El gobierno provincial dispuso la reformulación del esquema de subsidios al transporte que a partir de ahora irá directamente al usuario a través de su tarjeta Sube, en lugar de a las empresas como antiguamente. El nuevo sistema entusiasma a las empresas porque otorga previsibilidad, según dijo Daniel Lapalma de la Cámara de Transportes de Concordia. Precisó que en el caso del boleto estudiantil, que ahora será gratuito para el usuario, la Provincia pagará el 50% y el resto «el sistema». Por ahora la Municipalidad no pone nada, pero hay expectativas de que para el presupuesto 2026 incorpore un aporte.
Tras la aprobación en el Concejo Deliberante del boleto gratuito para el nivel estudiantil y el boleto Concordia para quienes tienen domicilio en la ciudad, Daniel La Palma, representante de la Cámara de Transportes de Concordia, las empresas de transporte urbano de pasajeros, habló con el programa Lo Que Queda del Día en Oíd Mortales Radio sobre la realidad del sector.
Daniel Lapalma: -Esto es un tema que se estuvo trabajando durante un mes, aunque ya se viene manejando desde el principio del año cuando se hablaba del boleto estudiantil gratuito y el boleto docente.
Se demoró un poco justamente porque había que definir quién iba a financiar las gratuidades. Es un tema bastante difícil y sensible. Llegó un momento que la provincia decidió cambiar el formato en el que pagan los subsidios y dirigirlo a la demanda antes de la oferta y eso necesitaba una implementación.
Se trabajó con la Municipalidad y lo que se hizo no es un aumento de boletos. Un aumento de boletos tuvimos el 1 de agosto, eso es donde todas las tarifas se incrementaron. Acá lo que se hizo fue cambiar un cuadro de estructura tarifaria.
El boleto único, que es el boleto que hoy paga mil pesos cada usuario, a partir de esta implementación no va a pagar más mil pesos, va a poder pagar 980 pesos o 1.400, lo que el pasajero elija. Esto no es algo que lo va a elegir arriba del colectivo. Todo pasajero que hoy viaja pagando mil pesos, haciendo un trámite en las oficinas de Sube en Terminal de Ómnibus, Plaza 25 de Mayo o en las oficinas de Tránsito y Transporte en Carriego y La Rioja, va a conseguir el acceso a lo que se llama el Boleto Concordia y va a pasar a pagar 980 pesos a partir de ese trámite, con la implementación de esta estructura de tarifa. Es decir, a ellos no les aumenta siempre y cuando hagan el trámite.
Si no hacen el trámite, van a pagar los 1.400, que es el precio sin descuento.
Esto no implica un aumento de tarifa. Es un cambio de estructura, es un cambio de formato de trabajo. La provincia cambia la manera en que se pagan los subsidios, ya no son más a la oferta, son a la demanda. Ese subsidio a la oferta que te achicaba el precio que valía la tarifa plana o el precio de lista del boleto, sube en proporción de los subsidios que se retiraron y que ahora se enfocan específicamente hacia el estudiante.
Todo lo que se hizo fue analizar para que el cambio de estructura, de la forma en que impacta en los distintos tipos de boletos y no genera un aumento de ingresos a las empresas. Eso es otro motivo por el cual esto no es un aumento. Un aumento por definición es cuando todo sube.
Acá hay tarifas que suben y algunas que bajan. Todo aumento de tarifa tiene como objetivo mejorar el ingreso de las empresas para que puedan cubrir los mayores costos.
En este caso, más allá de que cambien las estructuras, algunos boletos aumentan, otros bajan, el ingreso de las empresas no mejora. Con suerte se mantiene en equilibrio o dependiendo de cómo viajen los pasajeros, puede haber un incremento pero en función de si hay más usuarios en el sistema. Pero con el mismo escenario, estas nuevas reglas generan un equilibrio en el ingreso de las empresas.
No genera una mejora. Sí genera un mayor uso, porque al tener un universo de pasajeros muy grande como el de estudiantes que va a viajar de manera gratuita, es muy probable, y se espera, que haya más usuarios en el sistema.
Lo Que Queda del Día:- ¿esa mayor cantidad de usuarios en el sistema le genera a las empresas un mayor ingreso?
DL: – Probablemente sí.
LQQDD: – ¿El sistema va a pagar en función de los usuarios que transporten?
DL: – Exacto, el sistema va a pagar en función de los usuarios que transporte. El tema es que ahora tenemos que ver, cuando esté definida realmente la movilidad de los universos de usuarios. Nosotros que estamos trabajando, transportando diariamente las personas, hemos observado que hay muchos estudiantes que viajaban pagando tarifa social en vez de estudiante. Era una tarifa que en vez de pagar los 500 pesos que correspondía por el boleto estudiante, lo hacían viajando con una tarifa de atributo social federal y pagaban 450.
