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El mapa del empleo en Concordia: la fuerza laboral de las más bajas del país y casi la mitad en negro

Un reciente informe sobre el mercado laboral de Concordia puso negro sobre blanco un dato que ayuda a comprender un poco mejor la realidad socioeconómica de la ciudad: no sólo tiene la fuerza laboral de la más bajas del país relevadas por el Indec, sino que además de los pocos concordienses que trabajan, casi la mitad está en negro. Una realidad que si no se aborda consolidará una sociedad inviable.

A grosso modo, el mapa laboral de Concordia podría resumirse así: una economía laboral con baja participación, elevada informalidad, fuerte presencia estatal, un sector comercial importante pero parcialmente informal, una base industrial formal relativamente pequeña y una franja significativa de trabajo privado estacional.

El Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales (IIES) del Consejo Empresario de Entre Ríos presentó un informe sobre la situación del mercado laboral en la provincia de Entre Ríos, en el que se analizan las principales tasas e indicadores laborales correspondientes a la provincia.

Allí aparecen algunos datos conocidos y otros desmenuzados que se convierten en la premisa del mapa laboral. Para destacar: la informalidad (trabajo en negro) alcanzó el 46,4% en Concordia y es más elevada entre las mujeres. El empleo privado cae desde 2024 y el Estado sigue siendo el principal empleador a nivel provincial.

En el primer trimestre de 2026, (último dato disponible) el índice de desocupación de la ciudad de Concordia fue de un 6,1%, lo que representa sobre una población de referencia de 167 mil habitantes, que 4 mil concordienses están sin trabajo y buscándolo activamente. Este relativamente bajo índice de desocupación (el promedio para los 31 aglomerados urbanos relevados fue del 7,8%) se esconde en la bajísima Tasa de Actividad que tiene la ciudad.

La Tasa de Actividad es el indicador de la fuerza laboral: «Tasa de actividad: calculada como porcentaje entre la población económicamente activa y la población total de
referencia» y «Población económicamente activa: la integran las personas que tienen una ocupación o que, sin tenerla, la están buscando activamente. Está compuesta por la población ocupada más la población desocupada», según la definición del Indec. El 42,3% del primer trimestre de 2026 de Concordia es de las más bajas del país. Sólo los aglomerados Comodoro Rivadavia-Rada Tilly (41,5%) y Viedma-Carmen de Patagones (40,3%), tienen tasas más bajas.

El promedio nacional de la Tasa de Actividad es del 48,6% (6,3 p.p. por encima de Concordia) e históricamente liderado por la Ciudad de Buenos Aires, con un 53,4% en la última medición en la que sólo cuatro aglomerados (Gran Córdoba, Gran Rosario, Gran La Plata y Mar del Plata) resultaron con tasas de actividad por encima del 50%. La Tasa de Actividad de Concordia resultó en esta medición incluso más baja que la de lugares históricamente bajos en cuanto a actividad, como Formosa o Gran Resistencia.

Para Concordia, es una combinación de escasa población, baja actividad dentro de esa escasa población y dentro de esa baja actividad alto empleo en negro.

En términos de población, el Indec estima que Concordia tiene 167 mil habitantes, de los cuales 71 mil conforman la Población Económicamente Activa, 66 mil están ocupados y 4 mil desocupados. Entre los ocupados, hay 7 mil que buscan más trabajo y 7 mil que trabajan menos de 35 horas semanales.

Según estos datos y de acuerdo con el análisis de microdatos que hizo el Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales del Consejo Empresario de Entre Ríos, 30 mil concordienses están empleados en negro.

Según el mismo informe, la provincia de Entre Ríos tiene un promedio de 62 empleados públicos provinciales cada mil habitantes, aunque el dato no está discriminado por ciudades. Pero si se toma ese promedio para la ciudad de Concordia, la estimación es que para los 167.000 habitantes habría 10.354 empleados públicos: casi un tercio de los asalariados formales.

La Municipalidad de Concordia informa en su página web que paga 2,432 sueldos entre empleados, contratados, funcionarios y concejales.

A falta de datos públicos precisos, esta es a grosso modo la reconstrucción del empleo estatal en Concordia:

Puestos/cargos
Municipalidad 2.432
Hospital Masvernat 1.010
Hospital Felipe Heras 410
Hospital Ramón Carrillo 122
Policía provincial ≈900–1.000
Poder Judicial 356
Unidad Penal N.º 3 129
Subtotal ≈5.359–5.459

A esto falta agregarle tres bloques muy significativos:

1. Educación. (sueldos pagados por el Estado en escuelas públicas y de gestión privada)

2. Estado nacional y fuerzas federales:. Gendarmería + PFA + Prefectura + Aduana/ARCA + Migraciones + SENASA + ANSES + PAMI + otros.

