El superávit provincial, producto de la inflación, alcanza sólo para cubrir vencimientos de deuda

El gobierno provincial difundió recientemente el resultado fiscal de 2021, que dejó el título de que hubo un superávit de 18 mil millones de pesos. El economista del Consejo Empresario de Entre Ríos (CEER), Santiago Henderson, analizó los números informados y advirtió que se llega a “este numero de superávit gracias a un fuerte incremento de los recursos públicos que están muy relacionados con la inflación”.

Durante una entrevista con el programa “Lo que queda del día” por Oid Mortales Radio destacó que en principio la novedad del superávit de 18 mil millones de pesos en 2021 es un dato positivo porque se llega a un equilibrio o incluso superávit por segundo año consecutivo “siendo que durante toda la década no hubo un ahorro sino que hubo un desahorro”.

“El último superávit fue en 2010”, precisó “pero después a partir de ese año hubo unos años con mucho déficit y algunos casi en equilibro pero nunca hubo ahorro fiscal hasta el 2020 y ahora en 2021 con 18 mil millones de pesos”, detalló.

A la hora del análisis de los datos, especificó que “tanto el 2020 como 2021 son dos años muy atípicos, entonces lo que hicimos fue un análisis desde el 2017 de los últimos 5 años para ver cómo estamos comparando a niveles anteriores, con años un poquito más normal”.

“Lo que vimos –agregó- es que se llega a este número de superávit gracias a un fuerte incremento de los recursos públicos y un aumento del gasto público más moderado. Si bien los gastos siguen aumentando pero lo hacen un poco por debajo de la inflación entonces esto permite lograr una moderación de esos gastos”.

Al especificar qué tipo de de gasto del sector público dijo que “los principales conceptos del gasto publico son el gasto en empleados públicos que es el 41%. Después tenemos la seguridad social que es del 20% y lo que le corresponde a los municipios por coparticipación provincial que es el 11% o el 10% ahí se concentra el 70% de todo el gasto. Después tenemos el gasto de capital que son gastos corrientes que son más que nada inversiones, transferencias y demás, pero ahí está el fuerte”.

Remarcó que “no es mala noticia, ese es el título, pero como decimos en el informe que hasta ahora hemos hablado de la parte de los gastos, por el lado de los recursos nosotros vemos que los conceptos que más aumentan son los que están muy relacionados con la inflación, especialmente ingresos brutos se sabe que se vende más en formas nominales. Vemos que esos conceptos son los que más aumentan: ahí hay que prender las alarmas porque cuando se estabilice un poco la macroeconomía nacional y si se reduce un poco la inflación, que es lo que todos deseamos, se pasaría a recaudar menos entonces si no hay un verdadero reordenamiento del gasto posiblemente que ni bien recuremos algo de estabilidad se revierta este superávit a un déficit y volvemos al desahorro”.

Advirtió que “el otro agravante que siempre estamos analizando de cerca, es que por el lado de los recursos que más aumentan está el impuesto a los Ingresos Brutos, absolutamente distorsivo con un impacto negativo en toda la cadena. Entre Ríos a nivel nacional tiene una de las alícuotas más altas”, expresó.

Dijo que “hay una presión e imposición muy fuerte sobre el sector privado y si justamente se  quiere ganar competitividad para mejorar la actividad económica uno de los impuestos que habría que retocar sería ese, entonces ahí estamos sacando una fuerte de ingreso importante”.

Remarcó que “siempre el gasto en infraestructura es como una válvula de escape que se ajusta, o sea si hay que dejar de ajustar o dejar de gastar algo se utiliza ese concepto. Siempre es más fácil dejar de hacer una obra o postergarla”.

Concedió que Entre Ríos se encuentra en un espiral descendente por la imposibilidad de desarmar un impuesto distorsivo como ingresos brutos, que tiene un efecto negativo sobre la actividad económica y la imposibilidad de invertir en infraestructura para mejorar la y despertar a la actividad productiva, con lo cual se termina comiendo a sí misma.

Expresó que “justamente cuando hablamos de competitividad, se logra aprovechando este ahorro fiscal si se logra acomodar o incentivar la actividad productiva, sería bajando un poquito esta alícuota de ingresos brutos lo cual significaría una mayor producción y esa mayor producción que puede resultar también mayor cantidad de empresas, mayor cantidad de empleos y eso llevaría a complementar la reducción de recursos y la baja de alícuotas redundaría en aumento de ingresos por mayor actividad”.

Dio que “hay que hacer una modelación importante para ir viendo, yo calculo que el Ministerio de Economía lo tiene o lo está haciendo para ir viendo esto, para mejorar la cantidad de empleo, la cantidad de ingresos y después tenemos otro factor que es el tema de la deuda pública, sobre todo la deuda que se emitió en el 2017 que fueron bonos en dólares”.

Recordó que “en el 2020 hubo una reestructuración de estos bonos que fue muy exitosa y en base a los vencimientos que tenían para este año y para el año pasado se logró postergar estos vencimientos de los cupones de capital e intereses”.

“Lo que estamos viendo –agregó- es que para este año hay que pagar 87 millones de dólares de capital e intereses y en 2023 28 millones, lo que le queda a la gestión a este gobierno hay que desembolsar 114 millones de dólares, si tomamos un cambio oficial de 120 aproximadamente, gran parte de esos 18 mil millones de pesos que sobraron tendrán que ir a pagar ese capital e intereses. Entonces ahí hay otra alarma, otra señal de cómo seguir y continuar con este ahorro fiscal hacia adelante para poder desembolsar ese dinero que hay que cubrir”, expresó.

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