
El secretario de la Cámara de Productores Porcinos de Entre Ríos (CAPPER), Juan Pablo Cerini, aseguró que «de alguna manera» el presente del sector es bueno y el futuro promisorio, con el crecimiento sostenido del consumo interno de la carne de cerdo no sólo por una cuestión de precios.
Cerini dialogó con Lo Queda del Día en Oíd Mortales Radio de Concordia y aseguró que «los esquemas de alimentación hacen que el cerdo de hoy sea totalmente distinto al chancho de hace 20 años».
Dijo que «la Argentina tiene todas las oportunidades de ser abastecedor de carnes a nivel mundial» y en ese contexto «el sector porcino tiene que alimentar a los 45 millones de argentinos y poder ofrecer carne de calidad en cualquier mercado del mundo como lo hace el sector avícola y el sector vacuno» para lo cual tiene todas las condiciones para hacerlo, afirmó.
Repasó que «venimos viendo ya desde el año pasado que la brecha histórica entre el precio de la carne vacuna y el precio de la carne de cerdo se amplió. Lo que históricamente fue un 25 o 30% de diferencia de precios entre los cortes de carne vacuna contra los cortes de carne de cerdo, el año pasado casi todo el año estuvo alrededor del 50% y lo llamativo es que hoy o en los últimos 2 o 3 meses sobre todo desde las Fiestas a esta parte ya la brecha es del 100%. Una costilla de cerdo en el mostrador de cualquier carnicería está alrededor de los 10.000 pesos e incluso menos y una costilla de carne de vaca ronda los 20.000 pesos. Con la pulpa pasa lo mismo, por ahí la pulpa de cerdo está entre los 8.000 y 9.000 pesos y la de vaca está arriba de los 17 o 18.000 pesos. Claramente es un indicador que llama al consumidor a volcarse a probar y a incorporar en la diaria la carne de cerdo.
Lo Que Queda del Día: – ¿Es solamente el precio lo que ha provocado este vuelco?
Juan Pablo Cerini: -No, el indicador de precio hoy está en niveles más altos o más desfasados de lo normal y siempre es como un gran motor de decisión cuando hay un precio desfasado de lo habitual, pero la realidad es que en los últimos 20 o 25 años la carne de cerdo ha ganado un espacio en la dieta, en la diaria, en las comidas que no tenía antes porque hoy en día no solamente la costeleta sino también la milanesa, la carne picada y hasta los bifes de pulpa se suman a la bondiola, el pechito y el matambre que son históricamente los cortes más consumidos y son parte de la diaria.
LQQDD: -¿Y esto ha sido también producto de algún cambio en el modo de producir el cerdo?
JPC: -Los parámetros productivos o los esquemas productivos están en constante evolución, en la carne vacuna, en la carne porcina, como en la carne avícola, como en la agricultura o en cualquier otro aspecto de la economía donde la tecnología genera avances, pero sin duda que a nivel producción de cerdo, sobre todo el país, vivió una transformación en la matriz productiva en los últimos 20 o 25 años en donde aparecieron granjas tecnificadas con una inversión importante, digamos, el sector porcino es de las tres carnes la que requiere una inversión más intensiva a nivel grande. La inversión para poner un establecimiento porcino suele ser más alta que incluso la del establecimiento avícola, tienen otras características edilicias, otro tamaño y cuando a la producción porcina se le agrega tecnología, procesos, genética, sanidad, alimentación, la eficiencia que se logra es súper interesante y Argentina y puntualmente Entre Ríos, el nivel de eficiencia está muy bien ubicada.
LQQDD: – ¿Dónde está Entre Ríos hoy en el concierto de la producción porcina argentina?
JPC: -Entre Ríos históricamente ha sido y lo sigue siendo la cuarta provincia si uno mide la producción tanto en el stock de cerdas productivas como en la cantidad de kilos producidos o de animales faenados. Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires, muy parejas las tres, son el pelotón de arriba, cada una tiene alrededor del 25% de la producción nacional, entre el 25 y el 30, y Entre Ríos viene cuarta con un 7 o 8% de la producción, pero con un crecimiento muy pronunciado en los últimos 20 años, en los que se han instalado granjas con buena tecnología que utilizan genética, que utilizan esquemas de alimentación eficiente, que hacen que el cerdo de hoy sea totalmente distinto al chancho de hace 20 años o el que por ahí uno ve lamentablemente en basurales o en lugares así.
