El riesgo país argentino volvió a registrar una fuerte escalada este jueves 5 de noviembre y alcanzó los 927 puntos básicos. El indicador que elabora JP Morgan avanzó 75 puntos respecto del cierre del miércoles, cuando había terminado en 852 unidades, lo que representa un incremento de casi 9%.
Los bonos en dólares caen hasta 3,5%, liderados por el Global 2038 y el Global 2035 (-3,2%). En ese marco, el índice que mide el J.P. Morgan se dispara hasta los 927 puntos básicos. El índice líder de la bolsa porteña se derrumba 5% a 83.785 puntos básicos. Las acciones líderes se hunden hasta 4,2% de la mano de Grupo Supervielle, seguida de Central Puerto (-3,9%), Telecom e YPF, ambas con bajas de 3,7%.
La escalada profundiza el deterioro que vienen mostrando los títulos soberanos en dólares. En la última jornada, los bonos argentinos registraron nuevas caídas: los Bonares retrocedieron alrededor de 1,2% y los Globales perdieron cerca de 1%, en un contexto de mayor cautela de los inversores frente a los activos locales.
El movimiento del riesgo país resulta particularmente significativo porque el indicador no solo superó la barrera de los 900 puntos, sino que aceleró su tendencia alcista después de haber permanecido durante varios meses en niveles considerablemente más bajos.
Que factores explican la escalada del riesgo país
La pregunta del millón es ¿qué cambió en las últimas semanas para que Argentina pase de los 573 a los 918 puntos, y cuánto de esa suba responde al escenario internacional frente a los problemas propios de la economía local?
Detrás de la suba aparecen varios factores. La incertidumbre política y electoral de cara a 2027, las dudas sobre la continuidad del programa económico, la derrota del partido republicano en las elecciones de medio termino en EEUU y un escenario internacional de tasas de interés elevadas configuran parte de las explicaciones que sigue el mercado.
En el plano externo, dos resultados electorales modificaron el escenario para el Gobierno argentino: el triunfo de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil, que consiguió la reelección frente a Flávio Bolsonaro, y la derrota del Partido Republicano en las elecciones de medio término de Estados Unidos, que dejó a los demócratas con el control de ambas cámaras del Congreso. Los dos resultados representan un revés para los principales aliados políticos de Javier Milei en el exterior.
Para el analista Andrés Reschini, Argentina ingresó en una etapa en la que los inversores adoptaron una postura más cautelosa frente a los activos locales, especialmente los bonos soberanos en moneda extranjera.
«Las dudas sobre los lineamientos políticos que regirán luego de 2027 se profundizaron luego del triunfo de Lula en Brasil y puede que también con la derrota de Trump en las Mid Term», señaló. En ese sentido, advirtió que, por el momento, no aparecen demasiados argumentos desde el frente interno que permitan disipar esas preocupaciones.
Reschini también puso el foco en la evolución de la actividad económica y el crédito. Si bien observó alguna mejora incipiente en los indicadores de mora y financiamiento, consideró que todavía no alcanza para modificar el humor de los inversores.
«Alguna mejora incipiente en la mora y en el crédito que no son suficientes para cambiar el humor del mercado», resumió.
Por su parte, el asesor financiero Gastón Lentini también ubicó el origen del cambio de expectativas en el escenario internacional. A su entender, las derrotas electorales de los aliados de Milei en Brasil y Estados Unidos representan un cambio relevante para la posición geopolítica del Gobierno argentino.
En el caso estadounidense, advirtió que la nueva composición del Congreso podría limitar la capacidad de Donald Trump para avanzar con su agenda legislativa. También señaló que el mercado internacional enfrenta nuevas fuentes de incertidumbre, entre ellas las discusiones en torno a iniciativas impulsadas por senadores demócratas para limitar el desarrollo de la inteligencia artificial.
«Si Estados Unidos se pone más riesgoso, el mundo se pone más riesgoso», planteó Lentini. A su criterio, ese escenario termina repercutiendo sobre la Argentina, tanto por el impacto sobre los activos financieros como por la posibilidad de que Washington modifique su relación con el Gobierno de Milei.
El temor a perder el respaldo financiero de Estados Unidos
Uno de los puntos que más preocupa a Lentini es la posibilidad de que el Tesoro estadounidense tenga mayores restricciones para volver a respaldar financieramente a la Argentina. El analista advirtió sobre una iniciativa legislativa que buscaría impedir que el organismo pueda repetir una asistencia como la que encabezó Scott Bessent durante la tensión cambiaria y electoral de 2025.
Ese factor podría adquirir mayor relevancia si la economía argentina no consigue mostrar una recuperación más contundente. Según Lentini, la situación política interna también puede convertirse en una fuente de presión para los activos financieros si el Gobierno no logra mejorar sus niveles de respaldo.
«Si Milei no levanta su imagen o la economía no reactiva desde la famosa micro, las chances de reelección pueden ir bajando», advirtió.
Las bolsas del mundo
Los principales índices de Wall Street se desploman este jueves. Las acciones de semiconductores se hunden después de que una victoria aplastante de los demócratas en las elecciones de mitad de mandato de EEUU hiciera crecer el temor a fuertes regulaciones sobre el sector, cambiando la tendencia vista la rueda previa.
Los futuros del crudo Brent se desplomaron casi un 9% durante la noche, cayendo por debajo de los US$ 100 por barril por primera vez en dos meses. El precio ha caído cerca de un 20% en lo que va de semana, encaminándose a su mayor pérdida semanal desde abril de 2020.
Sin embargo, en las primeras horas de la mañana se observa un ligero rebote. El crudo Brent — de referencia en gran parte del mundo, incluida Argentina — sube 1,6% hasta US$ 96,17 el barril, mientras que el crudo estadounidense WTI avanza un 0,8%, hasta los US$ 88,92 el barril.
En este contexto, el índice que agrupa a las empresas más importantes de la bolsa de Nueva York el S&P 500 corrige 1,17%, mientras que el Nasdaq Composite, dedicado al sector tecnológico, se desploma 3,17%. Por su parte, el índice industrial Dow Jones se mueve 0,68% a la baja.
Las acciones tecnológicas en Europa representan una parte menor del mercado general, que está dominado en gran medida por el sector bancario y las farmacéutico. Estos sectores experimentaron un fuerte repunte este jueves, con el Euro Stoxx bajando apenas 0,17%. A nivel local, el DAX alemán cae 0,20% y el CAC francés aumenta 0,58%. Por fuera de la eurozona, el FTSE del Reino Unido sube 0,41%.
Los mercados asiáticos, que están muy expuestos a las acciones relacionadas con la IA, sufrieron pérdidas. El Kospi surcoreano se desplomó 5,28% y el Nikkei 225 japonés cayó 1,66%. En China, el Hang Seng de Hong Kong subió 3,67%, mientras que la bolsa de Shanghái aumentó 0,10%.
Fuente: Perfil
