El Ente Provincial Regulador de la Energía (EPRE) publicó una resolución que traslada a la tarifa eléctrica el aumento del costo mayorista, un ajuste que regirá desde agosto y que alcanzará por igual a todas las distribuidoras de la provincia. Así lo explicó el presidente de ENERSA, Uriel Brupbacher, quien remarcó que la empresa que preside cubre el 75% del mercado eléctrico provincial, mientras que el 25% restante está a cargo de cooperativas, todas alcanzadas por el mismo cuadro tarifario.
Según precisó Brupbacher, la medida es de aplicación directa: «Lo único que hizo EPRE fue transferir el costo mayorista a la tarifa», lo que en la práctica significa que el aumento dispuesto a nivel mayorista se traduce, sin modificaciones adicionales, en lo que pagarán los usuarios a partir de las próximas facturas. El funcionario aclaró que este mecanismo es común a todas las distribuidoras del país, no una decisión exclusiva de la empresa provincial.
Por qué el aumento no se siente de inmediato
«Todas las distribuidoras estamos midiendo prácticamente todos los días. Muchas de las mediciones de ahora van a tener parte del cuadro tarifario nuevo y parte del anterior, y el impacto completo recién se va a ver dentro de 60 días, cuando termine la vuelta entera de los dos meses que corresponden a una facturación», explicó Brupbacher en diálogo con «Un martillo para darle forma», Radio Plaza.
El funcionario detalló que el consumo de estos días —con la tarifa recién publicada— convivirá en la próxima boleta con días medidos bajo el cuadro anterior, por lo que el aumento pleno no se reflejará hasta la facturación de octubre. Además, evitó dar un porcentaje único de suba: el impacto varía según el segmento tarifario (T1, T2, N1, N2, N3) y el perfil de consumo de cada usuario, por lo que «es muy difícil decir cuánto va a impactar» sin distinguir por categoría.
El subsidio nacional baja de 350 a 150 kilovatios
Uno de los datos más sensibles de la entrevista fue el recorte progresivo del subsidio nacional a la energía. Brupbacher recordó que en marzo el esquema pasó de subsidiar los primeros 350 kWh a 300 kWh, y anticipó que a partir de septiembre el beneficio se reducirá a solo los primeros 150 kWh mensuales, una decisión que depende exclusivamente del Gobierno nacional y no de las distribuidoras provinciales.
El dato clave para dimensionar el impacto en Entre Ríos: una familia tipo consume en promedio 200 kWh por mes, según cifras de ENERSA. Esto implica que, salvo que el usuario reduzca su consumo a la franja de 150-200 kWh mediante un uso más eficiente —evitar la calefacción eléctrica, apagar luces innecesarias—, buena parte de los hogares entrerrianos quedará por encima del nuevo tope subsidiado desde septiembre y pagará el diferencial a un precio más elevado.
ENERSA dice mantenerse entre las tarifas más bajas del país
Pese al ajuste, Brupbacher sostuvo que la política de la distribuidora apunta a sostener a Entre Ríos «dentro de la mitad de la tabla» de tarifas a nivel nacional. Según los datos que aportó, la provincia pasó del puesto 23 —el más caro del país— a fines de 2023/2024, al lugar 12 o 14 en la actualidad, por debajo de los valores de Santa Fe y Córdoba, las jurisdicciones que ENERSA toma como referencia comparativa.
Qué subsidios provinciales se mantienen
El titular de ENERSA detalló que, además del esquema nacional, la provincia sostiene subsidios propios que no se modifican: tarifa social, usuarios electrodependientes, clubes de barrio, productores rurales («roceros») y algunas líneas de la industria manufacturera. A esto se suma un universo de alrededor de 200.000 usuarios entre ENERSA y cooperativas que conservan un subsidio en la tarifa domiciliaria. La tarifa social se tramita en las oficinas de ENERSA o de cada cooperativa, y es la Secretaría de Energía provincial —a través de un equipo de trabajadores sociales— la que evalúa ingresos familiares y otras variables para otorgarla.
Factura electrónica: el otro eje de la gestión
Consultado sobre la digitalización del servicio, Brupbacher explicó que ENERSA avanza en un plan de reconversión de la factura en papel a formato electrónico, tanto por razones ambientales como de eficiencia operativa. Quienes distribuían boletas en papel están siendo recapacitados para tareas de instalación, colocación de medidores y altas de servicio, señaló. Los usuarios que dan de baja la factura en papel acceden además a un beneficio en la tarifa y entran en un sorteo mensual de cinco termotanques solares.
