
El gobierno de Entre Ríos insistió en que pondrá en marcha un nuevo sistema de provisión de alimentos para los comedores escolares, luego de un proceso de revisión que permitió detectar debilidades estructurales en el modelo vigente durante más de dos décadas. La reforma busca garantizar igualdad en la calidad de los alimentos, fortalecer los controles sobre los recursos públicos y liberar a las escuelas de tareas administrativas que no les corresponden.
A continuación la explicación completa que brindó el gobiernoprovincial después de las críticas que recibió, entre otros, del Centro de Comercio, Industria y Servicios de Concordia.
«El nuevo esquema comenzó a diseñarse hace casi dos años, luego de que la actual gestión detectara importantes diferencias entre escuelas en la calidad de los alimentos, distintos precios para productos similares, dificultades para ejercer controles homogéneos y una sobrecarga administrativa sobre directivos y docentes, que en muchos casos debían destinar tiempo a gestionar compras, buscar proveedores y administrar recursos destinados a la alimentación escolar.
Un proceso licitatorio que llevó varios meses
El expediente se inició en agosto de 2025 y el llamado a licitación pública fue autorizado en abril de 2026, luego de la elaboración de los pliegos y la intervención de los organismos técnicos y de control correspondientes.
Durante el proceso se presentaron dos empresas. Tras la evaluación de la documentación y de las ofertas, una de ellas fue desestimada por incumplimientos documentales y administrativos previstos en los pliegos, mientras que la restante cumplió con la totalidad de los requisitos técnicos, administrativos y de calidad exigidos para la prestación del servicio.
La adjudicación se realizó sobre la base de criterios previamente establecidos en la licitación N 02/26 y no por el lugar de radicación de la empresa.
Qué cambia con el nuevo sistema
A partir de esta modalidad, el Estado provincial centralizará la provisión, logística y distribución de alimentos no perecederos destinados a desayunos y meriendas. Esto permitirá garantizar los mismos estándares de calidad nutricional en toda la provincia; asegurar la trazabilidad de los productos desde su origen hasta cada escuela; unificar criterios de compra y liberar a las instituciones educativas de tareas administrativas vinculadas a la adquisición de alimentos.
El objetivo de la medida es mejorar la calidad del servicio y el control sobre los recursos públicos.
Cómo funciona la contratación
La contratación se realizó bajo la modalidad de Orden de Compra Abierta, un mecanismo previsto por la normativa de contrataciones del Estado que establece un monto máximo estimado para garantizar el abastecimiento durante toda la vigencia del contrato.
Esto significa que el monto previsto en la licitación no representa una inversión ya ejecutada ni un gasto comprometido en su totalidad.
En ese sentido el monto informado constituye el límite máximo previsto para la contratación y que la ejecución dependerá del consumo efectivo durante los ciclos lectivos alcanzados por el contrato.
Un sistema con mayores controles y transparencia
Uno de los objetivos centrales de la reforma es fortalecer los mecanismos de control sobre una política pública tan sensible como la alimentación escolar.
Desde el inicio de la gestión, el Gobierno provincial incrementó las auditorías y los controles sobre el funcionamiento de los comedores escolares. Ese trabajo permitió detectar irregularidades que derivaron en 10 denuncias penales en distintas localidades de la provincia, además de la instrucción de sumarios administrativos y otras actuaciones internas.
«Así sea una sola denuncia o un solo desvío de fondos públicos, este Gobierno no lo va a permitir. Durante muchos años se consolidó un sistema con debilidades en los controles, demasiadas intermediaciones y situaciones que nunca se revisaban porque cualquier intento de modificarlo era presentado como un ataque a la escuela o a la alimentación de los chicos. Nuestra responsabilidad es exactamente la contraria: cuidar los recursos públicos para garantizar una mejor alimentación», señaló Lautaro Azzalini, director general de comedores escolares.
El nuevo esquema apunta precisamente a fortalecer la trazabilidad de cada compra, mejorar los controles y asegurar que los recursos destinados a los comedores lleguen efectivamente a quienes tienen que llegar.
Mejor calidad nutricional para todos los estudiantes
Otro de los cambios centrales del nuevo sistema es la mejora en la calidad nutricional de los alimentos que recibirán los estudiantes.
La empresa adjudicataria se especializa en la elaboración de alimentos fortificados destinados a instituciones educativas y presentó una propuesta que cumple con los requerimientos nutricionales establecidos en los pliegos de la licitación.
Los productos aportan el requerimiento diario de vitaminas y minerales, presentan un perfil de grasas saludables y no contienen conservantes ni colorantes, de acuerdo con las especificaciones técnicas presentadas.
«El objetivo no es solamente garantizar que los chicos reciban un desayuno o una merienda, sino que esos alimentos tengan un verdadero aporte nutricional. En muchos casos el sistema anterior terminaba ofreciendo productos de bajo valor nutricional. Lo que buscamos ahora es que la calidad de los alimentos sea la misma en toda la provincia y responda a criterios técnicos definidos por especialistas», explicó Azzalini.
Fuente: Gobierno de Entre Ríos