Europa intensifica las vías diplomáticas en Ucrania

Tras el encuentro con Vladimir Putin, Emmanuel Macron voló a Kiev en señal de apoyo. Funcionarios del gobierno francés dejaron trascender que habían obtenido un compromiso de no iniciar acciones militares, pero los rusos lo desmintieron y dijeron que era imposible. Un partido de truco entre ciegos mentirosos y sin braille.

Emmanuel Macron viajó a Moscú para buscar evitar el conflicto armado

Europa intensifica la vía diplomática en un esfuerzo por bajar la tensión en la crisis entre Rusia y la OTAN por Ucrania. Tras la reunión de cinco horas con Vladimir Putin en Moscú, el presidente francés Emmanuel Macron viajó a Kiev, donde se mostró con el presidente ucraniano Volodimir Zelenskiy.

Francia ha mantenido una postura menos confrontativa con Rusia, a diferencia de los Estados Unidos y el Reino Unido, reconociendo las preocupaciones de seguridad de Putin, al tiempo que apoya los reclamos de soberanía de Ucrania.

Por ahora, el francés -que se juega la reelección en abril- tiene pocos anuncios para hacer. «Nadie es ingenuo», dijo Macron en una conferencia de prensa conjunta con Zelenskiy. «No creo que podamos resolver esta crisis con unas pocas horas de discusión», pero afirmó que existen «soluciones concretas y prácticas que nos permitirán avanzar», aunque no dio detalles.

A las negociaciones, de por sí tensas, se les más sumó confusión cuando un oficial francés le contó en off a algunos medios, entre ellos el Financial Times, que Putin había acordado no iniciar nuevas maniobras militares y mantener un amplio diálogo sobre el despliegue de tropas rusas. Más tarde, en vuelo hacia Kiev, Macron dijo: «Para mí, se trataba (…) de impedir una escalada y abrir perspectivas nuevas (…) Y este objetivo se logró».

En cuestión de horas, los comentarios que trascendieron desde el gobierno francés fueron desmentidos tajantemente por el Kremlin. «Es imposible, porque Francia es miembro de la Uión Europea y de la OTAN, no el líder. El líder es otro país de ese bloque. Así que, ¿cómo podemos hablar de un ‘acuerdo’?» dijo le dijo el vocero del gobierno ruso, Dmitri Peskov, al FT.

Peskov dijo que «por ahora no podemos afirmar que estemos percibiendo vías reales hacia una solución», aunque afirmó que es «muy, muy necesaria una desescalada», dado que «las tensiones aumentan día a día».

Por otra parte, el vocero del Kremlin dijo que las tropas rusas en Bielorrusia, alrededor de 30.000 según la OTAN, se irían del país cuando terminen los ejercicios militares conjuntos (previstos hasta el próximo 20 de febrero) que están realizando ambos países. No obstante, no dio una fecha específica para la retirada de las tropas. Aparte de los soldados en Bielorrusia (situada al norte de Ucrania), Rusia movilizó entre 100.000 y 130.000 militares a lo largo de su frontera con Ucrania.

Además, Rusia estaría movilizando seis buques de guerra desde el Mediterráneo hasta el Mar Negro en lo que definió un movimiento preplanificado de recursos militares, según informó Reuters, citando a la agencia Interfax. El Ministerio de Defensa ruso también anunció nuevos ejercicios militares en el sur del país, en zonas cercanas a Ucrania como las regiones de Volgogrado y Stavropol, así como en el Cáucaso, Abjasia y Osetia del Sur, reportó El País.

No obstante, Putin hizo una pequeña concesión para su contraparte francesa, hasta ahora la persona de más alto perfil que ha intentado mediar en el conflicto. «Creo que es totalmente probable que algunas de sus ideas y sugerencias, aunque probablemente sea demasiado pronto para hablar de ellas, puedan formar parte de la base de nuestros próximos pasos conjuntos», dijo Putin sobre las propuestas de Macron.

Menos negociador, del otro lado del Atlántico el presidente Joe Biden dijo que Estados Unidos y Alemania le pondrían fin al polémico gasoducto Nord Stream 2 -que conecta a Rusia y Alemania a través del Mar Báltico- en caso de un eventual ataque. «La idea de que Nord Stream 2 va a seguir adelante con una invasión de los rusos… eso no va a ocurrir», dijo Biden, acompañado por el canciller alemán Olaf Scholz.

Estados Unidos y la OTAN han descartado la vía militar para defender a Ucrania -que no es socio de la alianza- pero los países han prometido un paquete de sanciones económicas sin precedentes en caso de una eventual invasión que, según los norteamericanos (algo en lo que no coincidirían Francia y Alemania) podría suceder en cualquier momento.

Aunque todavía no hay definiciones al respecto -Estados Unidos y Europa todavía no hay llegado a un acuerdo- los países están considerando la suspensión del gasoducto Nord Stream 2, el bloqueo del acceso de Rusia a los suministros de tecnología, sanciones contra los bancos rusos y la deuda pública, así como sanciones a individuos, especialmente oligarcas ligados a Putin.

La imposición de nuevas y posiblemente severas sanciones contra Rusia podría tener un impacto adverso en su calificación soberana y en el sector bancario, dijo el martes la agencia Fitch, mientras que S&P advirtió que las sanciones a la deuda soberana podrían hacer subir los costos de financiación.