“Como un tábano sobre un noble caballo”. Redes de Noticias, lo moral, lo social y la cloaca de la sobreinformación

Por Emiliano Damonte Taborda

“Dios me puso sobre la ciudad como a un tábano sobre un noble caballo, para picarlo y tenerlo despierto.”(Sócrates). Frase que eligió mi bisabuelo Natalio Botana a partir de 1921 cómo slogan del diario Crítica.

Natalio Botana, fundador de Crítica, como un incómodo «tábano».

Hace un par de años que, inmerso en la avalancha diaria de información, me he planteado la necesidad de sacar cada día algo que pueda ser útil en algún plano. Al final, suelo sentirme confundido, enojado, aburrido y preocupado y me he preguntado frecuentemente a qué se debe esto.

¿Qué es lo que me incomoda, si estoy haciendo lo que siempre quise hacer?  

Mi trabajo puede separarse en dos grandes grupos de tareas diferenciadas por el tipo de análisis requerido: En uno genero contenido o información para sistemas en donde hay poco o ningún tipo de análisis moral, sino más bien una clasificación cualitativa y una exposición priva de opinión, a lo sumo un análisis ligeramente estético. Pero en el otro, busco en las monstruosas cisternas de la información de nuestro mundo, que muchas veces se parecen mucho más a una cloaca magna que a una vertiente cristalina, y aquí, es difícil hallar tranquilidad.

En Redes de Noticias nos hemos puesto, con Guillermo Pérez, como único desafío y línea editorial, mostrar aquello que no se está viendo a simple vista. En “Lo que queda del día”, el programa que hacemos todos los días de 17 a 19 por oidmortalesradio.com.ar, mantenemos el mismo objetivo, y aprovechando que la radio tiene otros tiempos más gentiles para la reflexión y que el diálogo enriquece cualquier análisis, tratamos de ir a fondo y poner en primer plano algo de lo importante que está quedando escondido.

Moral e inmoral

“Lo moral”, según una definición que se aproxima a Durkheim, son mecanismos y comportamientos que la sociedad ha probado como eficaces a lo largo de períodos larguísimos de tiempo.

Yo no soy un moralista, pero creo en la eficacia de lo moral, si socialmente se ha establecido como eficaz, es porque es eficaz sin lugar a duda. El alejamiento de tales normas genera rechazo, y es lo que sentimos cuando alguien hace algo reñido con ellas, mientras que el acercamiento genera lo opuesto.

¿Pero hacia donde nos lleva lo “inmoral”? Alguno puede haberse comenzado a sentir muy cómodo pensando que voy a decir que lo inmoral nos llevaría a la destrucción, sin embargo no es así.  Sería muy fácil. Lo reñido con la moral, no nos lleva hacia el mal. Lo reñido con la moral nos lleva hacia lo desconocido, algo que para muchos es el equivalente al infierno, pero para otros es la salvación.

La respuesta está en la “cloaca magna”

La cloaca magna de la información, de la que intentamos sacar algo cada día en nuestro trabajo periodístico, es esencialmente inmoral, es por esto que me incomoda y me deja desolado, confundido, alejado. Pero “Moral” e “Inmoral”, no equivalen a “bien” o “mal”, en ninguna de las combinaciones posibles. Creo que en el mundo de hoy, “moral” e “inmoral” equivalen mas bien a “cómodo” e “incomodo”; a “conocido” y “desconocido”; a “seguro” e “inseguro”.

En Redes de Noticias y en Lo que queda del día, optamos por estar incómodos, por escudriñar lo desconocido y por arriesgarnos a lo inseguro, seguros como estamos, de que estamos donde estamos, puestos como “un tábano sobre un noble caballo, para picarlo y tenerlo despierto.”

Aquí llegamos entonces para incomodarlos, para ofender el sentido común, para romper lo consueto, esperando que la razón o el sentimiento (da lo mismo cuál de los dos), funcionen como decantador de la realidad y nos permitan ver aquello que nos quieren esconder.

Al final la respuesta a mi pregunta inicial estaba ahí. Me sentía incómodo, porque elijo la incomodidad. Tengo la certeza de que solo se puede ser libre, lejos de las certezas.