«Imagino un escenario de conflicto mucho más presente (…) entiendo que están en su derecho al hacer las expresiones y manifestaciones que correspondan en estos días que son de mucho dolor. Incluso a uno de los compañeros le dio un paro después de que lo notificaron y murió, entonces la angustia que están atravesando los trabajadores es altísima”, señaló Camoirano.
El secretario de Trabajo de Entre Ríos, Mariano Camoirano, se refirió a las negociaciones mantenidas con Granja Tres Arroyos para resolver el conflicto que dejó a más de 200 trabajadores en la calle por la paralización de la planta de Concepción del Uruguay.
En declaraciones realizadas al programa A Quien Corresponda (Radio Plaza 94.7), Camoirano recordó que “desde abril es que se da la ruptura más grande, que es en el momento en que se discontinúa el pago de salarios y con eso veníamos trabajando en un acuerdo de pago de salarios en cuotas, muy generoso para la empresa, que los trabajadores en toda su expresión habían aceptado, es decir que a partir de la finalización de cada quincena, estaban aceptando el pago en cinco cuotas de lo que era la quincena, el salario, y en algún momento se genera un quiebre cuando la empresa no cumple con el compromiso y hace una propuesta de pago en diez cuotas, más una reestructuración de dos quincenas, o sea de un mes, en cuotas para patear para adelante”.
“A partir de ahí se empezó a generar una tensión que obviamente para los trabajadores ya no era sostenible, porque ellos planteaban que tenían una vida, alquileres, deudas, y que se les estaba realmente complicando, y ahí surge esta tensión que fue inicialmente en Entre Ríos, pero que después se fue trasladando a todo el país y hoy lo que vemos es una crisis que es una crisis de empresa, una crisis masiva y no una situación de un conflicto con los sindicatos locales. Eso lo hemos resaltado en planteos anteriores porque me parece que era algo distintivo. La empresa en su momento hizo alguna comunicación pública en relación a que lo revoltoso o el conflicto era en Entre Ríos, que era un sindicato que no iba al diálogo, pero en realidad tenemos que admitir desde la Secretaría, al menos en nuestras actuaciones, siempre fue todo lo contrario. Y a partir de ahí se fue generando una tensión muy grande”, refirió.
En ese marco, reveló que como funcionario sostiene “una conversación diaria y fluida con dos sindicatos, el de la carne y el de la alimentación que es el que tiene la mayor cantidad de representados dentro de la provincia en la planta La China, porque casi todos sus representados están ahí, más de 900 representados” y en ese contexto, “el sábado me dijo Julio Chamorro, que estaba muy preocupado porque un trabajador del correo le había comentado que están llegando cartas documento”. “Era el anticipo de lo que estamos viendo ahora, que desde el lunes están llegando las cartas de documentos de desvinculación”, lamentó.
En este sentido, definió que ven la situación “obviamente con mucha preocupación”. “Ellos con nosotros tienen una relación muy cercana porque hemos transitado esto con asistencia económica; hemos ido cinco días a relevar subsidios económicos dinerarios para relevar una tarifa subsidiada de energía; hemos forjado una empatía, una amistad en este tiempo y ahora hay que ver cómo se sigue”, planteó.
El funcionario explicó también que “personalmente no se trató el tema con el gobierno nacional. Nosotros quizá nos involucramos o interviene la Secretaría de Trabajo en su primer conflicto en febrero medio de oficio porque casi todas las actuaciones se venían dando en la Secretaría de Trabajo de la Nación, porque se venía trabajando con preventivos de crisis en donde se generaban acuerdos con el sindicato, pero entiendo que las partes no veían una participación tan activa de la Secretaría de Trabajo de la Nación y se acercaron a nosotros o confiaron en nosotros en la intervención”.
“Después, el sindicato y los trabajadores plantean que hubo siempre como intervenciones nacionales que quizá hicieron que la empresa sea posteriormente inviable; algunos aportes económicos que no ayudaron a que se hagan las reformas necesarias para que la empresa sea efectiva; hará dos meses tuvimos una reunión en la Federación de Trabajadores de Alimentación y en esa charla se planteó que no ayudan los subsidios económicos sin contraprestación o aportes o créditos que a veces forjaban algunas situaciones que hicieron que la empresa no tome las correcciones que necesitaba en términos de gestión, y por eso una industria que está sólida, potente, fuerte en crecimiento y que la más grande empresa que tenía la Argentina, está en una situación todo lo contrario al resto de la industria”, analizó.
Consultado por las alternativas evaluadas, Camoirano aseguró que “las que conversamos entre los sindicatos y demás, son muchísimas. En algún punto creo que el gobernador Rogelio Frigerio siempre estuvo instando al diálogo con los empresarios también para que piensen en otras alternativas, porque en algún momento comentó Joaquín de Gracia en relación a que se iba a ir hasta las últimas consecuencias”.
Puntualmente sobre esa gestión del gobernador, que se reunió con De Gracia hace seis días, estimó que “me puedo imaginar que obviamente el gobernador se siente defraudado, y así nos sentimos todos, porque desde el primer momento estamos buscando alternativas y soluciones. En primera instancia estábamos buscando alternativas de financiamiento”.
