El Banco Central (BCRA) debió volver a sacrificar reservas hoy -tras una racha compradora que duró apenas cinco ruedas-, al no registrarse ingresos por el canal cambiario por el que deben liquidar los alcanzados por el Programa de Incremento Exportador (PIE), habilitados a recibir $300 por cada dólar que vendan.
La ausencia de oferta en plena vigencia de un plan de estímulo por la vía de los precios a ella es una absoluta novedad para períodos en que hayan estado en vigencia este tipo de programas.
Quienes están alcanzados por el Programa de Incremento Exportador (PIE) además pueden depositar el ingreso en una cuenta ajustable por la suba que registre el dólar oficial (una caja de ahorro dollar-link), 37,95% más que los $217,48 recibidos en la jornada por el resto de los exportadores o personas en general que hayan vendido divisas por la plaza oficial.
Pese a todo esto, hoy el BCRA no solo no pudo acumular reservas, si no que tuvo que desprenderse de divisas.
La situación refleja el grado de incertidumbre y nerviosismo que ganó a la plaza financiara local en los últimos días, al registrarse un derrumbe del 75% en estas ventas.
En especial, porque no sólo obligó al ente monetario que conduce Miguel Pesce a mantener una tasa de devaluación oficial del peso elevada (lo dejó trepar $0,54 en la jornada, contra los $0,44 promedio por día de la semana previa) y cercana al 98% anual -de mantenerse- sino principalmente porque lo obligó a vender US$197 millones de sus raquíticas reservas, aquellas que esperaba recuperar mediante el nuevo PIE.
“Hoy no se liquidó ni un solo dólar a $ 300. Esto nos lleva a una liquidación acumulada de U$S 998 millones, con un porcentaje de retención del BCRA que baja al 27% (en total), el más bajo de las tres ediciones. Paralizado el mercado con un arranque más flojo para el PIE III”, consignó en su habitual reporte Salvador Vitelli, economista de Romano Group.
De este modo, no sólo sacrificó en una sola jornada un monto representativo del 9% de la tenencia neta de reservas (unos US$2200 millones, según estimaciones promedio de mercado), sino que además amplió a unos US$250 millones la pérdida de reservas por intervenciones sobre el mercado que mantiene en lo que va del mes, rojo que ronda los US$3250 millones en lo que va del año.
“Que no haya habido ingresos hoy por la CAM 9 es lo que más preocupa. Sin dólares en reservas es inevitable que se disparen aún más las expectativas de devaluación”, alerta el economista Amílcar Collante, de CeSur.
“Con liquidaciones nulas por dólar soja hoy y la venta de US$197 millones que debió hacer el BCRA el 2023 permanece como el peor año en materia de intervenciones cambiarias desde el 2003″, recuerda Bruno Panighel encargado de macroeconomia y finanzas en Parakeet Capital.
Los operadores ya venían alertando que la oferta sojera se mostraba más raleada en relación a los anteriores planes de dólar soja. Eso hacía que la tasa de retención de esa oferta del BCRA haya bajado en esta tercera edición del programa al 46%, es decir, 28 puntos porcentuales menos que en su segunda edición (aquella que se desarrolló de fines de noviembre hasta fin del año pasado) y 21 puntos menos que en la primera, vigente a lo largo de septiembre 2022.
Incluso se hablaba de un marcado desencuentro entre productores y empresas exportadoras, dado que el precio del grano para embarque en puerto nunca había llegado a reflejar en su totalidad la mejora de hasta 41% que estos últimos recibían por despachar -o comprometerse a hacerlo- esos envíos y liquidar las divisas por la plaza oficial.
DESINCENTIVO EXPLÍCITO
Pero nada hacía esperar hasta hace 48 horas que esas ventas se frenaran totalmente. “Ahí es donde, a las limitaciones estructurales que muestra esta oferta (dado el menor stock de grano acopiado que podría ser vendido y los problemas y demoras que enfrenta la cosecha actual de soja por la sequía), se suma la incertidumbre que ganó al mercado y los desincentivos que agregan las subas sostenidas de los dólares financieros y la brecha cambiaria”, explicó un experimentado operador.
“Que el BCRA pierda reservas era costumbre, pero que pierda reservas en pleno desdoblamiento cambiario ad hoc temporal es nuevo. Rompen hasta las malas herramientas que inventaron para durar rompiendo”, opinó el economista Gabiel Caamaño, del Estudio Ledesma.
“Más allá de las necesidades financieras de los productores, la escalada del dólar financiero de los últimos días derrumba el premio original del PIE III y constituye un desincentivo a liquidar”, explica el analista Andrés Reschini, de F2 Soluciones Financieras.
El golpe a las reservas no hizo más que incrementar la búsqueda de coberturas cambiarias, como queda a la vista en la renovada presión alcista que enfrentan los dólares financieros (operan en la jornada ya arriba de los $420 el MEP y arriba de los $430 el contado con liquidación) y en los precios que reflejan los futuros de dólar en el Matba-Rofex, mercado en el que la posición a liquidarse a fin de enero del año próximo cerró hoy a $513.
Los datos que dejó la jornada hablan a las claras del nerviosismo que ganó en las últimas horas al mercado, una dinámica sobre la que el Gobierno debería actuar más temprano que tarde.