el Estado y me voy a jubilar por Anses”.
Respecto del contenido de la reforma, Bagnat destacó que numerosas observaciones formuladas durante el debate legislativo fueron incorporadas al texto definitivo. Valoró que la emergencia previsional haya quedado limitada temporalmente y explicó que se eliminaron redacciones susceptibles de interpretaciones judiciales. También defendió el esquema gradual para elevar la edad jubilatoria, que comenzará dentro de cinco años y demandará dos décadas hasta alcanzar los 60 años para mujeres y 65 para varones.
Sobre uno de los cambios centrales, explicó que el haber inicial se calculará sobre el promedio de los últimos 15 años de remuneraciones. Además, confirmó la continuidad del aporte extraordinario para salarios superiores a tres millones de pesos durante la emergencia y calificó esa contribución como una herramienta para sostener el ritmo de otorgamiento de beneficios.
Gastón Bagnat en diálogo con Daniel Enz consideró que la modificación más exigente será la continuidad de los aportes para quienes integran regímenes especiales hasta alcanzar la edad jubilatoria ordinaria. “Esa es la más dura”, admitió. Sin embargo, remarcó que la implementación será gradual y comenzará recién en 2028. “A todo el mundo le va a dar tiempo de reprogramarse”, confirmó.
Frente a la inquietud que dominó buena parte de las consultas de los televidentes, el presidente de la Caja insistió en un mensaje de tranquilidad para quienes ya iniciaron sus expedientes. “El que ya tiene iniciado el trámite, el que tiene el turno, no tiene que temer absolutamente nada”, aseguró. Incluso ofreció enviar periódicamente recibos de haberes de distintos jubilados para demostrar que “ninguna persona que está jubilada al día de hoy, si sale la reforma, va a cobrar menos de lo que está cobrando hoy”.
Al cierre de la entrevista con Daniel Enz, reveló que los pedidos de jubilación crecieron un 40% en los últimos seis meses. “Es lo normal, es lo que estaba previsto”, concluyó, al atribuir ese comportamiento a la expectativa lógica que genera una reforma previsional de semejante magnitud.
