
Hasta hace algunos días, sólo quienes siguen de cerca la vida de los partidos políticos locales sabían de la militancia libertaria de Jésica Zárate. Muchos incluso de su existencia. Pero la relevancia que le dio el intendente Francisco Azcué a la publicación en redes sociales de su producción fílmica 15 días del procedimiento de inspección general en su local comercial la catapultó al estrellato.
El tema tomó especial cariz institucional cuando la Municipalidad, el 31 de marzo a la tarde, a través de sus canales oficiales de Prensa difundió el comunicado con el título «EL MUNICIPIO RATIFICA SU APOYO AL COMERCIO Y ANUNCIA REVISIÓN DE LO ACTUADO EN UN OPERATIVO RECIENTE» . Allí expresaba que «A raíz de un episodio que tomó estado público en las últimas horas, desde la Municipalidad se expresa un firme acompañamiento a los comerciantes y a todo el sector privado, quienes invierten, generan empleo y sostienen la actividad económica de la ciudad».
Destacaba que «En relación a lo ocurrido, y de acuerdo a la información recabada hasta el momento, el operativo se llevó adelante ante la detección de presuntas irregularidades vinculadas a la falta de habilitación de un sector tipo deck y a la venta de bebidas alcohólicas fuera del horario permitido. No obstante, se ha dispuesto la revisión de lo actuado por los inspectores intervinientes, a fin de garantizar que cada procedimiento se ajuste estrictamente a la normativa vigente y a criterios de razonabilidad».
Habían pasado algunas horas de la difusión del video «trabajar no es un delito» en el que Jésica Zárate, identificada como «comerciante concordiense» denuncia hostigamiento por parte de inspectores municipales que habían realizado 15 días antes un procedimiento en su local comercial por supuesta infracción a los horarios de cierre, venta de bebidas alcohólicas y habilitación de un deck.
El intendente. a través del comunicado oficial y de su posteo en la red social X intentaba ponerse del lado del sector privado, y repasaba que «Desde el inicio de la gestión, el Municipio ha impulsado una agenda concreta de acompañamiento al comercio y al sector privado, basada en medidas de desregulación, simplificación administrativa y alivio fiscal, con el objetivo de facilitar la actividad económica y promover la inversión local».
Desde entonces el tema no paró de crecer. El comunicado oficial, junto con las imágenes del procedimiento dieron vuelta por toda la provincia.
Respecto del proceder los inspectores, la Municipalidad se limitó a decir que «reafirma su compromiso con el orden, el cumplimiento de las normas», pero remarcó de nuevo «y, al mismo tiempo, con el acompañamiento permanente a quienes producen, invierten y generan trabajo en Concordia».
Daba a conocer que «ha determinado iniciar una investigación sumaria interna para determinar responsabilidades. Mientras esta acción se lleva adelante, con el objetivo de establecer certeza entre lo que denuncia la comerciante y el proceder de los inspectores, por razones de seguridad y hasta tanto no se esclarezcan los hechos, estos fueron separados de manera provisoria de sus funciones».
Aparte de la esperada reacción gremial en defensa de los inspectores municipales, desde el sector al que pertenecen, un grupo de inspectores locales –no menos de 15- solicitó una intervención institucional urgente frente a la viralización de un video que consideran difamatorio.
Sea cual fuere el resultado de esa «investigación sumaria interna» anunciada, la Municipalidad resultaría mal parada: si el procedimiento fue correcto, desautorizaba a sus inspectores al «rever» lo actuado. Si no lo fue, está representada por inspectores que no están debidamente entrenados y capacitados para velar por el cumplimiento de las ordenanzas.
Pero a estas alturas, el procedimiento, la denuncia y la reacción oficial pasaron a un segundo plano: el video publicado ya había tenido más de 135 mil visualizaciones en Facebook. El paso siguiente de la denunciante era impulsar una red de comerciantes para defenderse de los abusos del Estado y de las trabas burocráticas que impiden el desarrollo de Concordia, una de las ciudades más pobres del país que necesita de quienes invierten y crean puestos de trabajos y argumentos por el estilo con todo el diccionario libertario de por medio.
Jésica Zárate no es una comerciante más. Es fundadora del Partido Libertario integrante de La Libertad Avanza, «línea pura», del diputado Beltrán Benedit.
Al intendente le tiraron un anzuelo por derecha y mordió. Lo corrieron con el discurso de la libertad de trabajo, del margen de maniobra para invertir y de la necesidad de dejar las manos libres para el que produce y puso la cara, de espaldas a sus inspectores municipales desdeñando el teorema de Baglini.
Que el incidente sea considerado parte de la interna libertaria rebaja al intendente a un cruce en un terreno chiquito al que no debe permitirse ser arrastrado. Que conserve buenos números en su imagen, puede que no necesariamente esté basado en su estilo de gobierno, si no que sea a pesar de. Hasta ahora gobernar por impulsos parece no haberle cobrado costos políticos, mientras la oposición real esté hibernando. Con el año electoral a la vista, tiene cada vez menos margen de error.
Guillermo Pérez
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