Condenan a 10 años de prision al abusador de sus dos hijas

En el contexto de un procedimiento de juicio abreviado el Tribunal de la Sala I en la Cámara del Crimen, integrado por Miguel Ángel Giorgio, José María Chemez y Daniel Malatesta, hizo lugar al acuerdo celebrado entre el defensor oficial Luis Pedemonte y la fiscal coordinadora Carolina Castagno, y adelantó la condena de diez años sobre Víctor M, de 55 años, que compareció acusado del delito de Abuso sexual agravado por el vínculo y Abuso sexual con acceso carnal agravado.

En la audiencia estuvo presente Graciela Carnero, representante del Ministerio Pupilar, en virtud de que las víctimas son hijas del imputado y tenían entre cuatro y seis años cuando comenzaron los abusos y violaciones.

El primer hecho que se le atribuyó consistió en que “sin poder precisar fecha y hora exacta, aprovechándose de la corta edad de su hija de 6 años, estando en el domicilio que compartían, en la zona este de Paraná, abusó sexualmente de la menor en forma reiterada, tocándola en sus partes íntimas por debajo de la ropa, introduciéndole los dedos en la vagina”.

El segundo hecho fue que “sin poder precisar fecha exacta pero si desde que tenía 4 años hasta sus 11 años de edad inclusive, y aprovechándose de su situación de convivencia preexistente con la menor hija de su pareja, debido a que residían todos juntos en el inmueble sito en la zona este de Paraná, en horas de la noche y en forma reiterada abusó sexualmente de ésta, procediendo a tocarla en sus partes íntimas todas las noches, y accediéndola carnalmente, bajo amenaza de que si contaba algo la iba a matar a ella o a su madre.”.

Entre la prueba que se consideró para arribar a la sentencia, se encuentra el informe suscripto por profesionales del Equipo Técnico del Departamento Médico Forense en el que se refiere una consulta pediátrica en el Centro de Salud de Paraná XIV y la profesional que revisó a la niña, que “tenía unas marcas que podían tener relación con la situación denunciada”, añadiendo que “respecto al relato de la situación denunciada refieren que el mismo es coherente”.

También se resaltaron los informes periciales psicológicos y psiquiátricos realizados al imputado donde se concluyó que “se evidencian alteraciones conductuales morbosos o perversas, conductas de hipersexualidad (aumento de libido o deseo sexual) en el área cortical, se observan deterioro cognoscitivo leve que pueden causar conductas desinhibitorias a nivel del lóbulo frontal”. Asimismo se destacó que “presenta una personalidad inmadura, existiendo dificultad en el control de sus impulsos y alteraciones en el comportamiento e ideas desinhibitorias por lo que podría presentar conductas desajustadas”. El Tribunal evaluó los testimonios de las víctimas en Cámara Gesell por el relato contundente, claro y preciso de los padecimientos de que fueron objeto, publicó EL DIARIO.