LQQDD: – A eso me refería si hubo también un quiebre en los modos de producción…
JPC: – Absolutamente, la chanchería esa que antes estaba anexa a una quesería y los cerdos comían el suero, lo que sobraba de la industria láctea, esa chanchería producía chanchos justamente. Nosotros hoy en día producimos cerdos con animales absolutamente distintos, no solamente en su aspecto físico, en su alimentación y en su genética, sino que principalmente en la calidad de la carne, el sabor, el color y el olor. Hoy en día la carne de cerdo no tiene tufo, y antes sí, hace 20 años sí, era chancho básicamente.
LQQDD: – ¿este tipo de producción lo hace exclusivo de la alta inversión o es posible también la incorporación de pequeños productores al mundo porcino?
JPC: -En todas las producciones de commodities, la escala es una barrera de ingreso muchas veces. Hay mínimos viables, o mínimos debajo de los cuales la producción es muy complicada, o debería tener un esquema comercial lo suficientemente potente para suplir la deficiencia productiva. Esto mismo de la escala pasa en cualquier otra producción intensiva o extensiva de algún commodity.
LQQDD: – ¿Que la producción nacional esté concentrada en la Región Centro más Buenos Aires, está vinculado a cuestiones agroecológicas?
JPC: -Yo interpreto que tiene más que ver con una cuestión tradicional, histórica, de que en la Pampa Húmeda se nuclea todo el foco agropecuario o de agregado de valor del producto de la agricultura. Pero la realidad es que es habitual que empiecen a darse proyectos, y de hecho hay varias granjas de tamaños considerables, en lugares donde es viable hacer maíz pero queda lejos de los puertos. Me refiero a lugares como el norte de nuestra provincia, Santiago del Estero, puede ser el norte, el NOA, que tiene zonas agrícolas muy interesantes, e incluso también en San Luis. En San Luis hay varios proyectos de cerdo que al estar lejos de los puertos, producir maíz para dárselo de comer al animal ahí mismo en el campo es súper eficiente y muy rentable.
LQQDD: -Entonces, ¿no hay limitaciones de clima y suelo para producir pero sí es condicionante la disponibilidad de alimento?
JPC: – La limitación es parcial en relación al clima. En los lugares muy inhóspitos el animal lo sufre, ya sea por el calor excesivo o las temperaturas muy muy bajas, pero estamos hablando de extremos, y te diría que sufre más los calores excesivos, o sea, demasiados días o meses de estaciones del año con arriba de 40 grados, pero me estoy refiriendo más a lugares como el NOA, por ejemplo, donde ni siquiera tienen amplitud térmica para llegar a pasar, porque el animal en un contexto fresco o de frío no sufre tanto a la hora de la alimentación y demás como el calor.
LQQDD: -¿este 7-8% con el que participa Entre Ríos en la producción nacional es superable? ¿es posible estar en otro nivel?
JPC: -Llegar del 7% al 20-25% o restarle puntos a las otras provincias no es tan fácil, pero sin duda que cada provincia tiene sus propios desafíos, y yo creo que el desafío que tiene Entre Ríos de cara a la Región Centro y a Buenos Aires, es atraer inversiones. Nosotros como provincia tenemos que ser elegibles para cualquier persona que quiera hacer un desarrollo económico, por tener condiciones de inversión o elegibilidad más atractivas que Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires. Creo que ese es el desafío para que se produzca.
LQQDD: -Es un criterio que excede a la producción porcina…
JPC: -Exacto, sin lugar a dudas, sumado a que también algo general para todo el país, si no hay condiciones crediticias, estables y atractivas, que es lo que ha pasado en los últimos 3 o 4 años, es difícil que se vuelquen al sector inversiones considerables que son las que necesita para crecer. Entonces si uno mira la tira de producción o de stock de madres, de cerdas productivas en los últimos 3 o 4 años, no ha crecido. Por esto que digo, porque los crecimientos que se han dado son porque granjas que ya estaban aumentaron, pero no entraron nuevos jugadores, que generalmente entraron con créditos, con tasas negativas con respecto a la inflación y con la macroeconomía configurada de la forma que estuvo antes, antes del cambio del modelo económico. Creo que todavía estamos en la adaptación al nuevo modelo económico, que puede ser un poco más depurado de la inflación y más lógico, pero que cuesta todavía cambiar el chip y que el tomador de decisiones, el que tiene que invertir, esté convencido que es sostenible esto y se decida a enterrar su capital en el campo.