LQQDD:- ¿En qué caso se usa ese atributo social?
– Ese atributo social es para jubilados, veteranos de Malvinas, asignaciones AUH (Asignación Universal por Hijo), y otros universos más que financia el Gobierno Nacional. Quien se hace cargo de esos universos de pasajeros es el Gobierno Nacional. La provincia ahora ha decidido hacerse cargo de los estudiantes y el resto del sistema funciona aportando al pasajero casi el 100% de la tarifa.
Desde la Municipalidad de Concordia, junto con la Cámara, decidimos dar una mano a los pasajeros que quedaban sin subsidios, que son los que están pagando actualmente mil pesos. Se crea el Boleto Concordia y con eso se les da una mano al menos por un tiempo, veremos cuánto tiempo lo podemos manejar o ver cómo resulta el sistema.
LQQDD: – ¿la parte del atributo social lo paga la Nación?
DL: – La tarifa social federal, eso lo paga Nación, exactamente.
LQQDD: -¿El boleto estudiante lo paga la provincia?
DL: – El boleto estudiante va a pagar la provincia.
LQQDD: – ¿el 100%?.
DL: – No, lo va a pagar nada más que el 50%.
LQQDD: – ¿Y el otro 50% ?
DL: – Lo paga el sistema, por así decirlo.
LQQDD: – ¿Y quién es el sistema?
– El sistema de los usuarios. El sistema se sostiene con tres principales ingresos, los que aporta Nación a través de la tarifa social federal, los que aportaba provincia a través de un fondo compensador, que ahora se va a ir a la demanda, y los que aportaban los pasajeros. Lo que falte de ingresos para cubrir los costos se tiene que definir mediante la tarifa, el universo (total) de usuarios y de ahí se determina más o menos el valor en el cual tiene que estar una tarifa para generar los ingresos necesarios.
Cuando una parte de los pasajeros viajan gratuitamente, como los discapacitados, por ejemplo, que no se hace cargo nadie, eso se hace cargo en realidad el usuario. Quien paga la gratuidad de esos usuarios es la tarifa plana. Por eso la tarifa plana se está haciendo demasiado alta, 1.400 pesos, y evidentemente, si continuáramos con una tarifa solamente en 1.400 para todos aquellos que no tengan algún beneficio, tendríamos cada vez menos usuarios en el sistema, y entraríamos en un tobogán descendiendo la cantidad de pasajeros mensualmente y estrecharíamos el sistema.
LQQDD: – pero cuando hablás del sistema, estás hablando del margen de las empresas, en definitiva.
DL: – Sí, sí, exacto. El sistema en general es el universo de usuarios, empresas, los que estamos justamente operando diariamente. Quienes aportan los ingresos son los pasajeros.
Se va a seguir negociando para que en algún momento el reconocimiento sea sobre el 100% de esa tarifa (del boleto estudiantil) y de esa manera se pueda reducir un poco más el valor de la tarifa plana. Pero son negociaciones que tienen que transcurrir en el tiempo, desarrollarse, la provincia encontrar el equilibrio para funcionar y financiar este sistema.
El riesgo de pasar un subsidio a la demanda para quien pone la plata, es decir, para la provincia, es que esto es variable, No lo podés predecir. Antes, la provincia con un fondo compensador estaba de una manera muy cómoda, sabía cuánta plata, decidía cuánta plata ponía, y si alcanzaba o no el sistema era otra cuestión. Ahora se la juega porque el universo de pasajeros puede crecer, y si hay mayor demanda, tiene que poner más plata.
LQQDD: – ¿cómo deja esta situación el equilibrio de las empresas, el económico esencialmente y después la parte financiera, por los plazos, por un lado de los pagos que hace el sistema federal y de los pagos que se ha comprometido la provincia?
DL: – La tarifa social federal viene, como de costumbre, ya hace un año y pico pagándose de manera regular a 30 días, eso no tiene diferimiento, no está atrasado en los plazos de pago. La provincia con este nuevo esquema se comprometió a que va a pagar, por ejemplo, el fondo que corresponde con el aporte del mes de agosto para el 20 de septiembre, así que todavía está en cumplimiento, queremos que llegue el 20 y cumpla con lo que corresponde con el mes de agosto, y de ahí más se va a hacer seguramente esa fecha de pago.
LQQDD: – ¿Cuál es el aporte de la Municipalidad en todo esto?
– Por el momento no pone nada. También es otra chance de negociar y conversar para que a partir del año que viene el municipio pueda incorporar en el presupuesto 2026 un aporte al sistema de transporte urbano y con eso también reducir el valor de la tarifa.
