Escándalo: cancillería solo emitió una nota de protesta por la presencia de Mohsen Rezai en la asunción de Ortega

Mediante una tibia nota de protesta, claramente fuera de tiempo, dirigida a la embajada de Nicaragua en la Argentina, la Cancillería que encabeza Santiago Cafiero pidió que el gobierno de aquel país colabore con la detención del funcionario iraní Mohsen Rezai, quien asistió a la asunción del dictador Daniel Ortega como presidente del estado centroamericano. Rezai es uno de los ciudadanos iraníes que tienen pedido de captura internacional dictado por autoridades judiciales argentinas por considerarlos responsables del ataque terrorista contra la AMIA.

Maduro, Rezai y Ortega durante la asunción del Dictador nicaraguense a la que Argentina envió al embajador Capitanich que no intervino en modo alguno.

La nota de protesta que envió Cafiero señala que: ”Se dirige en relación a la presencia en ese país del ciudadano iraní Mohsen Rezai a los efectos de participar en la ceremonia de Asunción del presidente Daniel Ortega, que tuvo lugar en la ciudad de Managua el 10 de enero de 2022. En ese sentido, el Gobierno argentino lamenta profundamente tomar conocimiento de la presencia en la República de Nicaragua del Sr. Rezai, debiendo recordar que sobre este último pesar una orden de detención internacional, librada por la justicia argentina, en tanto se encuentra imputado en el marco de la causa que investiga el peor atentado terrorista de la República Argentina ha sufrido en su territorio y que costó la pérdida de 85 ciudadanos argentinos y cientos de heridos, acaecidos el 18 de julio de 1994 en contra de la sede de la AMIA/DAIA”.

La nota agrega que: “El Gobierno de la República Argentina se encuentra plenamente comprometido en hacer justicia para las víctimas. En ese sentido, nuestro país no cesará en su objetivo de lograr que todas las personas involucradas en dicho ataque comparezcan ante los tribunales argentinos, a fines de ser interrogadas y, eventualmente, condenadas. Los hechos que se imputan al señor Rezai constituyen un crimen de lesa humanidad en virtud del derecho internacional consuetudinario, razón por la cual, su presencia en la ciudad de Managua, aún cuando sea en su carácter de Vicepresidente de Asuntos Económicos de Irán, no lo exime de responder ante la justicia argentina, lo que nos obliga a expresar nuestro enérgico reclamo”.

En el final de la nota de protesta la Cancillería pide el régimen de Ortega detenga a Rezai: “En el marco de lo expuesto, el Gobierno de la República Argentina, teniendo en cuenta los lazos de amistad que lo unen al gobierno de la República de Nicaragua, así como las obligaciones que surgen del derecho internacional, espera contar con la plena colaboración de la comunidad internacional para asegurar la comparecencia de los imputados y el esclarecimiento de la causa AMIA, lo que reviste la mayor importancia institucional para la República Argentina”.

El lunes Rezai, con orden de captura internacional, estuvo como invitado de honor en el comienzo del quinto mandato (el cuarto consecutivo) de Ortega. A esa ceremonia solo asistieron tres jefes de estado: el dictador venezolano Nicolás Maduro, el presidente de Cuba Miguel Díaz-Canel y Juan Orlando Hernández, primer mandatario de Honduras. La sola asistencia de esos gobernantes es una muestra del rechazo de la comunidad internacional, con Estados Unidos y la Unión Europea a la cabeza, al régimen sandinista por las reiteradas violaciones a los derechos humanos. Por su parte, China y Rusia, al igual que Irán, mandaron representantes. Argentina envió a su representante a la asunción: el embajador argentino en Managua, Daniel Capitanich estuvo en la ceremonia. Y no realizó ningún reclamo a las autoridades para que detuvieran a Rezai.

Luego de que trascendiera la presencia de un iraní con pedido de captura por el atentado contra la AMIA en la ceremonia, hubo diferentes reacciones con duras críticas al gobierno tanto por parte de la oposición como de la comunidad judía argentina y de la embajada de Israel en Buenos Aires. Luego de esos duros cuestionamientos la Cancillería, primero condenó la presencia de Rezai en la asunción y luego envió la carta de protesta.