«A la deriva», ejercicio de catarsis editorial IV

Emiliano Damonte Taborda

Me acordé de Paulino, el personaje de “A la deriva” de Horacio Quiroga, que mordido por una víbora emprende un viaje en canoa para salvar su vida, y tras una deriva dolorosa primero y delirante después, estira los dedos y muere. Me sentí identificado. Solo un aceitado espíritu crítico puede salvarnos.

El conocimiento y la información como el veneno, requieren un antídoto
La información y el conocimiento como el veneno de la serpiente requieren un antídoto

Anclaje

Mientras yo me siento a la deriva y escribo estas pavadas el dólar está a 300, la brecha cambiaria supera el 130 porciento, faltan insumos de todo tipo para la producción, en Entre Ríos no hay gas para los autos, continúan craneando trabas para el acceso a dólares y la importación, la Fiscal Goyeneche sigue suspendida en su cargo, hay 40 porciento de pobres, no hay reservas, los caminos rurales de todo el país son más aptos para el Dakkar que para la producción, los jubilados se cagan de hambre con 30 lucas por mes, y así… digo, como para establecer un punto fijo, algún concepto que nos ligue a algo así como la realidad.

De nuevo me encuentro tratando de identificar el rumbo. ¿Hacia donde nos está llevando la deriva? Porque se trata de una deriva, una cada vez más caótica y destructiva, en la que todos estamos embarcados.

Desenfocados

El embate de Cristina contra la Corte Suprema en plena recta final de la causa “Vialidad” en la que corre el riesgo de ser condenada hasta a 15 años de prisión, está tan despegado de las necesidades reales del momento, es hasta tal punto una operación personal, que aburre destacarlo. Mientras tanto Esmeralda Mitre se reúne con Samid analizando su entrada a la política… quiero volverme a dormir.

Ayer, escuchaba al Gobernador de la Provincia de Buenos Aires, que durante la presentación del programa de créditos “Buenos Aires CREA”, quiso aprovechar la volada con “picardía grietera” y dijo que la gente de “abajo del obelisco”, no podría entender lo que es una cámara de faena para cerdos, gallinas y conejos. Como siempre, todo lo que logró fue quedar como un pavo. ¡Me llegó un mail personal de la gobernación ofreciéndome salir de viaje de egresados gratis!!!! Paga la Provincia de Buenos Aires… no tener 32 años menos…

Abandonados a la deriva

Pocas horas más tarde, en “Lo que queda del día”,  tuvimos la oportunidad de entrevistar a Pannunzio, presidente de la Asociación de Productores de arándanos de la mesopotamia argentina, que nos hablaba de las dificultades que estaban teniendo para producir, y como en los últimos 10 años, a causa la estupidez política de nuestro país, la Argentina había perdido la oportunidad de desarrollar una producción, que hoy se encuentra en proceso de franca contracción, mientras que en países como Perú, goza de plena salud y se expande exponencialmente. Si…Perú, no Dinamarca o Canadá, Perú. Tan sudaca y complejo como nosotros.

Seducidos y descastados

El Gobierno también ayer, aseguró que se cerró el cupo de planes sociales y Zabaleta le pidió a los “piqueteros” (que según convenga pueden ser llamados “organizaciones sociales”), “no jorobarle la vida a la gente que va trabajar”. Cuando leí esto pensé que aunque soy porteño y vivo en CABA (entiendo muy bien el proceso de faena del pollo, ojo), y cuando tengo que ir centro y está todo cortado me lamento, le haría antes exactamente el mismísimo pedido al Presidente, a Cristina, a la Ministra de Economía, a Martínez (Secretario de energía), al Cuervo Larroque a Zabaleta y a la mar en coche: traten de “no jorobarle la vida a la gente que va trabajar”

Muchachos. ¿Me parece a mi o están tratando de diferenciarse del Frankenstein que ustedes mismos crearon? Son como el tipo que adiestró al perro para que cuide la casa y después lo quiere dar porque es mordedor.

“Todos” “Juntos”

No va a ser fácil desactivar esa dinámica que “Todos” “Juntos” construyeron, hará falta algo más que negación. Resalto “Juntos”, porque el Gobierno de Mauricio Macri, a diferencia de lo dicho en su relato actual, no modificó sustancialmente ninguna de las realidades que hoy denuncia, e incluso utilizó las “estructuras viejas” como canal de ejercicio del poder. Puede considerarse una excepción, creo yo, la seguridad, donde Patricia Bullrich dio dura pelea y cambió paradigmas. Lo demás fue enjuagadito nomás. Es cierto que faltó tiempo, pero faltó también muñeca y decisión y sobró presunción e ignorancia.

Catarsis

El ejercicio catártico de sacar las cosas a la luz ha funcionado otra vez. En esta extraña tarea de relator, interprete, comentarista, narrador de la realidad (Creo que la realidad nos es inasequible, está fuera de nuestra posibilidad) encuentro alivio y debe ser por eso que lo hago.

Que no nos despojen del espíritu crítico

En el viaje a la deriva por el flujo impersonal de información, diarios, audios, videos, charlas, entrevistas, en el que queriendo o no participar, nos veremos arrastrados, en algún momento podremos sentirnos como Paulino: envenenados y moribundos. No hay defensa sino en el espíritu crítico. En mi labor, si a algo aspiro no es a la coherencia ni a la objetividad, sino a desarrollar ese espíritu que nos salva, aunque sea simplemente para que me manden a la mierda. Que siga el baile.