3. Administración provincial restante:  ATER + Trabajo + Registro Civil + Vialidad + IAPV + Desarrollo Humano y otras delegaciones.

Salto Grande informa 283 empleados argentinos, alrededor de un 90% localizados en Concordia.

Entre los empleos/cargos provinciales identificados:

  • Salud: 1.542 cargos
  • Policía: ≈900–1.000
  • Poder Judicial: 356
  • Servicio Penitenciario: 129

Eso da alrededor de 3.000 empleos antes de Educación y del resto de la administración provincial. El Consejo Empresario de Entre Ríos precisa que en la estructura provincial, Docentes representa alrededor del 39–41% del empleo público provincial, mientras el escalafón General ronda el 30%.

La estimación llega a unos 13.000 empleos públicos entre provinciales y municipales, antes del Estado nacional.

Concordia debe ser industrial

 

Existe el mito, alimentado por dirigentes políticos locales, de que la composición económica de Concordia es esencialmente distinta a la de Paraná por el peso de la administración pública en la capital. Este mito ha contribuido a exonerar la discusión acerca de las carencias laborales concordienses. Partir de ese planteo esconde el dato de que el Parque Industrial de Paraná tiene 35 empresas, de las cuales 16 son exportadoras, y 3.002 personas empleadas. Para el caso de Concordia la misma fuente provincial asigna «alrededor» de 1500 puestos ocupados en Concordia para 33 empresas, de las cuales 2 son exportadoras. De este ecosistema concordiense, el 35% es explicado por Egger con 517 empleados. Pero en los dos casos existe un universo productivo fuera de los parques industriales.

El registro de establecimientos industriales del gobierno de Entre Ríos le asigna a Concordia estas fuentes de empleo (no significa que estén en el Parque Industrial):

Empresa Área Empleados
EGGER Argentina Concordia 517
Gramm Agropecuaria La Criolla 443
Litoral Citrus Concordia 300
Compañía Central Pampeana Concordia 147
Dos Hermanos – Villa Adela Concordia 112
ECA Colonia Roca 100
Blueberries Colonia Ayuí 95
Integrity Argentina Colonia Roca 89
Nordeste Colonia Roca 67
Guy Luciano Javier – Aserradero Concordia 64
Víctor Aníbal Busatto – Los Cipreses Concordia 43
Concordia Carnes Concordia 38
Dos Hermanos – Planta del Martillo Concordia 37
Berkhah Concordia 36
Citrícola Yatay Concordia 35
Sociedad Impregnadores del Este Concordia 34
Citrícola Renoval Colonia Ayuí 31
Resinas Concordia Concordia 28
D’Ambros Colonia Roca 25

Subtotal                                                                                                                                      2.789

RPB SA (Baggio) queda afuera de la lista de Concordia porque informa 1.096 puestos de trabajo para la planta local y la de Gualeguaychú sin especificar localización, aunque la empresa informa que su mayor dotación está en la Parque Industrial gualeguaychuense.

El mismo registro para Paraná asigna

Empresa / establecimiento Área Empleados
Petropack – cuatro plantas Paraná 657
Frigorífico Alberdi Oro Verde 574
Johnson Acero – total declarado* Paraná 431
Cartocor Paraná Paraná 385
Lafedar Paraná 251
Norvial Argentina San Benito 165
Ladislao Popelka Paraná 151
Elevadores Neumáticos Paraná 124
ITA Paraná 110
Papelera Entre Ríos Paraná 105
Ejemplar Paraná 94
Molinos San José Paraná 79

 

Un subtotal de 4.471 empleos identificados.

 

Área Empleos
Paraná ciudad 3.664
Oro Verde 617
San Benito 190
Gran Paraná 4.471

 

Vale incorporar a la ciudad de Gualeguaychú y a su entorno productivo porque da una dimensión de escala:

Empresa Empleados
RPB – Planta Baggio Gualeguaychú 1.096*
Metalúrgica Hermann 469
Unión Cerealera 126
Rontaltex 117
Entre Ríos Crushing 89
Frigorífico La Morena 83
Sanovo Greenpack Argentina 80
Palletizate 36
Benetti Hugo Daniel 25
Electricidad Ni-Se 22
Charadia Materiales 13
De Zan Hermanos – Gualeguaychú 12
Grupo Campo 12
Silicatos 11

 

Ecosistema Empleo identificado
Gran Paraná 4.471
Concordia ampliado 2.789 + RPB no cuantificado
Gualeguaychú 1.207 + RPB no cuantificado

La dotación de RPB en Gualeguaychú desproporciona a favor de la ciudad del sur provincial, el peso del empleo industrial sobre el tamaño de la ciudad.