“Ahora lo insólito de que entre las tres provincias que tienen capacidad como para colaborar o gestionar en la reactivación, ninguna pudo hacer nada, entendiendo que es evidente que los pasivos, los créditos que tienen con los bancos, más la reestructuración de deuda con privados, evidentemente es muy grande y está apretando el zapato demasiado, e hizo que no haya ninguna alternativa de financiamiento que permita un ordenamiento de la empresa. Por otro lado, también es doloroso que a muchas de las empresas de la competencia les es complejo adquirir la planta con activos tan grandes y pasivos ocultos, porque el preventivo de crisis te va permitiendo no hacer tus aportes y contribuciones como lo establece en el día a día para una empresa que está funcionando como corresponde. Y esa deuda es una deuda que parece invisible, que es difícil de cuantificar, entonces cuando uno busca inversionistas, que sí lo hubo de parte de la provincia en conversar con otros empresarios del rubro, con otros empresarios internacionales, no ha sido lo suficientemente atractiva la empresa para ser adquirida”, explicó.
Sobre la ayuda que se había dispuesto para los trabajadores con la entrega de bolsones de comida y subsidios de 200.000 pesos, consignó: “Hemos coordinado con los sindicatos además del subsidio económico y el de la energía eléctrica y mandamos ya dos tandas de bolsones de alimentos, más de 1.900 alimentos. En la posibilidad de tener un diálogo cercano nos decían cuando se les acababan los bolsones en el municipio e íbamos articulando para enviar nosotros. El subsidio es de subsistencia y se necesitaban aproximadamente 5 o 6 semanas para que se efectivice y ellos lo sabían; la primera semana se dieron creo que 49, se pagaron hace dos viernes, el viernes pasado se pagaron unos 50 y esta semana se van a pagar 150. Y yo calculo que en las próximas dos semanas se va a terminar de pagar el total. Lo cierto es que nos quedaron sin relevar alrededor de 150 personas porque no se presentaron o no dio el volumen de nuestros trabajadores para asistir todos. Sobre todo, el Sindicato de la Alimentación es el que se quedó sin el relevamiento completo y nos vienen manifestando de que hay ahí un remanente de trabajadores que no han hecho la gestión y seguramente vamos a estar presentes en Concepción del Uruguay pronto”.
Consultado por la posibilidad de salvar la empresa mediante el cooperativismo, como sucedió en Paraná con Cotapa, el funcionario sostuvo que “por las conversaciones que yo tengo con los trabajadores, no pareciera ser una estructura similar a Cotapa; el tamaño de la empresa es muy complejo y no lo ven como algo factible, porque la producción es integrada, es decir todos los eslabones de la cadena tienen que ponerse de acuerdo, desde las granjas hasta la planta para la posterior exportación. Al mismo tiempo la preocupación que tenían del mismo sindicato de la alimentación es que ahora habían echado trabajadores delegados; hubo elecciones hace poco y esa conducción no está fortalecida todavía como para hacer un planteo de esas características, pero de todas formas ellos plantean que no es viable”.
En cuanto a la participación del Grupo Tyson Foods que posee el 34% de Tres Arroyos y es el segundo mayor procesador y comercializador mundial de pollo, carne vacuna y cerdo, afirmó que “en nuestras mesas de diálogo, de reunión, nunca apareció el grupo y también llamaba la atención que una empresa de capitales extranjeros con tanta participación no haga un rescate o una reestructuración. Es parte de esa misma incertidumbre, la hemos planteado, pero no hemos tenido respuesta. Entiendo que son dueños de la genética del pollo que es fundamental para la trazabilidad y la calidad que es genética Cobbs, pero personalmente yo no he hablado y no han aparecido en el circuito o no lo he escuchado dentro de esa posibilidad de financiar o comprar más activo”.
Por último, sobre la continuidad de la situación, advirtió: “Imagino un escenario de conflicto mucho más presente porque los trabajadores hasta ahora, en algún punto, han hecho algunos cortes de ruta, algunas manifestaciones, pero no se esperaban esta situación, hay algunos delegados que han sido despedidos y hay que ir viendo. Hay mucha preocupación, el diálogo lo tengo, y de hecho hablo todos los días con los muchachos del sindicato que estaban analizando cómo se van a dar esas indemnizaciones porque también se imaginan que las van a encuadrar dentro del 247 atento a la crisis de la empresa, entonces las indemnizaciones no serían en el pleno de su historial dentro de la empresa. Vamos a ir analizando y evolucionando, obviamente nosotros no queremos conflicto, queremos todo lo contrario, pero entiendo que están en su derecho al hacer las expresiones y manifestaciones que correspondan en estos días que son de mucho dolor. Incluso a uno de los compañeros le dio un paro después de que lo notificaron y murió, entonces la angustia que están atravesando los trabajadores es altísima”.
Puntualmente sobre las indemnizaciones, aclaró: “No lo sé todavía, me estoy aventurando, pero es un planteo que hace el sindicato con preocupación. Se supone que en los 250 despedidos van a citar el artículo 247 que es una indemnización al 50% atento a la crisis de empresa. Pero eso va a terminar, me parece, en una posible judicialización, eso no cae dentro de la Secretaría y no he hablado con los abogados del sindicato ni tampoco he visto ninguna carta de documento”.
