Arándano: el aeropuerto de cargas no será aprovechable

El sector arandanero espera que la de 2022 sea una “temporada razonable” en medio de las preocupaciones por la situación económica general del país, los problemas de logística y la pérdida de rentabilidad por el atraso cambiario combinado con la inflación local. La actividad viene retrayéndose año a año a pesar de que tenía todo para ser el nuevo motor de la región. “Argentina no se subió a esa oportunidad porque a nosotros lo que nos afecta enormemente son las políticas de los gobiernos, que parece que están en contra de la fruticultura”, dijo Alejandro Pannunzio presidente de Apama, Asociación de Productores de Arándano de la Mesopotamia Argentina. Desinfló las expectativas que pudieran haber sobre las obras recientemente iniciadas para convertir el aeródromo Comodoro Pierrestegui en un aeropuerto de cargas, en relación con la producción arandanera. “Yo no me imagino a ningún arándano subiendo a un avión en Concordia”, remarcó.

En el diálogo aparece de todo menos grandes expectativas favorables. El presidente de Apama, (Asociación de Productores de Arándano de la Mesopotamia Argentina), Alejandro Pannunzio, conversó con Lo queda del día por Oid Mortales Radio (@loquequedaoidmortales), sobre la campaña 2022.

Detalló que “estamos próximos a que empiece la cosecha de la primera fruta del año, dentro de muy poco. Estamos muy preocupados por la situación general económica del país y todo el tema logístico que tiene en sí preocupación, pero las plantaciones están muy lindas, los kilos están así que espero que el resto pueda acompañar para tener una temporada razonable”.

Sobre el aspecto logístico, detalló que “nosotros tenemos la primera parte de la fruta del año, de primicia, que viaja por avión y creo que hay ocho compañías aéreas que dejaron de venir al país. De alguna manera si bien el intercambio por un lado pareciera hasta mayor, hay muchas compañías que no vienen y de hecho en Europa hay todo un lio logístico por la saturación de vuelos y como nosotros vamos en las bodegas de los aviones de pasajeros ocupando el lugar remanente en principio alguna preocupación hay ahí de poca frecuencia y además de duración de los viajes en barcos, el año pasado sobre el fin de año no fue bueno, hubo varios barcos que tardaron una enormidad de tiempo y nuestra fruta es muy perecedera”.

Contó que “los primeros destinos de esa fruta de primicia son gran parte Estados Unidos, una parte Europa y otra parte Israel”.

Respecto de los niveles de producción, dijo que “es algo menos si fuera por superficie porque hubo algunos productores que salieron de la actividad o la fueron abandonando por la crisis general, pero los campos que están trabajando en principio por las conductas climáticas y el manejo que se está haciendo están en buenas condiciones”.

Precisó que “la superficie plantada con arándano viene reduciéndose sistemáticamente hace muchos años. Llegó a tener 4.650 hectáreas y en este momento está alrededor de 2300, repartidas un 45% en el NEA en Concordia y en Bella Vista, algo en Virasoro y alguna otra localidad, el 45% del NOA especialmente Tucumán y el resto en Buenos Aires. Esta retracción se acentuó y empezó a hacerse marcada y evidente hace unos ocho años”, expresó.

OPORTUNIDAD PERDIDA

Reseñó que “nosotros tuvimos la gran oportunidad hace unos 8 años aproximadamente que fue cuando explotó el consumo mundial cuando teníamos esas 4600 hectáreas y había países que no producían ni un kilo. Ellos multiplicaron enormemente su producción y nosotros la bajamos”, comentó. Agregó que “nosotros tendríamos que haber pasado de 4600 hectáreas a 15 mil sin ninguna dificultad. Esa producción a nivel mundial se generó” advirtió. “Perú no producía –prosiguió- y así como nosotros exportamos  8 millones y medio de kilos, Perú exporta 230 millones de kilos”.

Dijo que “el consumo de arándano a nivel mundial aumenta más que las demás frutas por su valoración a los efectos beneficiosos de la salud ya que es fácil comerlo, viene en un recipiente chiquito y lo lleva un niño en la mochila y lo lleva con mucha facilidad y bueno aparte porque es muy rico”.

Afirmó que “Argentina no se subió a esa oportunidad porque a nosotros lo que nos afecta enormemente son las políticas de los gobiernos, que parece que están en contra de la fruticultura”.

Explicó que “la gran mayoría de los cultivos se ha reducido, es impensado que nosotros podamos sobrevivir con un dólar de 130 pesos, es impensado porque hemos tenido un aumento de costos enorme, para darse una idea la inflación en el último año hasta el mes pasado fue alrededor del 60% anual, nosotros vendemos en el mercado externo en dólares oficiales. El dólar oficial en ese mismo periodo aumentó un 32%. Esto pasó el año anterior también, entonces ocurre que la moneda en la que nosotros vendemos en este momento aumenta muy poco y los costos aumentan en un 60, 65 o 70%”, advirtió.

Agregó que “hubo un montón de costos que aumentaron mucho en dólares y sumado a esto el dólar atrasado enormemente, todas las veces que el dólar se atrasó en la Argentina destruyó la industria, destruyó a los productores y esto le ha pasado a diferentes gobiernos de diferentes orientaciones y hoy en este momento está pasando eso”.