Un referente concordiense del sector afirmaba recientemente que «Concordia debe ser industrial», por la implicancia en la transformación de materia prima, consumo energético, captación de mano de obra calificada y bien remunerada y multiplicación de servicios conexos.

Magnitud de trabajo Calidad / observación
Industria y agroindustria ampliada 2.789 + RPB Registro Industrial depurado
Comercio formal ≈ 2.500–3.000 Fuente gremial; 2.500 como estimación reciente
Municipalidad 2.432 Liquidaciones de sueldos
Salud provincial: 3 efectores principales 1.542 cargos Presupuesto provincial
Poder Judicial 356 Agentes
Salto Grande hasta 283 argentinos

 

DEL SUEÑO INDUSTRIALISTISTA A LA REALIDAD ZAFRERA

 

Concordia debe ser uno de los peores remedos de la realidad argentina. Como en un salón de espejos deformes que devuelven diferentes imágenes, Concordia devuelve el reflejo más triste: el de lo que pudo ser y no fue.

Un enclave nacido como una necesidad económica por la dificultad de superar con las jangadas el Salto Grande, vio escurrirse una y otra vez la oportunidad de ser económicamente sobresaliente. Los vaivenes en el rumbo de la economía del país hirieron de muerte el sueño industrialista de Concordia.

La estratégica ubicación que entusiasmaba al Coronel Espino a recomendar su localización a comienzos del siglo 19, sirvió para que se convirtiera en punto de referencia para radicaciones de gran envergadura que le dieron un enorme impulso económico.

Llamada en su momento la capital económica de la Mesopotamia argentina, gozaba del privilegio de tener una altísima actividad independiente de la administración pública.

Así, la industria saladeril se convirtió desde las primeras décadas del siglo 20 en el frigorífico CAP Yuquerí; los hermanos Bovino plantaron aquí el centro de su Compañía Citrícola Argentina Bovino S.R.L., que luego se convertiría en el gigante Pindapoy y el ferrocarril Urquiza, incluso muchos años antes de su nacionalización, tenía en esta ciudad su cuartel general, por citar algunos de los ejemplos más significativos.

El puerto, hasta su declaración de «puerto sucio» en la década del 40 como consecuencia de la multiplicación de problemas de orden laboral, le daba vida a toda la zona sur de la ciudad y a las barracas, vacías hoy en su gran mayoría o redefinidas con escasa actividad.

El progreso de la ciudad parecía no tener techo lo que atraía a gentes de otros lugares a radicarse en Concordia y el comienzo de la construcción de la represa de Salto Grande sumó otro empujón al enorme impulso que traía.

Desde la mitad del siglo 20 para adelante, los concordienses podían elegir en qué trabajar. La única desocupación que había es la que se conoce como «friccional», cuando una persona deja un trabajo para buscar otro mejor, en la certeza de que lo conseguirá.

En 1975, Concordia tuvo un «pico» de desocupación del 6,2%, y durante el resto de la década el índice estuvo por debajo del 3,5%.

Para 1980, la desocupación era del 1,3%, aunque la estadística no muestra cuáles eran los niveles de actividad de la ciudad. Pero está claro que ese fue el punto de inflexión en la historia económica de la ciudad. Está claro también que no fue un solo factor sino la combinación de varios la que determinó el derrotero siguiente.

La globalización, la apertura comercial, la ineficiencia, los equívocos y la mala fe se unieron para desafiar aquel estado de cosas. El desafío le tocó a una sociedad dividida tras la restauración de la democracia y la respuesta no estuvo a la altura de las circunstancias.

La historia local tiene incontables citas sobre el desarrollo de la actividad citrícola, que crecía a la par del resto de la actividad económica que sostenía a la ciudad.

En mayo de 1985 se dejó de relevar la desocupación en Concordia, cuando el índice era de 13,6, un 8,6% superior a la medición anterior. Cuando se retomó la medición diez años después, en mayo de 1995, la tasa era del 16,6% y en la medición siguiente -en octubre- del 20,6%, al tope de la tabla nacional.

La respuesta a aquel desafío fue creer que con la cosecha se podía suplir toda la actividad anterior. Como no alcanzó vinieron los Planes de Emergencia Laboral y después llegó la panacea de la cosecha del arándano que hasta iba a permitir incorporar mujeres a la actividad laboral.

El cuadro siguiente muestra a una ciudad con la tasa de actividad entre las más bajas del país y, según las propias entidades representativas, un 70% de la población económicamente activa vinculada a la actividad zafrera.

Es difícil cuantificar qué margen de maniobra tienen las autoridades provinciales y locales ante las dificultadas como las que vivió Concordia, pero ante el desafío de reinventarse, comunidad y dirigencia no supieron estar a la altura de las circunstancias.

 

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