
Este jueves, la provincia de Entre Ríos realizó una colocación en el mercado internacional de deuda, emitiendo un bono de 300 millones de dólares.
La intención del gobierno es refinanciar vencimientos, cancelar pasivos más costosos y «ordenar el perfil del pasivo».
La colocación se ubica dentro de los límites autorizados por la Legislatura en la Ley 11.209 de Restauración de la Sostenibilidad de la Deuda Pública Provincial.
La estructura del bono tiene una vida promedio de seis años, un cupón anual del 9,55 por ciento con pagos semestrales y vencimientos de capital de 33,33 por ciento en 2031, 33,33 por ciento en 2032 y 33,34 por ciento en 2033.
En términos de rendimiento, el bono fue emitido con una prima de 6,18 por ciento sobre un bono soberano americano de similar duración, lo cual representa una mejora de 50 puntos básicos respecto al spread (en inglés, diferencia entre el precio de compra y el de venta) convalidado en la emisión de 2017.
Asimismo, la operación incluye una oferta de recompra y/o canje para los tenedores actuales del bono ERF28, cuyo resultado se conocerá este viernes.
«La emisión internacional tiene como objetivo la refinanciación del título actual, como así también la cancelación de pasivos denominados en pesos, de mayor costo y que presentan vencimientos de corto plazo», expresó el gobierno provincial.
La provincia inició la recompra el lunes y busca recomprar la totalidad o parte de los $233 millones en circulación de sus bonos con vencimiento en 2028, según un comunicado de prensa. Ofrece pagar $1,000 por cada pagaré presentado hasta este viernes 27 de febrero. La provincia emitió bonos a nivel mundial por última vez en 2017. Reestructuró los bonos en 2021, intercambiándolos por bonos con vencimiento en 2028.
En febrero de 2017, el gobernador de Entre Ríos, Gustavo Bordet, anunció la «exitosa colocación» de un bono internacional por 350 millones de dólares, a 8 años de plazo y una tasa de interés del 8,75% anual, destinado a obras públicas y refinanciación de deuda. La operación formó parte de una estrategia de endeudamiento externo, avalado por el gobierno nacional de entonces encabezado por Mauricio Macri, con Rogelio Frigerio como su ministro de Interior.
El bono, denominado ERF25 debía ser cancelado en 2025, pero fue refinanciado para ser renombrado como ERF28, de cuyo capital se pagó solo un 10% durante el mandato de Bordet y el resto de las cuotas semestrales, de capital e intereses, complica a la administración de Frigerio.
El pago dispuesto en marzo de 2021, estableció que la casi totalidad de la deuda la pague el gobierno siguiente desde febrero de 2024 (en diez cuotas semestrales por el 9% del capital). Sólo el 10% del capital lo abonaría la gestión de Gustavo Bordet, en febrero y agosto de 2023. Los intereses previstos entre 2021 y 2023, escalaban del 5% al 5,75% y desde entonces y hasta la cancelación la tasa crecía hasta el 8,25%, siempre en dólares.
A diferencia de aquella colocación, la que hizo este jueves Entre Ríos prevé que el capital de la deuda contraída se pague íntegramente en tres cuotas iguales en los últimos tres años. Mientras tanto paga un cupón anual del 9,55% (estimado) en pagos semestrales.
El gobierno de Entre Ríos recibirá este viernes las ofertas para la recompra de los bonos ERF28 y conocerá el interés del mercado por esos títulos que tenían una cotización después del pago de la cuota de principios de este mes del orden 62%.
Esos bonos habían sido emitidos con una tasa del 8,25%, casi un punto y medio más baja que la actual. La provincia está cambiando deuda más barata por deuda más cara, para poder patear vencimientos ya que el ERF28 vence en 2028 y el nuevo bono empieza a amortizar recién en 2031, despeja presión financiera en los próximos tres años y libera flujo de caja.
El gobierno de Frigerio compró tiempo y oxígeno financiero a través de una reprogramación de deuda a tasa más cara pero menos exigente en el corto plazo.
Fuente: Redes de Noticias