Reveló que “nosotros no tenemos retenciones y tenemos reintegros que históricamente eran del 12% y ahora son del 2% por lo cual todo lo que pagamos de impuestos internos es muy difícil recuperarlos porque con ese 2% no lo recupera, o sea que de alguna manera estamos exportando impuestos”.

DISPONIBILIDAD DE MANO DE OBRA

Respecto de la disponibilidad de mano de obra, “como la superficie es más chica tendría que andar mejor”, estimó. Advirtió de todos modos que “el año pasado cuando nos visitó el presidente de la Nación trajo el decreto  517, que permitía que la gente que cobraba distintos planes sociales pudiera registrarse sin perder el plan, pero resulta que no todas las prestaciones están incluidas”.

Explicó que “por ejemplo quien tiene la tarjeta Alimentar si se da de alta pierde ese beneficio entonces eso de alguna manera no colabora para que mucha gente se pueda sumar, porque el nuestro es un trabajo estacional y con las necesidades y como están las cosas hoy, nadie se puede perder el monto de la tarjeta Alimentar. Eso por ahí hace falta resolverlo hasta que se genere una situación general para que haya más trabajo, es decir que quien quiera trabajar en la agricultura tenga esos complementos que sí ayudan para asegurar un mínimo sin ver afectadas estas prestaciones”, manifestó.

Consideró que “estamos en una situación en la que mucha gente no tiene absolutamente nada y hay que ayudarla. La cuestión sería que por ahí por otro camino, que en este gobierno ni otro lo hacen, que sería ayudar más a la generación del trabajo, ¿y cómo se genera más trabajo? Con menos impuestos al trabajo, ayudando más a la inversión para que haya más trabajo”.

Propuso que “por ejemplo a todos los cuentapropistas que hay un montón que son monotributistas les suban mucho nivel el monotributo para que la gente sin tener que pasar a ser Responsable Inscripto, que es una condena ser Responsable Inscripto, pueda facturar por mucho más valor sus servicios sin cambiar de categoría pero pagando una sola cosa por mes, una vez que le cubra todo, simplificando, habría mucha gente que podría trabajar inclusive sumándose a modalidades nuevas de trabajo que luego de la pandemia hay un montón de gente que no quiere por ahí trabajar en una empresa fija, quiere trabajar por su cuenta dando su servicio, siendo part time en una empresa, digamos otras modalidades. Yo creo que acá estamos con un modelo recontra rígido que lo único que hace es atentar contra la fuerzas de trabajo”, opinó.

Respecto del tipo de cambio, detalló que “nosotros como no tenemos retenciones cobramos los $128 que vale el dólar oficial, hay otras producciones que tienen retenciones que cobran menos pero si un dólar vale $300 y nosotros cobramos $130 los $170 quedan para que los disponga el Estado del modo que quiera y la Constitución habla de Federalismo. Mándenle a cada provincia lo que corresponde que no tenga que ir un gobernador de provincia pedir una limosna a Buenos Aires, si la está generando la provincia. Por qué no lo hacemos de esa manera, que vaya cada cosa a donde se generó y que haya desarrollo local en cada provincia”.

En materia de infraestructura, dijo que “nosotros en esta zona la verdad que teniendo la ruta 14, esa parte la tenemos bastante bien resuelta. Después los caminos rurales en la Argentina son un desastre en todo el país, acá tenemos la suerte de tener la Autovía que por lo menos eso favorece”.

EL AEROPUERTO DE CARGAS NO VA A SER APROVECHABLE PARA EL ARANDANO

Pannunzio desinfló las expectativas que pudieran haber sobre la obra de ampliación del aeródromo Comodoro Pierrestegui para convertirlo en un aeropuerto de cargas, en relación con la producción arandanera. Remarcó: “El aeropuerto de cargas no va a ser aprovechable para nosotros”. Dijo que “es una muy buena obra pero en realidad a nosotros lo que nos va a favorecer es para tener un modo más de conexión. Nos ayuda por la parte comercial que un cliente que viene desde el exterior, desde Ezeiza, desde Aeroparque, viene pasa el día y se vuelve en un día como lo hacíamos anteriormente con Laer”.

Agregó que “creo que es muy importante para el turismo de la ciudad, para poder hacer en el Centro de Convenciones congresos  con gente que venga desde otros lados, me parece que la conectividad es básica”.

Reiteró: “No para llevar fruta porque la fruta ya no podría pagar el costo de un avión que vaya desde acá, no lo podríamos llenar. Lo que va por avión tenemos que ir desde Ezeiza. Yo no me imagino a ningún arándano subiendo a un avión en Concordia”, remarcó.

Recordó que “cuando nos llamaron el primer día como Comisión Directiva de APAMA a la reunión con el BID en el Centro de Convenciones. Lo dije personalmente, todo bien con el Aeropuerto pero no lo piensen para cargar arándano porque un avión carguero necesita una longitud de pista que no es la que se va a construir en Concordia. Además traer un chárter para llenar de arándanos es una cosa muy difícil porque el avión, según explica la gente que sabe de aeronáutica tiene que tener la ida y la vuelta garantizada. Es muy difícil que nosotros consiguiéramos una ida de un viaje desde el exterior hacia Concordia que pudiera estar trayendo mercaderías que pudieran bajar acá con utilidad y que después nosotros pudiéramos hacer esa vuelta, esto lo aclaramos desde el primer momento”, rememoró.