Papelera del Sur, perteneciente al Grupo HZ, comenzará a importar de Brasil la cartulina reciclada que producía para la mayoría de los envases de las principales marcas de consumo masivo, en una medida que, según cálculos del municipio, también impacta de forma indirecta a más de 1.500 personas.
El cierre de la planta se ejecutó luego de un largo periodo de suspensiones intermitentes. En la empresa ampararon la medida en la escasa rentabilidad y la imposibilidad de competir contra los productos importados.
Pero en el municipio advierten que no se trata de una empresa en quiebra, sino de una estrategia de reconversión de uno de los grupos más importantes de la industria del packaging en Latinoamérica, ajustada al contexto de apertura importadora.
«Esto es producto de las políticas del gobierno de Milei. Esto es la destrucción total de la industria nacional. No nos creamos que la fábrica está fundida, no produce porque no le conviene producir en Argentina, le conviene importar», dijo el ex intendente de Tornquist y actual director del Banco Provincia, Sergio Bordoni.
En ese sentido, el dirigente del Frente Renovador hizo un contraste con lo sucedido hasta 2023, cuando Papelera del Sur tenía casi 215 empleados. «Hace 66 años que la papelera está en Tornquist y siempre funcionó. Con el gobierno anterior, trabajaba en doble turno. Superó todas las crisis económicas menos a Milei».
Sin instancias de negociación previa, la empresa informó en las últimas horas el cierre y los telegramas de despido ya fueron enviados a todos los empleados de la fábrica.
Sergio Bordoni, que a finales del año pasado dejó la intendencia a manos de su hija, Estefanía Bordoni, advirtió que el cierre de la planta de la papelera «va a golpear muy fuerte en la economía de Tornquist».
El actual director del Bapro estuvo reunido en las últimas horas con miembros del gremio de Papeleros que advirtieron sobre los problemas que se abren para trabajadores que tienen familiares con patologías crónicas.
«Lamentablemente se van a quedar sin mutual y eso repercute en el único efector de salud público, el hospital municipal, que ya viene concentrando la demanda desde que muchos empezaron a dejar las prepagas porque no las podían pagar», dijo.
Frente a esta situación, el gobierno de Axel Kicillof decidió intervenir de oficio y dispuso que el delegado regional del Ministerio de Trabajo provincial tome contacto con las partes, a las que convocó a una audiencia para este viernes.
«Esta situación plantea interrogantes sobre las condiciones de competencia frente a la producción nacional y el impacto de las importaciones sobre la actividad industrial local», señalaron desde la cartera laboral bonaerense.
Fuente: La Política Online
