
El Tribunal Oral Federal N°4, condenó este lunes al exministro de Planificación Federal, Julio De Vido, y al exsecretario de Obras Públicas, José López, a cinco años de prisión en la causa Skanska, el expediente que investigó el pago de sobornos para beneficiar a la empresa sueca en las obras de ampliación de los gasoductos de Transportadora Gas del Norte (TGN) y Transportadora Gas del Sur (TGS).
Sus jueces Jorge Gorini, Guillermo Costabel y María Gabriela López Iñiguez consideraron acreditada la existencia de maniobras de corrupción vinculadas a la contratación de las obras públicas y condenaron a De Vido por los delitos de cohecho pasivo y administración fraudulenta contra el Estado. López recibió la misma pena por su participación.
A día de hoy, el fallo se conoció casi 20 años después del inicio de la investigación, que comenzó en 2006 a partir de denuncias sobre una red de empresas que habría utilizado facturas falsas para justificar pagos irregulares y canalizar dinero destinado al pago de sobornos a funcionarios públicos durante la gestión kirchnerista nacional.
El caso Skanska analizó si funcionarios públicos y empresarios participaron de un mecanismo para direccionar las licitaciones de las obras de ampliación de los gasoductos Norte y Sur, proyectos impulsados para aumentar la capacidad de transporte de gas tras la crisis energética posterior a 2001.
Según la acusación, las contrataciones habrían sido manipuladas mediante licitaciones privadas y la empresa Skanska habría pagado retornos para asegurarse la adjudicación de los contratos. La maniobra incluía, de acuerdo con la fiscalía, la utilización de compañías fantasma y facturación apócrifa para ocultar la salida del dinero.
Además, el fiscal Abel Córdoba había señalado que el esquema involucraba sobreprecios y pagos ilegales a través de intermediarios. Por esa razón, junto con el fiscal Joaquín Gaset, había solicitado cinco años de prisión para De Vido, López y Néstor Ulloa, exgerente general de Nación Fideicomisos, además de la inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos y el decomiso de importantes sumas de dinero.
El audio que reveló el pago de retornos
El elemento central del expediente fue una serie de grabaciones secuestradas durante un allanamiento realizado en 2007 en las oficinas de la empresa Skanska, ubicadas en Diagonal Norte 555. En esos audios, el entonces gerente de la compañía sueca, Javier Azcárate, reconocía la existencia de pagos irregulares vinculados a obras públicas y describía el mecanismo utilizado para canalizar los sobornos.
Sin embargo, durante una conversación con el exsíndico de Skanska Claudio Corizzo, quien llevaba un micrófono oculto, Azcárate hizo referencia a los negocios relacionados con la ampliación de los gasoductos Norte y Sur y habló de contratos millonarios por obras públicas adjudicadas durante ese período. «Es un negocio de cien millones de dólares de parte nuestra, más lo de ellos. Yo no sé, doscientos palos verdes», afirmó en una de las grabaciones.
Además, el exdirectivo mencionó la existencia de retornos equivalentes al 5% de los contratos: un 3% destinado a Enargas y un 2% a Nación Fideicomisos. También sostuvo que la empresa tenía conocimiento anticipado de que resultaría adjudicataria de las obras, cuyos contratos rondaban los 100 millones de dólares.
En otro tramo de la conversación, Azcárate hizo referencia a un «pingüino», aunque nunca se pudo determinar a quién hacía alusión con ese término. También mencionó a Carlos Bache, directivo de Techint, y al contador Alfredo Greco, señalado como presunto intermediario de las operaciones investigadas.
Sus grabaciones fueron incorporadas al expediente y validadas como prueba durante el proceso judicial. Esta aparición derivó además en medidas políticas en 2007, como la salida del entonces titular de Enargas, Fulvio Madaro, y del gerente de Nación Fideicomisos, Néstor Ulloa, quienes quedaron bajo investigación judicial.
La situación judicial de De Vido y López
El exministro de Planificación Federal Julio De Vido fue uno de los funcionarios con mayor poder durante los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner, ya que estuvo al frente de esa cartera durante más de 12 años, entre 2003 y 2015. Con la condena en la causa Skanska, el exfuncionario acumula la quinta sentencia en su contra dentro de distintos expedientes judiciales.
Sin embargo, hasta el momento, la única condena firme que pesa sobre él es la vinculada a la Tragedia de Once, por la que fue condenado por administración fraudulenta en perjuicio del Estado.
Actualmente, el exfuncionario cumple prisión domiciliaria en su vivienda de Zárate.
De Vido también fue condenado en la causa Río Turbio, relacionada con el desvío de fondos destinados a la mina de carbón santacruceña, aunque esa sentencia todavía no quedó firme. Además, enfrenta otros procesos judiciales, entre ellos el expediente por el caso Sueños Compartidos, que investigó irregularidades en la construcción de viviendas sociales a través de la Fundación Madres de Plaza de Mayo.
El exsecretario de Obras Públicas, José López, permanece detenido en el Complejo Penitenciario Federal de Ezeiza. Su nombre volvió al centro de la escena en 2016, cuando fue detenido mientras intentaba ocultar casi nueve millones de dólares en un convento de General Rodríguez. Los famosos «bolsos de López».
A raíz de ese episodio, fue condenado por enriquecimiento ilícito y la Justicia decomisó el dinero hallado durante el operativo.