LQQDD: -¿qué pasa con las condiciones de mercado? ¿Está cerca del techo o todavía tiene mucho para crecer?
JPC: -La realidad es que Argentina tiene todas las oportunidades de ser abastecedor de carnes a nivel mundial. Yo no me puedo conformar con que el sector porcino aspire a alimentar solamente a 45 millones de argentinos. El sector porcino tiene que alimentar a esos 45 millones de argentinos y poder ofrecer carne de calidad en cualquier mercado del mundo como lo hace el sector avícola y el sector vacuno.
LQQDD: -¿Tiene las condiciones para hacerlo?
JPC: -Sin lugar a dudas, ese es nuestro desafío. Argentina tiene que lograr exportar a muchísimos países carne con valor agregado.
LQQDD: -Si uno mira los números de la producción en la línea de tiempo, ponías el mojón hace 20 o 25 años atrás, ¿cuáles son los números en términos de producción?
JPC: -A nivel productivo, el indicador más potente que tenemos es cómo ha crecido el consumo interno, porque primero se abastece el mercado local para después dar el salto exportador. Nosotros a comienzos de los años 2000, estábamos consumiendo alrededor de 3 o 4 kilos por habitante por año, donde más de la mitad eran fiambres. El corte fresco, el pechito, la bondiola, el carré, eran prácticamente un subproducto de la industria que hacía fiambres, que hacía jamón cocido, paleta y todo lo que va a la picada o al sándwich.
Todos estos años se ha desarrollado considerablemente todo el canal de consumo de fresco, por lo cual llegamos a números cercanos a 18 o 19 kilos por habitante por año de consumo de carne de cerdo, que engloba fiambres y fundamentalmente fresco.
LQQDD: -Por debajo de la mitad todavía lo que consumimos de carne de vaca…
JPC: -Sí, debajo de la mitad de la carne de vaca, debajo de la mitad de la carne de pollo, pero con un crecimiento muy interesante en todos estos años.
LQQDD: -¿Cuál es el parámetro mundial? En otros países que son grandes consumidores de cerdo, ¿cuál es el consumo per capita?
JPC: -España está por encima de los 26 o 27 kilos, Brasil está ahí alrededor de 25 o 26. Estados Unidos está arriba de 30. Nosotros tenemos una característica como país que somos uno de los que más carne come, contando las tres carnes. Estamos en niveles de top 5 de consumo de carne. Entonces ahí esa canasta es difícil hacerla crecer globalmente, sino que lo que hacemos es comernos kilos entre el pollo y la vaca. Porque además el pescado tampoco juega este partido, porque la cultura del argentino no está muy asociada al consumo de pescado. Esto es de suma cero, por lo cual lo que crezca uno, se lo roba otra carne. Pero de alguna manera yo creo que hay un complemento y ahí está la buena noticia al final del día, es que si Argentina es muy competitivo produciendo carne vacuna, si el mercado mundial de carne vacuna está demandado porque la movilidad ascendente económica, sobre todo en Asia, hace que los chinos quieran comer más carne vacuna y estén dispuestos a pagar más por eso, nosotros tenemos productos para vender afuera la carne vacuna y tenemos complementos en el mercado local para brindar una carne de muy buena calidad, muy rica, muy saludable, a un precio mucho más accesible, que es la carne de cerdo, justamente.
LQQDD: -¿Podemos resumir que el presente del sector es bueno y el futuro es promisorio?
JPC: -De alguna manera sí. El productor a nivel granja hoy está recuperando algo de rentabilidad porque estuvo muy ajustado en los últimos meses del año pasado, hoy está buscando recuperar algo de rentabilidad con algún movimiento de precio, pero yo siempre fui y soy muy optimista con relación al futuro del sector, porque como dije recién, tenemos espacio, tenemos agua, tenemos maíz, tenemos todas las condiciones como país para ser grandes productores de carne en general. Bueno, tenemos que ponernos a laburar y en eso estamos.
LQQDD: -¿Cuántos productores integran la cámara entrerriana de productores porcinos?
Alrededor de 30 productores. Geográficamente está bastante repartido. El departamento Paraná, el área de Crespo específicamente, Diamante y Victoria, tienen muchos productores, pero hay granjas en todos los departamentos prácticamente.
Fuente: Redes de Noticias