
Un empleado de la Legislatura bonaerense cuya tarjeta de débito era una de las 48 que cobró Julio “Chocolate” Rigau cuando lo detuvieron fue imputado y reconoció que lo llamaron para que simule que trabajaba.
«Nunca fui a trabajar; cobraba cero guita. Directamente me ofrecieron obra social y jubilación, a cambio de entregar la tarjeta que nunca manejé yo», afirmó el empleado que pidió reserva de su nombre.
El testimonio surje después de que la fiscal Betina Lacki imputara a los 48 titulares de las tarjetas de débito que tenía Rigaut, un hombre referenciado políticamente en el concejal massista de La Plata Facundo Albini.
Claudio Albini, padre de Facundo, se desempeñó durante años como director del área de Personal de la Legislatura bonaerense. Mientras que Facundo antes de ser concejal fue director de Control y Gestión de Secretaría Administrativa de la Legislatura boanerense.
«Yo tengo trabajo por las mías. Lo que necesitaba era tener IOMA y sumar años para algún día jubilarme; ya estoy grande, ¿sabe? Y los Albini me ofrecieron eso. Nunca imaginé todo lo que pasó después», señaló al diario La Nación.