El arzobispo de Buenos Aires llamó a «dejar de descalificar al otro, sea del partido que sea», reclamó «cuidar al pobre, al enfermo, al discapacitado», haciendo una ferviente convocatoria a la unidad y cerrando con una referencia a Lionel Messi. Los detalles.
Luego de los actos formales en la Casa de Tucumán, que reunieron al presidente Javier Milei con 13 gobernadores y dos vicegobernadores, la agenda de la Fecha Patria siguió con el tradicional Tedeum en la Catedral Metropolitana, al que el Mandatario llegó caminando junto a sus funcionarios desde la Casa de Gobierno. El arzobispo de Buenos Aires Jorge García Cuerva, en su severa homilía, reclamó «terminar con los agravios, las descalificaciones al otro y la mezquindad política», hizo una ferviente defensa de «ser honesto» en la gestión pública y llamó a atender «a pobres, enfermos, discapacitados y de quienes claman pidiendo ayuda, porque nadie es descartable”.
“Pidamos juntos a Dios que nos independice de la indiferencia y la insensibilidad frente a los que sufren”, dijo García Cuerva, reclamando «demos gracias por los que siguen apostando por la fraternidad, conmoviéndose con los que sufren, comprometidos con pequeños grandes gestos de solidaridad y amor al prójimo, a pesar de las críticas y los comentarios crueles que profundizan heridas sin resolver nada.”
«Pobres cada vez más pobres y ricos cada vez más ricos»
«Las heridas sociales necesitan la templanza del diálogo, la justicia social y la honestidad innegociable”, indicó, señalando que «no es cuestión de ser y parecer, sino de mostrar transparencia, no es cuestión de tal o cual partido político o gobierno de turno, sino de ser honestos», destacó, cuestionando «a los ladrones» y a los que «escondidos en sus cuevas de corrupción hacen que los pobres sean cada vez más pobres, y los ricos escandalosamente cada vez más ricos».
García Cuerva había empezado hablando de la parábola del Buen Samaritano, que es asaltado en el «camino sangriento» que iba de Jerusalen a Jericó, queda herido al costado del sendero y muchos pasan sin atenderlo. Usó esa historia para llamar a que «se cuide a los enfermos, a los discapacitados, a los más vulnerables, a las víctimas de los narcotraficantes», remarcó que «nadie es descartable», y así enumeró muchos de los llamados que se le hacen al Gobierno, en el sentido de no atender problemáticas sociales mirando solamente cuestiones económicas.
Asimismo alertó en la primera parte de su homilía que convenía «no tomar frases sueltas y usarlas para favorecer la fragmentación», pero llamó la atención que cerró con una frase de Lionel Messi tras un triunfo de la Selección: “Demostramos una vez más que los argentinos, cuando luchamos juntos y unidos, somos capaces de conseguir lo que nos propongamos.”
“Algunos se aprovechan para dividirnos, para enfrentarnos, robándonos las esperanzas de salir juntos adelante”, dijo García Cuerva, que fue lapidario cuando apuntó a «quienes escondidos en cuevas de corrupción, haciendo que los pobres sean cada vez más pobres y ellos, escandalosamente, cada vez más ricos”.
«No se trata de ser de tal o cual partido político o gobierno de turno; es cuestión de ser o no honestos y transparentes, ser y parecer, ahora y siempre”.
En otro de los pasajes de la homilía,el religioso enfatizó que “los asaltantes también han recorrido los caminos de nuestra historia, robando sueños a los jóvenes, robando posibilidades de progreso a las familias trabajadoras, sustrayendo dignidad a los más frágiles y apropiándose de las esperanzas y los esfuerzos de un pueblo que quiere vivir mejor”.
También indicó que «la sociedad permanece ajena a las discusiones eternas y alejadas de la realidad que en su nombre tienen los dirigentes” y pidió que «Dios nos independice de la indiferencia y la insensibilidad frente a los que sufren”, y habló de «jubilados, las personas con discapacidad, los desocupados y los jóvenes víctimas del narcotráfico, queremos hacer presente en este Tedeum sus vidas, sus rostros y sus historias concretas. No cifras o diagnósticos, sino sus nombres”.
Asistieron el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri; los ministros encabezados por el jefe de Gabinete, Diego Santilli; también estuvo por supuesto la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; y se distinguieron la senadora Patricia Bullrich; el asesor Santiago Caputo, entre muchos otros. Milei había regresado a Buenos Aires en horas de la madrugada, apenas concluidos los actos en Tucumán, y caminó las cuadras desde Casa de Gobierno a la Catedral, donde lo recibieron en la entrada García Cuerva y otros miembros de la Iglesia.
Para cerrar, García Cuerva precisó «Argentina necesita de todos, porque nadie es descartable, todos somos importantes”, e hizo referencia a una frase, en estos días de Mundial de Fútbol, de Lionel Messi. “Demostramos una vez más que los argentinos, cuando luchamos juntos y unidos, somos capaces de conseguir lo que nos propongamos”.