
El PRO y La Libertad Avanza dieron este jueves un primer paso formal para recomponer el vínculo político entre ambos espacios y avanzar hacia un esquema de trabajo conjunto con la mira puesta en las elecciones de 2027. La reunión se realizó en la Casa Rosada y fue convocada por el jefe de Gabinete, Diego Santilli, con la venia de Karina Milei, quien no estuvo en el encuentro.
Del encuentro cónclave participaron el presidente del bloque del PRO en la Cámara de Diputados, Cristian Ritondo, el secretario general del PRO a nivel nacional, Fernando de Andreis, el vicepresidente de LLA, Martín Menem, y el responsable político de La Libertad Avanza, Eduardo Lule Menem.
Aunque también se repasó la agenda del Congreso para los próximos meses, el objetivo central fue comenzar a ordenar una relación que durante los últimos meses atravesó diferencias y desencuentros. La intención, según coincidieron los participantes, es establecer una dinámica periódica que permita avanzar en una estrategia común.
«Fue una muy buena reunión y un buen primer paso para construir un laburo conjunto», sostuvo De Andreis al finalizar el encuentro. El dirigente del PRO explicó que la conversación se concentró en encauzar el vínculo entre ambos espacios y remarcó que quedó acordado mantener reuniones cada 15 días. La composición podrá modificarse en función de los temas, aunque la idea es sostener una mesa estable.
Desde el PRO plantearon que el objetivo es «blindar el cambio» y evitar que el peronismo pueda recuperar el poder en 2027. «Está definido que vamos a trabajar para que a Milei le vaya bien», señaló De Andreis, quien buscó ubicar la discusión en un plano más amplio que el de las candidaturas o los cargos.
«Hemos trabajado en lo parlamentario durante dos años y medio y la idea ahora es subir un nivel más en cuanto a la transformación que necesita la Argentina», afirmó en la misma línea a este medio Martín Menem. En tanto, agregó que el espacio está avanzando en consolidar una agenda política con la intención de llegar «lo más preparados» posible a 2027.
En el oficialismo interpretan que la incorporación del PRO a una mesa política puede servir para ordenar el vínculo con un espacio que fue uno de los primeros en acompañar las reformas de Milei y que conserva peso territorial y legislativo. Para el PRO, en cambio, la negociación también implica preservar identidad y capacidad de decisión dentro de una eventual construcción más amplia.
«Las PASO tienen cosas muy buenas y cosas malas. No nos tienen que detener hoy las diferencias», señaló Ritondo. La definición resume una de las principales tensiones que deberán resolver ambos espacios. La búsqueda de unidad frente al peronismo convivirá con discusiones sobre candidaturas, mecanismos electorales y el lugar que cada fuerza ocupará en la arquitectura política de 2027.
El reconocimiento a Mauricio Macri y a Cristian Ritondo
La reunión comenzó con un reconocimiento de parte de los representantes de LLA al rol que tuvo Mauricio Macri desde el inicio de la gestión de Javier Milei y a la tarea de Ritondo en el Congreso. El planteo fue leído como una señal hacia el PRO en un momento en que ambos espacios intentan reconstruir un vínculo que tuvo distintos niveles de tensión.
Ritondo, por su parte, sostuvo que el PRO mantuvo históricamente una posición favorable a las reformas impulsadas por el Gobierno. «Más allá de cualquier discusión, siempre defendimos las reformas», afirmó. También rechazó que las diferencias acumuladas durante los últimos meses deban impedir ahora una coordinación política.
El jefe del bloque del PRO evitó profundizar sobre eventuales lugares o candidaturas y sostuvo que esos temas transitan por canales diferentes. En particular, cuando fue consultado por la estrategia electoral en la provincia de Buenos Aires, señaló que la conversación de este jueves fue estrictamente nacional y partidaria.
«Eso va por un canal distinto», explicó Ritondo al referirse a la discusión bonaerense. En ese distrito, el PRO mantiene conversaciones con distintos dirigentes y aparecen como nombres propios Diego Santilli.
Qué piensa el PRO de Hernán Lacunza
Otro de los temas que quedó planteado en la discusión fue el futuro del vínculo con sectores del PRO que todavía buscan explorar alternativas frente al Gobierno. En ese marco apareció el nombre del ex ministro de Economía Hernán Lacunza, quien continúa siendo observado por dirigentes del partido como una posible referencia para sectores que pretenden preservar una identidad propia.
«Macri no dijo que acompaña a Lacunza, tiene derecho a decir que quiere ser candidato, pero nosotros creemos que la responsabilidad es blindar el cambio y no vamos a poner palos en la rueda, ni ser funcionales a la vuelta del populismo», sostuvo Ritondo en diálogo con la prensa acreditada.
«Hay algunos en el PRO que quieren seguir explorando eso», reconocieron desde el PRO. La definición refleja que, pese al acercamiento con LLA, dentro del PRO persisten distintas miradas sobre el modo en que debe construirse la oposición al peronismo y el vínculo con el oficialismo.
Durante la reunión, el ex ministro de Economía publicó un sugerente posteo con la frase «lo demás no importa nada» y la imagen de José de San Martín, en alusión a la arenga del libertador que comienza con el famoso «Seamos libres».
La cumbre del peronismo y la mirada hacia 2027
El escenario del peronismo también estuvo presente en el diagnóstico. Tanto LLA como el PRO coinciden en que el principal desafío electoral de 2027 será evitar una eventual recuperación del peronismo y consolidar el cambio iniciado por Milei. Para el oficialismo, la elección será además una instancia para ampliar su representación territorial y legislativa.
Sobre el reencuentro protagonizado por Axel Kicillof, Sergio Massa y Máximo Kirchner, consideraron que «el año que viene se define si la Argentina retrocede o avanza». «El peronismo se llevó puesta a la Argentina, que hagan lo que tengan que hacer, son el peor capitulo de la historia», resumieron.