El dato de inflación de CABA se aceleró levemente a 1,8% en septiembre y dio algunos indicios de qué puede pasar a nivel nacional. El aumento de las verduras, por un componente estacional, así como también de la energía, incidirían en un posible incremento del índice de precios al consumidor (IPC).
En CABA, los alimentos y bebidas no alcohólicas saltaron del 1,7% al 2,1% por el aumento de verduras, tubérculos y legumbres (+11,3%) y, en menor medida, de carnes y derivados (+1,3%) y de leche, productos lácteos y huevos (+1,9%).
El economista de Outlier, Gabriel Caamaño, remarcó que el IPC nacional podría estar más cerca del 1,9% luego de que «subieran mucho las verduras y deflacionaran las frutas». Y añadió: «En INDEC pesan más las primeras y menos las segunda».
En esa línea, Caamaño resaltó: «La deflación de hoteles, que en INDEC pesan poco y nada. En sentido contrario, con estos datos transporte y vivienda dan mejor con las ponderaciones del INDEC».
A la par, desde Equilibra explicaron que también incidió el aumento de la indumentaria, que deja atrás las ofertas de cambio de temporada. Prendas de vestir y calzado subió 1,7%, mientras que meses previos venía de una deflación gracias a las rebajas, según precisaron de la consultora.
Dentro de su medición, Vivienda, agua, electricidad y otros combustibles saltó 3% tras el aumento de los regulados y centralmente de la energía. Salud, por su parte, también estuvo dentro de los rubros con mayores aumentos, con un avance del 3%, por la actualización de la cuota de medicina privada.
La consultora PxQ, en tanto, midió un aumento de precios de 1,8% y acumula un alza de 23,5% en lo que va del año. «La dinámica del mes estuvo explicada principalmente por el comportamiento de las divisiones Alimentos y bebidas no alcohólicas, Vivienda, agua, electricidad y otros combustibles, y Salud, que en conjunto explicaron poco más del 55% de la variación del índice general», subrayaron.
Dentro de las categorías con mayores aumentos, se destacaron el alza del tomate redondo (+23,5%) y cebolla y ajo (+22,4%), junto con incrementos en tarifas de electricidad (impulsadas por el esquema post-invernal que redujo el bloque subsidiado), alquileres de vivienda y la cuota de medicina prepaga.
Descomprimieron, en menor medida, la baja de servicios de transporte aéreo (-5,6%), paquete turístico dentro del país (-4,5%) y hoteles (-1,2%), todos vinculados con el fin del receso invernal y con menor impacto en el índice nacional que en el de CABA. Asimismo, se observaron bajas en la banana (-6%) y verduras de hoja (-4%), que ayudaron a moderar el avance del IPC.
«Si se aplicara la metodología ENGHo 2017, la inflación estimada para septiembre ascendería a 1,9%, levemente por encima de la medición actual de 1,8%», señalaron desde PxQ.