LQQDD: -En este universo de ingresos ¿qué representa para las empresas el aporte que hace el sistema federal y el aporte de la provincia?
– El sistema de Nación estaba representando un 25%, otro 25% representaba lo que ponía la provincia a modo oferta, y el otro 50% lo ponía el sistema o los usuarios. Ahora tenemos que ver cómo queda toda esta modificación en cuanto a lo que pone la provincia, pasa a ser a la demanda. Eso va a ser variable, en función de los pasajeros que se transporten.
Por ejemplo, ahora viene el mes de septiembre, que todavía no está impactada la actividad, pero supongo que para fines de la semana que viene ya va a estar impactada. Y tenemos el mes de octubre, que normalmente es el mes con la mayor cantidad de pasajeros transportados en todos los universos del año. Generalmente octubre es el mejor mes del año.
LQQDD: -¿Y qué va a pasar en el verano?
DL: – En el verano obviamente no se va a aportar, la Provincia no va a aportar porque obviamente no hay estudiantes en el mes de enero, es un punto que se está conversando y negociando a ver cómo se puede hacer que la Provincia aporte en función de algún tipo de pasajeros o que adecuación se haga y en ese sentido.
LQQDD: – ¿Cuál es la situación de las empresas en este contexto?
DL: – La situación de las empresas respecto a esta decisión y con este cuadro tarifario estimamos que vamos a mantener los ingresos que teníamos.
LQQDD: – ¿Podíamos calificar como saludable la situación de las empresas con esos ingresos?
DL – Y lo resumiríamos que no estamos lo suficientemente bien como nos gustaría, pero es lo mejor que hay. Hemos mejorado bastante, no estamos en buenas condiciones, pero se han podido renovar algunas unidades, reparar algunas otras, ha mejorado el parque móvil de la ciudad, ha mejorado un poco y en ese sentido estamos intentando continuar. Hay muchas unidades que se han reparado, se han pintado íntegramente. Hace dos años atrás no podíamos reparar unos tapizados, imagínate que hoy por hoy ya se están pintando unidades, se han renovado algunas unidades, se han renovado unidades, material rodante muy viejo.
Antes teníamos dos fondos descompensadores, los llamábamos nosotros, porque en vez de compensarnos nos descompensaban todos y de a poquito se fueron eliminando y se va cumpliendo lo que siempre hemos pedido: que los subsidios no sean a la oferta, que no sean fondos compensadores, porque nunca compensaban, terminábamos descompensando y hoy por hoy son o se están convirtiendo lentamente en la demanda. Eso le da una previsibilidad a la empresa.
Antes eran montos fijos que decían los gobiernos y nosotros recibíamos un coeficiente, no más que eso. Una ciudad aumentaba kilómetros, incorporaba nuevas líneas en otras ciudades, nosotros veíamos reducciones en nuestros ingresos. No había certeza de lo que iba a llegar, no se podía hacer una previsión.
Hoy por hoy, si tuviste tantos pasajeros o tantos pesos, podés darle previsibilidad a la empresa. Y esta previsibilidad es la que se pasa y es la que normalmente los gobiernos no quieren asumir y la que se deja a cargo de las empresas. Por lo que a la larga termina siendo fondo descompensador. En momentos de altísima inflación se transformaba en que no se podía funcionar.
Nosotros venimos en situación crítica desde el año 2020. Desde la pandemia no hemos podido recuperar la situación financiera de las empresas. 2020 pandemia, no levantamos la cantidad de pasajeros suficientes, 2021 fue crisis de gasolina y neumáticos, 2022 fue crisis de productos y en 2023 todos los colectivos de crisis inflacionaria.
Hoy por una pieza de un colectivo de un repuesto estamos pagando y no me animo a decir que una cuarta parte, pero como mínimo seguro estamos la mitad que en 2023. Eso es lo que ha ocurrido por el momento. Podemos destinar los mismos costos a otras cosas.
LQQDD: -En el transporte de Concordia, ¿cuánto hay de cooperativas y cuánto hay empresas de otro tipo?
DL: -Había siete operadores, quedaron cuatro, de los cuatro, tres son cooperativas y la restante es una SRL.
LQQDD: -¿El hecho de que sean cooperativas le da una fortaleza particular al sistema?
DL: -Las cooperativas tenemos una particularidad. No tenemos un costo operativo menor, pero no pagamos las cargas sociales que paga una empresa. Por estar asociado a las cooperativas, (cada trabajador) se tiene que hacer tanto de la obra social y también de la jubilación a futuro. Entonces el costo lo tenemos manejado de otra manera. Tenemos más asimilación, pero no menos costos.
Fuente: Redes de Noticias – Oíd Mortales Radio
