Entre Ríos, feudo del quietismo

Por Emiliano Damonte Taborda

Las recientes declaraciones de Ángel Giano respecto a una reforma electoral y la ley de lemas en la provincia, imponen algún tipo de análisis de la situación entrerriana y del funcionamiento de la dinámica Gobierno – Oposición; con las ventajas y las desventajas de quien la mira desde afuera, pero conociéndola desde adentro; en Entre Ríos ha ganado la inmovilidad ¡Que Dios sacuda a Entre Ríos!

La Gestión del Gobernador Gustavo Bordet no ha agregado valor a Entre Ríos
La Gestión del Gobernador Gustavo Bordet no ha agregado valor a Entre Ríos

Entre Ríos, que a pesar de su postulación a “firme ocupante” de la “zona centro”, no logra, por diversos factores, superar el estatus de “postulante”, es un caso interesante. Cada vez que se habla de la realidad de la provincia de Entre Ríos y su atraso en el desarrollo comparándola con su vecina Santa Fe y su prima Córdoba, se argumentan las cosas más extrañas.

Hoy es una provincia estancada, sus números hablan de una economía pequeña y acuciada por impuestos y falta de infraestructura. El Estado entrerriano, como repetimos frecuentemente en Redes de Noticias, es un Estado que gasta prácticamente todo lo que recauda en sueldos, jubilaciones y pensiones.

Este estancamiento hace, por ejemplo, que la provincia cuente con una red de caminos que serían el orgullo de un estado de mediados del Siglo XIX, pero que de ninguna manera es suficiente para sostener siquiera la magra actividad del modesto presente.

Pero, de nuevo, cuando vamos a analizar los motivos, solemos enredarnos en discusiones históricas que terminan en callejones oscuros, mal enripiados y con tosca vieja, de los que luego nos es muy difícil sacar algo.

En el país de los ciegos…

La Gestión del Gobernador Bordet no ha agregado valor a Entre Ríos y se ha conformado con navegar en una intrascendencia pavorosa, justificada por un presunto equilibro fiscal, que la provincia paga en infraestructura deficiente e impuestos cada día más altos y que ha ahogado a las economías regionales.

Mientras tanto, ha llevado a cabo un trabajo de gestión del poder real, verdaderamente digno de encomio. En un tiempo breve, el Gobernador Bordet, con mayoría legislativa, se llevó puesto al Ministerio Púbico Fiscal (limpió a la Fiscal Goyeneche), se armó una Corte Suprema Provincial a medida, modificó el Consejo de la Magistratura, y ahora se prepara para una reforma electoral que, tiene como objetivo de máxima, la imposición de la “Ley de lemas” para las próximas elecciones.

Nada mal para un personaje que no genera grandes antipatías ni fanatismos desmesurados. Bordet es en apariencia un moderado, un gringo entrerriano más, un tipo correcto al que no se ve a los gritos haciendo campaña, ni amenazando a sus rivales políticos. Sin embargo, ha logrado en su provincia prácticamente todo lo que, por ejemplo, Cristina Kirchner, no ha podido hacer en Nación.

Todo el ancho de la cancha

El Presidente de la Cámara de Diputados de la Provincia de Entre Ríos, conversó la semana pasada con Guillermo Pérez en “Lo que queda del día” (oidmortalesradio.com.ar). La conversación tuvo algo que no suelen tener las conversaciones con políticos: claridad. Ángel Giano, fue rotundamente claro al expresar la intención de la Gestión de Bordet de ir por la “ley de lemas”, no sin aclarar que tenía reparos respecto a ésta, pero que si la mayoría estaba de acuerdo, el Frente de Todos entrerriano no tendría problemas en plantearla e ir a buscarla con decisión.

Semejante gesto de frontalidad, habla de seguridad y es lógico que así sea.

Inconstitucionalidad de la ley de lemas

Guillermo Pérez suele repetir, medio en serio medio en broma, que Entre Ríos es una provincia radical, gobernada por peronistas, y al observador externo no le extraña que así sea. Tras la entrevista con Giano, hablamos por teléfono con el Diputado Esteban Vitor (Juntos por Entre Ríos), un personaje inteligente y bien dispuesto, que nos contesta siempre el teléfono y le pone el pecho a las preguntas más filosas. Vitor, habló con claridad de la inconstitucionalidad de la aplicación de la ley de lemas en Entre Ríos y de la voluntad de la oposición de resistirla a fondo.

Resistir hasta el final la aplicación de la ley de lemas, podría llevar, a la tan poco agradable ley, directo al Supremo Tribunal de Justicia de la Provincia, y es ahí donde Bordet, con esa cara de Gringo distraído, le gano de mano a todo el mundo. El STJ de Entre Ríos se encuentra bajo el control absoluto del Gobernador.

Aquí es donde debería reflexionar seriamente la oposición, y recordar aquella votación unánime y favorable a los pliegos de la Jueza Gisela Schumacher en su postulación como vocal de la Corte. ¿Tenía los números para frenarla? No, no los tenía. Pero tenía el deber de marcar la cuestión ética que su nombramiento planteaba. El Peronismo usa todo el ancho de la cancha, y algún centímetro más también, si se lo permiten.

Haciendo una proyección del eventual recorrido que podría hacer la iniciativa, se llega a la conclusión de que solo la división del peronismo puede frenar la ley de lemas, si Bordet se decide a ir por ella.

Divisiones y posiciones

La pregunta quedó planteada en twitter hace algunos días en Twitter: ¿Estará dispuesto el Gobernador Bordet a beneficiar con la ley de lemas a su eterno adversario político Enrique Cresto? Sin dudas el referente concordiense  sería el principal beneficiado por la aplicación de esta ley. ¿Dará el visto bueno el Gobernador a una ley que creará el ambiente ideal para que Cresto pueda pelearle con ciertas chances la gobernación a Rogelio Frigerio?

La horrible gestión Nacional del Frente de Todos, el pésimo resultado electoral de las intermedias, la mala imagen de la gestión provincial, la división del peronismo entrerriano y la falta de un candidato que concentre voluntades, podría en definitiva hacer que ni siquiera la ley de lemas permita frenar la embestida de Frigerio.

Pero estos años dejan claro un punto del que debería tomarse nota. El Peronismo usa todo el ancho de la cancha, siempre, y no se hace escrúpulos estéticos. La oposición entrerriana necesita renovarse y funcionar de manera mucho más orgánica, sobre todo si llega a ser Gobierno en 2023.

Entre Ríos, el feudo del quietismo

Entre Ríos es el feudo del quietismo. Bordet ha logrado hacer de la inmovilidad su mejor herramienta de gestión. Un retoquecito por aquí, 10 km de ripio por allí, un puente, 50 km de tosca más acá, una jueza en el Supremo Tribunal, saquemos una fiscal incómoda en esa esquina. Y así va llegando sin sobresaltos al final de su recorrido. La condena a Urribarri casi que le queda bien.

El quietismo ha paralizado a todos, los ha adormecido, conformes con lo poquito que se le saca a una provincia que debería mirar con fiereza a sus vecinas, Santa Fe y Córdoba. Hoy, como están dadas las cosas, haría falta muy poco para marcar la diferencia. Quién Gobierne desde 2023 la tendrá difícil, pero tendrá la ventaja de arrancar con la vara muy baja. Ley de lemas o no ley de lemas, seguirá siendo determinante lo que marque la actividad económica, la inflación, la producción, los índices de pobreza e indigencia y fundamentalmente el voto de la gente, se lo haga jugar como se lo haga jugar.

¡Que Dios sacuda a Ente Ríos!